Mercedes García
Bartelt. 2006. La Nación, Bs. As., Secc. Emprendedores, 04.09.06.
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Una firma argentina
desarrolló diseños innovadores con material tradicional
María de los Ángeles
Carabajal se define como "una zapatera que está aprendiendo a ser
empresaria", y en ese proceso está consolidando Huellas Argentinas, un
emprendimiento que le agrega el toque fashion a un producto tan
tradicional como el calzado de carpincho.
Carabajal
lleva 25 años en el mundo del diseño y trabajó en forma independiente y para
terceros. "Siempre busqué romper con lo preestablecido desde el diseño y
siempre me consideré una emprendedora empedernida. Fui y voy a todos los foros,
congresos y embajadas a aprender", dice.
El año
último, luego de distanciarse de otro proyecto, decidió ir adelante con una
idea que venía rondando en su cabeza: trabajar el calzado de carpincho lejos de las líneas clásicas
para sorprender a los turistas.
"Es un
material noble que está muy encajado en determinados diseños. Yo quería darle
una vuelta de tuerca, ir un poco más allá", dijo la aspirante a
empresaria, que se metió en un negocio en el que cada 10 consultas de compra de
productos de 100 dólares 7 son ventas efectivas y son productos relacionados
con el cuero.
Carabajal y Matías, uno de sus hijos, con
quien comparte Huellas Argentinas
Presentó su idea en Dinámica.SE, el programa del Fondo Multilateral de
Inversiones del Banco Interamericano de Desarrollo, que la ayudó a
transformarla en un plan de negocios, y con una herencia de su madre la terminó
de convertir en una nueva empresa.
"La
herencia eran 12.000 dólares, que usamos para armar las primeras líneas. Cuando
me senté a diseñar busqué lo nuevo, lo diferente, y así empezaron a surgir
botas con piedras, zapatillas de carpincho
y hormas y tacos fuera de las típicas alpargatas y botas", recuerda la
emprendedora, que trabaja junto a uno de sus tres hijos, Matías.
Carabajal se
hizo cargo del diseño, la moldería y el corte y tercerizó el resto del armado
del calzado. También seleccionó a los proveedores y en diciembre pasado tuvo
listos los primeros productos para salir al mercado. "No pensé en la
competencia porque estoy muy segura de mi producto y sé que es diferente del
resto. Simplemente salí a ofrecerlo a talabarterías de alto nivel y a locales
en centros comerciales", dijo Carabajal. Con el asesoramiento del equipo
de Dinámica.SE, concentró su propuesta para llegar a los lugares más exclusivos
y se posicionó en tres comercios, uno de ellos ubicado en el Patio Bullrich.
Huellas Argentinas también firmó un convenio con el astillero Aqualum, por el
cual cada yate vendido va acompañado de una carpeta de carpincho de la empresa y un par de zapatillas.
La empresa
factura más de 6000 pesos mensuales, comenzó a buscar distribuidores en los
principales puntos turísticos del país y también inició conversaciones con
potenciales clientes del exterior. "Participamos en la última Semana Pyme
y ahí nos pidieron muestras de Perú, Venezuela, Kuwait e Israel", dijo la
emprendedora. La dinámica de trabajo son dos colecciones por año. "El
turista busca tanto propuestas de invierno como de verano. Siempre hay un
mercado disponible", señaló.
En la
colección más reciente se destacan botas con materiales y tachas y zapatillas
que combinan estilos urbanos con deportes como el golf, con precios entre los
220 y 670 pesos.
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