Lic. Martín R. Álvarez. 2006. malva@uesc.br
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carpinchos
El carpincho
(Hydrochoerus hydrochaeris) es el roedor más grande del mundo, pudiendo
llegar a pesar 80 Kg, y vivir hasta 10 años en cautiverio. Es una especie que
se encuentra ampliamente distribuida en las zonas de llanos Sudamericanos,
habitando desde Panamá hasta el Sur de la Provincia de Buenos Aires en
Argentina. Se aprovecha fundamentalmente su carne y cuero. En general, los
productos argentinos provienen de carpinchos cazados ilegalmente.
Con el
objetivo de desarrollar la tecnología para la Cría de Carpinchos en Cautiverio
se erigió en 1993 un criadero en la E.E.A Delta del Paraná - INTA (Otamendi -
Campana - Provincia de Buenos Aires). El carpincho no es una especie que se
encuentre en peligro de extinción en la Argentina, y su aprovechamiento está
regulado por legislaciones provinciales. Por tanto, los criaderos de carpinchos
deben contar con una habilitación por parte del organismo fiscalizador de la
fauna de la Provincia que corresponda.
Las
instalaciones propuestas consisten en corrales de 30 x 10 m. Cada corral está
dividido en dos sectores: de reproducción (24 x 10 m), posee un sector techado
y una pileta; y 4 parideras (2,5 x 6 m), separados del sector de reproducción
por alambre tejido. El manejo realizado en éste módulo consiste en apartar la
hembra preñada durante el último tercio de la gestación, luego del parto se
comienza a realizar un destete gradual (la hembra pasa a estar en el harén
durante el día, y durante la noche está con las crías en la paridera), hasta
que, a los dos meses aproximadamente, se realiza el destete definitivo de las
crías.
Este sistema
de manejo mostró los mejores resultados reproductivos, disminuyeron los
conflictos sociales entre las hembras por tener más espacio para que los
subordinados huyan y no se llegue a la agresión, y por mantenerse la identidad
grupal, y hubo una menor mortandad al destete dado que se realiza con crías más
grandes.
La gestación
dura 150 días. Varias hembras presentaron dos partos anuales, con una camada
promedio de 4 crías. La sobrevida al parto fue 94% y al destete fue 82%. Por lo
tanto, se estiman en 6 las crías destetadas vivas / año x hembra.
La
alimentación se basó en forraje fresco cortado suplementado con alimento
balanceado. La adición de vitamina C produjo mejores tasas de crecimiento y
reproducción. Con un crecimiento promedio de 89,83 gr/día, los individuos
alcanzan el peso de adulto (peso de faena) (25 a 40 Kg) entre 1 - 1,5 años de
edad.
Para obtener
una buena alimentación de los carpinchos en cautiverio, cubriendo los
requerimientos nutricionales de la especie, se debe lograr:
Una ración
que aporte: 15-20 % PB, 4000 Kcal EB/KgMS, Calcio 0.8-1.2 %, Fósforo
(biodisponible) 0.5-0.8 %, Relación Ca:P 1.0-1.5, Vitamina C 0.05 %. Compuesta
por: 60-100 % forrajes verdes y 40-0 % alimento concentrado.
Estimando un
consumo de más del 2.5 % del peso vivo. Asegurando el acceso de todos los
animales al comedero, dado que esta especie presenta jerarquías sociales que se
asociadas con la prioridad de acceso al alimento. Generar una cadena forrajera
constante en calidad y cantidad.
Tanto los
ingredientes a utilizar en las dietas, como los costos de alimentación, estarán
en función de numerosos factores. Por ejemplo:
♦
la
ubicación geográfica del establecimiento (costos por flete, producción de
granos, proximidad a una planta molinera o aceitera, etc.)
♦
la
realización de otras producciones cuyas dietas puedan ser compartidas por, o
adaptadas a, los carpinchos.
♦
las
disponibilidades en el campo de pasturas implantadas, reserva forrajera,
siembra de granos, equipos (tractores, sembradora, silos, picadora, moledora,
mixer, etc.).
