G.C. Mereb (1), D.O. Bedotti (2), V.H. Suárez (2),
M.R. Busetti (2), A.R. Moreira (3)
y R.M. Lorenzo (2). 1994. Veterinaria
Argentina 11(102):107-112.
1)Dirección de Fauna de La
Pampa. Santa Rosa, La Pampa.
2) INTA, EEA‑Anguil,
cc 11, 6326. Anguil, La Pampa.
3) INTA, EEA‑Balcarce,
Balcarce. Pcia. de Bs. As.
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de ciervos
Se
diagnosticó un brote de Paratuberculosis en un criadero de Ciervo colorado (Cervus
elaphus) de la Provincia de La Pampa, Argentina, con una población total de
2500 animales, Dicho diagnóstico fue confirmado mediante el aislamiento del Mycobacterium paratuberculosis por el
cultivo en un medio específico y por la técnica de ELISA. Todos los animales
enfermos mostraron signos de emaciación o pérdida de estado, pelo hirsuto y
opaco, presentando diarrea algunos de ellos. Las principales lesiones
anatomopatológicas se localizaron en la cadena de ganglios mesentéricos o
intestino delgado, especialmente en la zona de la válvula ileocecal. Un hallazgo
bastante constante fue la presencia de múltiples nodulillos de 1‑2 mm de diámetro
en el mesenterio. No se observó la presencia de pliegues evidentes en la mucosa
intestinal como ocurre en bovinos. Los estudios histopatológicos revelaron la
pérdida de la arquitectura de los ganglios mesentéricos, con presencia de
células de tipo epitelioide y escasa cantidad de células gigantes o de Langhans.
En el intestino se halló engrosamiento de su pared debido a la infiltración de
la mucosa por células epitelioides, linfocitos, células plasmáticas y pocas
cel. gigantes tipo Langhans. La bacterioscopía con Ziehl‑Neelsen fue
positiva en las improntas de ganglios, intestino y extendidos de materia fecal.
Serán necesarios más estudios para profundizar la caracterización de la
enfermedad y el grado de susceptibilidad a la misma de los ciervos colorados en
la Argentina.
Palabras
claves: Paratuberculosis, ciervo colorado, caracterización, Provincia de La
Pampa,
La
cría del ciervo colorado se ha iniciado en la Pcia. de La Pampa desde fines de
1988, difundiéndose en la actualidad hacia otras provincias como Buenos Aires,
Neuquén, San Luis y Entre Ríos.
Dado
el potencial productivo que muestra esta especie, respaldado por más de 20 años
de experiencia en otros países como Nueva Zelandia, Gran Bretaña y Australia
entre otros, se hace necesario desarrollar estudios locales, especialmente en
el aspecto sanitario a efectos de detectar y caracterizar las distintas
enfermedades que pueden afectar a esta especie en nuestra región.
El
presente trabajo se originó en 1992 con la aparición de una mortandad de
ciervos en un lote de 2500 animales de un establecimiento de cría comercial
ubicado en el Departamento Toay de la Provincia de La Pampa, con el fin de
diagnosticar el origen de la misma.
Se
conformaron 2 grupos de animales, uno de los cuales incluyó 6 ciervos enfermos,
5 de ellos con manifestaciones clínicas y otro que murió en forma súbita y el
grupo restante como testigo con 4 animales sanos.
En
ambos grupos se realizaron los siguientes exámenes:
♦
Se practicó la reacción intradérmica con tuberculina (ppd bovina) en
la tabla del cuello a la dosis de 0,2 ml.
♦
Se tomaron muestras de sangre para realizar el conteo de glóbulos y la
determinación del hematocrito y hemoglobina. Además se extrajo suero para
analizar el contenido de minerales y practicar la técnica de enzimoinmunoensayo
(ELISA) para la detección de anticuerpos contra paratuberculosis. Para esto se
utilizó el antígeno PPA 3 comercial, siendo preabsorbidos con Mycobacterium phleí y diluidos 1/100 por
triplicado. El criterio para determinar el resultado se obtuvo calculando la
razón entre la densidad óptica (Do) de las muestras y la Do de los controles
negativos, considerándose de
♦
Se tomaron muestras individuales de materia fecal del total de los ciervos
para realizar recuento de huevos de nematodes por g de heces (hpg) (Roberts y O'Sullivan,
1949) y para recuperación y reconocimiento de larvas infestantes (L3) según
Niec (1989). Además se realizó la técnica de Baermann para la recuperación y
conteo de nematodes pulmonares.
♦
Se realizaron necropsias en 5 de los 6 animales afectados; 2 de ellos
murieron como consecuencia de la enfermedad, de los cuales 1 fue por muerte
súbita y los 3 restantes fueron sacrificados, obteniéndose muestras para
bacteriología, histopatología y parasitología.
