Vicente Sarango. 2006. Fundación Ecológica Arcoiris.
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de carpinchos
El manejo del
capibara Hydrochaeris hydrochaerys, va creciendo en relevancia para los
investigadores en la Amazonía, progresivamente la experiencia sobre su manejo
ha ido creciendo para llevar a esta especie mas allá de los centros de
exhibición tradicionales; y de a poco constituirse en una alternativa real para
el productor agropecuario en la amazonía.
Vicente
Sarango Vacacela, describe la experiencia desarrollada en Sevilla- Morona
Santiago, presentándolo como una alternativa complementaria a otras actividades
en la finca.

1. INTRODUCCIÓN
La
alimentación humana en la América Tropical prehispánica tuvo como base una
abundante fauna tanto acuática como terrestre, compuesta por animales como el
capibara, el venado, el manatí, peces y caracoles (Sanoja, 1981). Importantes
desarrollos agrícolas se dieron en las tierras bajas de América Tropical, como
el cultivo en camellones (Denevan, 1970; Denevan y Zucchi, 1978). Estos autores
encuentran abundantes residuos óseos de capibaras y venados en numerosas
excavaciones, que eran fuentes de proteína animal en dietas basadas en yuca
(Manihot esculenta).
Los animales
silvestres, entre ellos el capibara, constituyen históricamente una gran fuente
de proteínas para los países tropicales, pues ya las culturas precolombinas los
utilizaban como alimentos básicos de su dieta y los que aún continúan en estado
primitivo lo hacen. Ahora se debe realizar un aprovechamiento zootécnico. Así,
el capibara constituye un ejemplo evidente por su tamaño, productividad,
rusticidad y alta adaptación al ecosistema de sabana inundable. Su antigua
abundancia lo hizo fuente imprescindible de alimentos para los antiguos
habitantes. Este mamífero, como dice Nogueira-Neto (1973), puede ser
considerado como el primer mamífero sudamericano que fuese domesticado en dicho
período histórico.
2. PROBLEMATIZACIóN
El
agotamiento de los suelos, producto de una irracional explotación de los
recursos, minan la base material de producción -la tierra-, y es evidente que
las explotaciones pecuarias tradicionales resulten antieconómicas. Desde el
punto de vista de las fincas, en las zonas de colonización, estas se encuentran
deforestadas y por tanto es urgente la recuperación de estas tierras, entonces
es viable un proceso de regeneración y sucesión vegetal asociada a la
explotación de capibaras que recupere a su vez la diversidad biótica y abiótica
en los ecosistemas. La abundancia relativa de agua que existe como recurso en
la amazonía, es un factor esencial para criar la especie, por tanto con esta
actividad optimizamos el recurso. La especie ayuda al proceso de regeneración
natural, porque no es necesario talar el bosque para mantener la explotación.
Las hierbas y forrajes son un recurso que existe en las propias tierras de
campesinos- colonos y en las tierras de los pueblos indígenas. Es posible
manejar la especie en asociación con otras especies provenientes de la vida
silvestre. Es sin lugar a dudas una solución alimentaria, como fuente segura de
proteína animal (22%) para las poblaciones locales.
3. DESCRIPCIÓN
Es el roedor
más grande del mundo y alcanza el tamaño de un cerdo.
Presenta
pelaje cerdoso de color habano amarillento, manteca o canela totalmente
uniforme. El pelaje se compone de cerdas duras, gruesas y largas, sobre todo en
la espalda.
La cabeza es
larga, rectangular, el hocico es redondo, cuadrado y voluminoso. Presenta
incisivos muy desarrollados (8 cm). Las orejas son pequeñas, redondeadas y
desnudas, sus ojos son pequeños y de color café oscuro. El cuello es corto.
La cola es
rudimentaria y no es visible. Los pies y las manos son palmeados. Los pies
tienen tres dedos, en cambio las manos tienen cuatro. Las patas son robustas y
cortas.
La hembra es
más pequeña que el macho, además el macho tiene sobre el hocico una glándula
que segrega substancias olorosas útiles en la demarcación del territorio.
Las crías
tienen el pelaje más fino y espeso.
4. VENTAJAS COMPARATIVAS
El capibara,
es un animal herbívoro, que con un buen manejo puede otorgar al finquero
ingresos alternativos, si comparamos con los bovinos podemos ver algunas
ventajas a favor de las capibaras; así un bovino adulto consume 45 kg de pasto
por día, una vaca da un becerro después de 9 meses de gestación, y esta cría
alcanza el peso ideal solo después de tres años. Si a cambio tomamos 10
capibaras hembras que consumen 40 kg de pasto por día (cada una consume 4 kg/día),
obtendrá al fin de 9 meses cerca de 80 crías, en dos gestaciones de 120 días,
cada parto con un promedio de 4 crías, los cuales a la vuelta de un año,
pesarán 40 kg cada una; es decir 3200 kg. A groso modo con el capibara se
obtiene una productividad 15 veces mayor que con vacunos; cinco veces más carne
en un tercio de tiempo.
5. MANEJO
De la
experiencia realizada en Morona Santiago, presentamos a continuación algunas
recomendaciones para el manejo de esta especie.
Para un
manejo adecuado de la Capibara, recomendamos se disponga de la siguiente
infraestructura básica.
Corral
Las
dimensiones son de 10 metros por 10 metros, con malla eslabonada de 1,50 metros
de alto. Para evitar problemas de fugas o entrada de de otros especies animales
(perros), coloque piedras en la base de la malla. Además para alargar la vida
útil del corral y disponer de sombra debemos utilizar cercas vivas (eritrinas,
gliricidias, etc.).