Los animales
vivos pueden ser vendidos a diferentes edades. Un ejemplar juvenil puede ser
entregado para que otro productor realice la recría, de esta manera se pueden
separar los ciclos de reproducción y crecimiento de los carpinchos y podría
haber otros productores que realicen el ciclo completo. Cuando los ejemplares
alcanzan la madurez sexual, pueden ser vendidos como reproductores para otros
criaderos, o faenados.
Animales
entre 30 y 40 Kg están en condiciones de ser aprovechados para la comercialización
de su carne, cuero y grasa. Para tales fines, se deberá desarrollar y aprobar
un protocolo de faenas, el cual se encuentra en análisis por las autoridades
nacionales encargadas de la Sanidad Animal (SENASA).
La carne de
esta especie es magra y de buena calidad. Es un recurso importante para
millones de personas entre la población rural marginal de la mayor parte de
América Latina. Además de los usos tradicionales, esta carne se presta bien
para la fabricación de embutidos y conservas. Esta carne tiene un bajo
contenido de colesterol, por lo tanto es apropiada para personas que hacen
dietas hipocalóricas o que controlan la ingestión de materia grasa por
problemas de hipertensión o enfermos cardíacos. El rendimiento promedio de la
res fue 54 %. La carne podría valer $ 8 / Kg.
Sin dudas el
cuero es el producto de carpinchos más arraigado y de mayor usanza en
Argentina, existe una gran tradición en su curtido. Su uso folklórico es para
sobrepuesto de la montura y para botas. En la actualidad es un souvenir
apreciado por turistas, pues se consiguen prendas de alta calidad. Tiene pues
una demanda en el mercado argentino, aunque es algo restringido en el
internacional por la "conciencia ecológica" y la procedencia
silvestre (ilegal en gran medida).
Los cueros de
criadero son de mucho mayor valor y calidad que los silvestres. No presentan
marcas ni cicatrices de pelea o enfermedades (sarna, por ejemplo), se conoce el
origen de los animales y las faenas son fiscalizadas por organismos de control
sanitario y de fauna, pueden ser comercializados legalmente y exportados a
mercados exigentes. Por un cuero, seco o curtido, se podría obtener entre $ 20
y 25, respectivamente.
Resta aclarar
que la legislación argentina para esta especie resulta muy ambigua. Cada Provincia
tiene una política de explotación diferente, pero los controles son pobres y el
esfuerzo para controlar que realiza cada Provincia es muy variable. Sin
embargo, el estado de pobreza y crisis contribuye a aumentar la depredación
indiscriminada sobre esta especie, y en general sobre otras de la fauna
autóctona. Por todo esto existen cazadores furtivos, que siempre caen en manos
de la policía con 200, 300 ó 400 cueros y carne. Los volúmenes de
comercialización de productos de este tipo de origen nos llevan a ser
"tomadores de precio" en el mercado de los cueros de carpinchos, en
tanto y en cuanto no se realicen los controles de fauna apropiados.
Como un
sub-producto puede mencionarse la grasa, que tiene uso medicinal en Argentina y
Brasil para curar tos, catarros, asma y gripes. También puede ser utilizada
como suplemento nutricional por su alto contenido de ácidos grasos esenciales y
en la industria cosmética. Se observó que existen ácidos grasos alto y de bajo
pesos moleculares, siendo los ácidos oleico (C18:1) y palmítico (C16:0) los más
abundantes.
En la
actualidad hay nueve productores con criaderos radicados en tres Provincias
argentinas: Misiones (1), Santa Fe (1), Buenos Aires (7); todos tienen sus
criaderos habilitados y han iniciado exitosamente sus producciones. Todos éstos
productores trabajan en forma cooperativa, organizados a través de la
"Asociación de Criadores de Carpinchos", la cual tiene como objetivos
asesorar a aquellos productores interesados en iniciarse esta actividad. Dicha
asociación funciona en la E.E.A. Delta del Paraná del INTA. Por tanto, la Cría
de Carpinchos en Cautiverio es una actividad económica y logísticamente viable;
presenta beneficios productivos y gran utilidad ecológica.
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