♦
Se cultivaron muestras de materia fecal y linfonódulos mesentéricos en
medio de cultivo de Herrold c/yema de huevo en tubos, con y sin micobactina,
para el aislamiento del Mycobacterium
paratuberculosis.
Todos
los animales enfermos mostraron signos de emaciación o pérdida de estado, pelo
hirsuto y opaco y sólo 3 de ellos presentaron diarrea.
La
intradermoreacción con ppd bovina resultó negativa en los ciervos de ambos
grupos.
Los
conteos de huevos en materia fecal fueron bajos, oscilando entre 0 y 80 huevos por
gramo. Del tracto digestivo se recuperaron vermes de especies de la subfamilia
Ostertagiinae ya descritas en la región (Suárez y otros, 1991). Las cargas
siempre fueron inferiores a 2000 vermes, lo cual en otras especies para la
misma subfamilia de nematodes predominantes son consideradas bajas y sin
importancia en producción (Skerman y Hillard, 1966). El resultado de la
recuperación de larvas pulmonares fue positivo en todos los animales, pero
también con niveles bajos (0,5 ‑ 6 larvas por gramo). Solamente en el
ciervo de 1 año que murió en forma súbita se recogió un número importante de
Dictyocaulus.
Las
principales lesiones anatomopatológicas se localizaron en la cadena de ganglios
mesentéricos e intestino delgado, especialmente en la zona de la válvula ileocecal.
Los
ganglios mesentéricos se encontraban aumentados de tamaño, de consistencia dura
y de color blanco brilloso. Al corte algunos presentaban la zona cortical de
color grisáceo, más oscura que la médula. Otros en cambio, no presentaban
diferenciación entre las dos zonas, observándose una coloración blancagrisácea
con áreas más claras y de mayor consistencia, sin presencia de caseificación.
Un
hallazgo bastante constante fue la presencia en el mesenterio de múltiples nodulillos
de
En
el intestino las lesiones se limitaron a una congestión leve en la última
porción del intestino delgado y ciego, con moderado engrosamiento y formación
de pliegues en la unión ileocecal en uno solo de los animales examinados.
No
se observó la presencia de pliegues evidentes en la mucosa intestinal como
ocurre normalmente en el bovino, siendo las lesiones macroscópicas más
parecidas a las encontradas en ovinos y caprinos.
Los
estudios histopatológicos revelaron la pérdida de la arquitectura de los
ganglios mesentéricos, con retracción de los folículos linfoides, presencia de
células tipo epitelioide y escasa cantidad de células gigantes. Algunos ganglios
presentaron necrosis coagulativa en la zona medular.
En
el intestino se halló engrosamiento de su pared debido a la infiltración de la
mucosa fundamentalmente por células epitelioides, linfocitos, células
plasmáticas y al igual que en ganglios linfáticos, pocas células gigantes tipo
Langhans.
En
algunos cortes se observó además una evidente reactivación de los folículos
linfáticos intestinales y dilatación de los vasos linfáticos de la serosa
intestinal, rodeados por cúmulos linfocitarios.
Los
cortes intestinales y ganglionares coloreados por el método de Ziehl‑Neelsen
presentaban abundantes cúmulos de bacilos ácido‑alcohol resistentes
(BAAR) en el interior de las células macrofágicas (especialmente en las crestas
intestinales).
La
bacterioscopía con Ziehl ‑ Neelsen fue positiva en las improntas de
ganglios, intestino y extendidos de materia fecal.
Los
cultivos que presentaron crecimiento sólo en los medios que contenían
micobactina y con coloración de Ziehl ‑ Neelsen positiva, fueron
considerados Mycobacterium paratuberculosis
positivos.
El
test de ELISA para determinar la presencia de anticuerpos contra M. paratuberculosis, arrojó los resultados
que se observan en el Cuadro nº 1.
|
Cuadro
Nº 1.- Edad, sexo, condición corporal y resultados del test ELISA en los ciervos de ambos grupos. |
||||
|
Nº |
Condición |
Edad |
Sexo |
Test ELISA |
|
1 |
normal |
3 |
M |
neg. |
|
2 |
normal |
1,5 |
M |
neg. |
|
3 |
normal |
1,5 |
H |
neg. |
|
4 |
normal |
1,5 |
H |
neg. |
|
5 |
enfermo |
7 |
M |
sospech. |
|
6 |
enfermo |
6 |
H |
neg. |
|
7 |
enfermo |
2,5 |
M |
positiv. |
|
8 |
enfermo |
2,5 |
M |
positiv. |
|
9 |
enfermo |
3 |
H |
sospech. |
|
10 |
muerte súbita |
1 |
H |
--- |
La
Paratuberculosis es una enfermedad poco común en el ciervo colorado, habiendo
sido diagnosticados muy pocos focos en Nueva Zelandia en relación a la cantidad de ciervos existentes (R.C. Gumbrell, 1987). Sin embargo, McKelvey en
base a la detección de múltiples casos de esta enfermedad en ciervos de 1 año
en un criadero del Reino Unido, sugirió la posibilidad de una mayor virulencia
en los microorganismos actuantes o una mayor susceptibilidad de los ciervos en
ese país.