En este
corral alojamos un grupo reproductor (un macho y una hembra), tomando en cuenta
que se requiere de 50 metros cuadrados por animal.
Los animales
deben estar separados por un tiempo o someterlos a cuarentena si se trata de
introducir animales, para evitar ataques y sobre todo para disminuir la
introducción de problemas sanitarios.
Cubierta
Un cobertizo
de dos aguas de 4 metros por 4 metros y 2 metros de alto en la cumbrera,
compartido entre dos corrales, sirve para que los animales se protejan de las
lluvias y del sol, además para suministrar diariamente la alimentación (pasto,
balanceado y sales minerales).
Pileta o estanque
El
apareamiento o la cópula del capibara se realiza en le agua luego de
inmersiones y juegos, por lo que es indispensable disponer de agua en
riachuelos naturales o de piletas en cada uno de los corrales en explotaciones
intensivas. Las dimensiones mínimas de los estanques deben ser de 4 metros por
2 metros por 0,5 metros (8 m2 de espejo de agua); con recambio continuo, no hay
necesidad de proveer de bebederos y además evitamos problemas sanitarios.
Comederos, bebederos y saladeros
Bateas,
cauchos sirven para el suministro de agua, sales minerales y cualquier otro
suplemento alimenticio (maíz, balanceado).
Pastos y forrajes
La
alimentación básica del animal es pasto, se suministra por día una ración
equivalente al 3% del peso del animal, una mezcla adecuada es un 30 % de
gramíneas (elefante, tanzania, braquiaria) y un 70% de leguminosas herbáceas o
arbustivas (maní forrajero, kutzú, leucaena, gliricidia) u otras arbustivas
forrajeras (morera). Además los capibaras consumen chonta, caña, yuca, plátano,
maíz o cualquier tipo de frutas disponibles en la finca.
Concentrado
Para cubrir
los requerimientos de los animales es recomendado suministrar un balanceado que
contenga el 16% de proteína. Lo importante es elaborar el balanceado con
productos de la finca, en caso de no ser posible en la práctica se utiliza el
balanceado para cuyes con el 16% de proteína.
Sales minerales
Inicialmente
suministrar 20 gr. de sales minerales por día, una vez que el animal se
acostumbre al consumo de sales minerales es recomendable suministrarles a
voluntad.
Con animales
que provienen de zoocriaderos o que ya han estado en un proceso de manejo en
cautiverio, se recomienda manejar un macho por cada 7 hembras (1:7) según
Eduardo González Jiménez ; en el caso de iniciar con animales capturados en la
selva el grupo reproductor es de un macho por cada hembra (1:1).
PESO DE LOS ANIMALES
|
EDAD |
PESO |
AUTOR |
|
Al nacimiento |
1,5-2,5 kg |
|
|
4-6 sem (destete) |
5-6 kg |
HERNÁNDEZ y col. 2001 |
|
10-12 meses (Pubertad-H) |
20 kg |
HERNÁNDEZ y col. 2001 |
|
10-12 meses (Pubertad-M) |
22 kg |
HERNÁNDEZ y col. 2001 |
|
12-18 meses |
22-35 kg |
HERNÁNDEZ y col. 2001 |
|
18-24 meses (Madurez s.-M) |
35-40 kg |
HERNÁNDEZ y col. 2001 |
6. LECCIONES APRENDIDAS
Las
construcciones deben ser las adecuadas, de larga duración y no improvisar; así
garantizamos la seguridad de los animales (evitar escapes) y de esa forma
aseguramos la inversión.
Para iniciar
una explotación se debe adquirir animales jóvenes y en lo posible nacidos en
cautiverio, con esto se facilita el manejo y el amansamiento.
En el caso de
iniciar con animales capturados en la selva se debe formar grupos reproductores
de un macho y una hembra; y con animales nacidos en cautiverio podemos trabajar
con grupos reproductores de hasta 7 hembras y un macho.
El
amansamiento se facilita a través de caricias del propietario o investigador
hacia los animales, igualmente se ha visto que si el propietario/criador usa su
saliva, o frota el cuerpo con el sudor u orina , condiciona al animal a que
reconozca al criador mas fácilmente. Además es recomendable “hablarles”,
cantarles o silvarles durante la alimentación, estos se sienten identificados;
esas han sido experiencias exitosas para el amansamiento.
Hay que
recordar que un animal nervioso no se alimenta y por tanto tampoco se
reproduce.
Colocar
animales de diferente procedencia, edad, sexo en una misma jaula es peligroso,
son agresivos y tienden a matarse .
Para formar
una pareja con animales de diferente procedencia es conveniente familiarizar
por un tiempo aproximado de 30 días.
La
capacitación a los involucrados es el pilar fundamental para tener éxito en la
explotación.
Para el
manejo es recomendable disponer de una manga, que facilite su captura.
Para el
control de problemas sanitarios es importante utilizar plantas medicinales de
la zona, entre ellas tenemos la guayaba para el control de diarreas, el
barbasco para el control de parásitos externos, la semilla de papaya para el
control de parásitos internos, etc.
La cría de
estos animales es una actividad de largo plazo, por lo que es importante
iniciar investigando los parámetros productivos y reproductivos.
Es importante
asociar la cría de estos animales con un programa de agroturismo, centro de
investigación, capacitación y difusión de vida silvestre.
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