Director: Guillermo
Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de
Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río
Cuarto, Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
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María Teresa Morresi.
2005. La Nación, Sec. Campo, Bs.As., 08.10.05.
Del
28 al 30 de septiembre la gente de Abra Pampa, Jujuy, vivió un momento
inolvidable. En la localidad puneña, donde el cielo toca el alma -está a

Una
postal de la Feria
El acontecimiento reunió cerca de 3000 visitantes, 403 animales (el doble
de 2004) cientos de productores y 140 artesanos que mostraban los hilados y los
objetos más bellos que surgen de sus manos.
En tres de las cuatro carpas lucían las artesanía, sobre todo los tejidos
provenientes de los telares de las hilanderas de oficio. Entre ellas estaban
las mujeres de la cooperativa Punha, quienes desde hace 15 años redescubren sus
tradiciones y usan tinturas de remolacha, zanahoria y tola, para colorear las
suaves lanas de esas llamas. Estuvieron además representantes de las Awasani,
las bolivianas mineras o pallares que crean piezas tejidas.
En cien corrales se paseaban las llamas, que se están criando en varios
establecimientos y se emplean para dar hilado, cuero y carne.
Una de las carpas era un tributo a la gastronomía autóctona. Un equipo de
20 cocineros, entre ellos Teresa Sarmiento, Cecilia Velásquez, Juan Chañi, más
especialistas de las escuelas Quinoa y de La Salamanca, de San Salvador de
Jujuy, preparaban platos elaborados a base de la magra carne de llama, papas
andinas, wichita, maíces multicolores y otros productos de la diversidad
andina.
El encuentro resultó un festival pleno de la energía de ese lugar del
planeta que recuerda, por la altura, al milenario Nepal.
Durante la Fiesta de la Llama se dictaron talleres de esquila, de
clasificación de fibra y de antiguos diseños de aguayos. También hubo un remate
de reproductores de altura, premiaron los mejores ejemplares presentados -los
de Alfonso y José Maidana de la zona de Cieneguillas, por ejemplo-, la más
bella de las llamas desfiló como en una pasarela de moda y eligieron a la
ñusta, o princesa de la celebración.
Durante esos días, la soledad del paisaje puneño se transformó en un atisbo
de esperanza comercial para los pobladores, un paisaje que permite al visitante
la posibilidad de un encuentro con flamencos rosados en lagunas cercanas o la
visión de un salar.
"La llama es un recurso estratégico para el desarrollo de la Puna y ha
comenzado a consolidarse", explica Carlos R. Fittipaldi, director de la
Estación Experimental INTA Abra Pampa.
La reactivación de la actividad ganadera, a través de los camélidos, es
fundamental cuando las estadísticas hablan de un nivel de desocupación superior
al 40 %.
El director de Integración Regional del ejecutivo provincial, Hugo Tobchi,
dijo que la actividad es una de las fortalezas de la Puna. "Estamos
diseñando nuevas políticas que ofrezcan oportunidades para ayudar a los
procesos productivos donde confluyan tareas sustentables."
El sistema de cría de los camélidos es estacional, cíclico y trashumante.
El pastor se traslada junto con su rebaño de un lugar a otro. La parición
sucede de noviembre a marzo, con 11 meses de gestación.
Según Herman Zerpa, intendente de Abra Pampa, aunque se realizan esfuerzos
por mejorar la selección, aún resta trabajar para llegar a los objetivos
trazados junto al Consejo Federal de Inversiones (CFI). Entre los desafíos,
está mejorar la transformación de la materia prima, el acondicionamiento de la
fibra y el tipificado del hilo.
Por otro lado, los productores ya avanzaron en la formación de grupos de
productores que evalúan estudios nutricionales, estudian el manejo de pasturas
y rebaños, los controles sanitarios y el mejoramiento genético.
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