Aunque
no se conocen casos de esta enfermedad declarados con anterioridad en nuestro
país, podría ocurrir algo similar a esto último, dado el número de animales diagnosticados
en este caso en relación a la cantidad de ciervos del establecimiento, por lo
que se hace necesario realizar más estudios al respecto.
Se
descartaron otros problemas como tuberculosis o una complicación del cuadro
causada por vermes pulmonares o gastrointestinales en los ciervos muestreados,
con la excepción del ciervo de 1 año que murió en forma súbita, en el cual la
importante carga de Dictyocaulus encontrada podría haber actuado como causa
predisponente, lo que debería tenerse en cuenta para la prevención de esta
enfermedad en los animales jóvenes.
La
Paratuberculosis presenta dificultades para su diagnóstico, dado que tanto la
sintomatología como los signos anatomopatológicos e histológicos, muestran
similitudes con otras enteritis granulomatosas, como la Tuberculosis, por lo
que éstos solamente deberán considerarse en forma orientativa, pudiendo
inclusive existir casos subclínicos.
El
diagnóstico definitivo fue confirmado mediante la identificación del Mycobacterium paratuberculosis a partir
de las muestras de ganglios mesentéricos y materia fecal de los animales
afectados.
Para
la detección de animales sospechosos puede resultar de gran utilidad también la
realización del test de ELISA, el cual se considera una técnica muy sensible,
de la misma manera que la tinción de frotis de materia fecal con Ziehl Neelsen
y la intradermo reacción comparada (ppd bov./aviar) también podría servir para
orientar dicho diagnóstico.
En
cuanto a las medidas profilácticas la identificación y el retiro de los
animales afectados por esta enfermedad parece ser la única acción disponible
para combatirla.
También
resulta de gran ayuda para prevenir la aparición de casos clínicos, el
mantenimiento de un buen nivel nutricional y un adecuado manejo que asegure un
bajo nivel de stress'.
Serán
necesarios más estudios para profundizar la caracterización de la enfermedad y
el grado de susceptibilidad a la misma de los ciervos colorados en la
Argentina.
1.- GUMBRELL R C. (1987) Johne's Disease in deer en
New Zealand. Proceedings of Deer Branch Course NZVA nº 4 pp 174‑180.
2.- HUTTON J.B. (1992) Johne's Disease in Deer. Proceedings
of Deer Branch Course NZVA Nº 9 pp 155‑159.
3.- MACKINTOSH C.G. (1988) Exotic Diseases of Deer: A
Review. Proceedings of Deer Branch Course NZVA Nº 5 pp 84‑100.
4.- SUAREZ, V.H., BUSETTI M.R., FORT M.C. y BEDOTTI
D.O. (1991) Veterinary Parasitology, 40 pp 165‑168,
5.- ROBERTS F.H.S. y O'SULLIVAN P.J. (1949) Aust. J.
Agric. Res. 1 pp 99‑103.
6.‑ NIEC R. (1968) Cultivo e identificación de
larvas infestantes de nematodes g astrointestinales del bovino y ovino. Manual
Técnico Nº 3, INTA, Bs. As., Argentina pp 32.
7.‑ Anónimo (1982). Recuperación de nemátodos
adultos e inmaduros. Técnicas de necropsia y de laboratorio aplicadas en el
Centro de Investigaciones de Ciencias Veterinarias, Bs. As., Argentina (ed.
INTA Castelar y Johnson & Johnson S.A.C. e I.), pp. 33‑34.
8.‑ BELLETI, G.L., MELIOTA F., ZAVANELLA, M., COLOMBI,
C., ZANARDELLI, M. (1985). Paratuberculose Bovina. Societá Italiana di
Buiatria. vol XVII,
pp 609‑617.
9.‑ Anónimo (1986). Animal Disease Research Institute. Nepean,
Ontario, Canada, pp 5‑7.
10.‑ RICHARDS W.D. (1990). The Paratuberculosis Newsletter.
2 Nº
1, pp. 4.
11.‑ JUSTE JORDAN R.A. (1984). Medicina veterinaria
(España). 1 Nº 4. pp 197‑211.
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