Director: Guillermo
Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de
Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto,
Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
Volver a: Portal > Producción de camélidos
Raúl Rosadio1 y
Verónica Risco2. 1999. Comunicación. Rev. InvVet, Perú, 10(1):87-91.
1)
UNMSM, FMV, IVITA. Lab. Microbiología.
2)
Senasa, Ministerio de Agricultura.
El Perú posee aproximadamente 2’911,612 alpacas
distribuidas principalmente en la sierra sur del país (Wheeler, 1995). La
crianza de estos animales es exclusivamente de tipo extensiva, alimentados con
pastos de muy poco valor nutricional y expuestos a severas inclemencias
ambientales (Reiner y Bryant, 1986; San Martín, 1991). La rentabilidad
económica de estos animales proviene principalmente de la comercialización de
la fibra y carne (San Martín y Bryant, 1987). Recientemente, la venta de animales
de reproducción con fines de exportación es una nueva actividad pecuaria y una
excelente alternativa para incrementar la rentabilidad económica de crianza de
alpacas.
Esta nueva actividad económica, sin embargo,
demanda que se conozcan nuevos sistemas de crianza, principalmente de tipo
intensivo. En nuestro país, existe muy poca información sobre estos tipos de
manejo en alpacas. La mayoría de estas experiencias provienen de países
industrializados que crían estos animales bajo un sistema semiextensivo,
viéndose a veces obligados a estabular a los animales durante las épocas de
severidad climática, alimentándolos con heno de leguminosas y concentrado
balanceado (Johnson, 1989; Hoffman y Fowler, 1995). El presente trabajo reporta
experiencias en la crianza estabulada de 175 alpacas (143 hembras y 32 machos)
durante 60 días en una estación cuarentenaria en Tacna, Perú. Los animales
fueron pesados al ingreso a la estación y posteriormente en forma periódica
cada 15 días hasta el final del período de aislamiento. Desde el arribo los
animales tuvieron disponibles
Para evitar posibles problemas de acidosis, el
concentrado fue suministrado dos veces al día previo a distribuirles el heno de
alfalfa. Los animales durante el período de aislamiento fueron manejados
intensamente para suministrar los tratamientos y/o muestreos clínicos exigidos
por el protocolo de exportación. Al inicio del aislamiento los animales
recibieron tratamiento antiparasitario durante ese mismo período todos los
animales recibieron golpes multivitamínicos intramusculares y orales así como
vitamina E y Selenio, oralmente.
Los alimentos suministrados fueron analizados en el
laboratorio de Bioquímica y Nutrición de la Facultad de Medicina Veterinaria,
San Marcos (Cuadro 1). Asimismo, se registró el peso de los animales y el
consumo de alimento (Cuadro 2).
Cuadro 1: Composición químico nutricional
(%) del alimento ofrecido a los animales durante el período de aislamiento

Cuadro 2: Ganancia de peso diaria, consumo de
alimento y conversión alimenticia

En el Cuadro 3, se presentan las ganancias de peso de
los animales según sexo y edad hasta los 60 días. El peso promedio de las
hembras al inicio del período de aislamiento fue de
Cuadro 3: Ganancia de peso por período en alpacas por sexo y edad en los
tres períodos

Los resultados de la primera pesada evidencian que los
animales en general no ganaron peso (Cuadro 3). Sin embargo, cuando los
animales se separan por raza, los Suri demuestran un notorio incremento de peso
corporal (Cuadro 4). El estado estresante producto del viaje, la exposición a
un nuevo ambiente y/o un nuevo sistema de alimentación tal vez expliquen la aparente
estabilidad o poca ganancia de peso durante los primeros 30 días (Cucullu,
1996). Superada esta fase los animales comenzaron a aceptar mejor el nuevo
sistema de alimentación.
La ganancia de peso en la mayoría de las alpacas
se empieza a observar a partir del tercer pesaje y finalizaron el aislamiento
con un incremento en las hembras que variaron en promedio entre 3.3 y
Los animales Suri incrementaron notoriamente sus
pesos. Estos animales ingresaron con menor peso que los Huacaya, sin embargo,
al final del período cuarentenario la diferencia de peso se redujo. Los
resultados encontrados evidencian que los animales una vez superados los
factores estresantes logran incrementar notoriamente su peso con ganancia de
peso promedio de 95 g/día (Cuadro 2). El 75-80% de las hembras estuvieron
gestando, esto tal vez explique las ganancias de peso en las hembras. Sin
embargo, el aumento de peso en los machos evidencian que estos incrementos
correspondieron al nuevo sistema de alimentación recibido durante el período de
aislamiento.
Cuadro 4: Ganancia de peso por período en
Alpacas por sexo y raza en los tres períodos

Debemos mencionar que no hemos sido cuidadosos en
determinar un balanceo alimentario crítico, a pesar de que la dieta fue
diseñada tomando experiencias obtenidas de un aislamiento similar de alpacas
(Rosadio, datos no publicados). Sin embargo, los resultados del análisis de los
alimentos utilizados en este período de aislamiento demuestran que los animales
estuvieron recibiendo una alimentación que supera los requerimientos mínimos
para mantenimiento (San Martín, 1991).
A pesar que en el país existen experiencias en
el manejo de estaciones cuarentenarias similares al presente estudio, nuestros
resultados no han podido ser comparados pues se carecen de las informaciones en
Camélidos Sudamericanos. No obstante, las ganancias de peso reportadas son
similares a los obtenidos en sistemas cuarentenarios chilenos (Davis, 1995) y
los obtenidos en sistemas estabulados observados en Lima (Soto, 1989). El
incremento de peso en el presente ensayo corrobora que la alpaca es un animal
altamente adaptable a diferentes fuentes alimenticias. Por otro lado, los pesos
finales registrados en los animales adultos en este estudio son muy similares a
los pesos de animales adultos criados en pasturas naturales en altiplano
(Wheeler y Reitz, 1987, San Martín y Bryant, 1987).
La decisión del uso de heno de alfalfa en la
alimentación en la cuarentena fue de tipo práctico debido a que la alfalfa es
un forraje disponible en el Valle de Tacna y es uno de los alimentos más usados
en crianzas intensivas o estabuladas; además tiene un adecuado contenido
proteico, es fuente de vitaminas (A, D, E,) y de minerales (Ej: Selenio) (Dart et
al., 1996; Waldridge, 1997).
El creciente interés en la exportación de
alpacas y llamas peruanas demanda un manejo técnico de estos animales en
estaciones cuarentenarias. Es recomendable trabajar en formulación de dietas
que considere los requisitos nutritivos de los diferentes estados fisiológicos
de estos animales.
Palabras clave: alpacas,
crianza intensiva, peso corporal, cuarentena.
Los autores agradecen al
Consorcio Alpacas Peruanas, Arequipa y al M.V. José Luis Gómez por su
colaboración para el desarrollo del presente trabajo.
1.
Cucullu,
G. 1996. Internal Quarantine, Lama life. 39:3-35
2.
Dart,
A.J., H. Kinde, D.R. Hodgson, J.R. Peaurol, A.W. Selby, J. Maas y M.E. Fowler.
1996. Serum alpha-tocopherol, vitamin A, and blood selenium concentrations, and
glutathione peroxidase activity in llamas fed alfalfa hay. Am J Vet Res, 57
5,689-92.
3.
Davis,
H. 1995/96. Research on Farmed Alpacas in New Zealand’s South
Island High Country-Part II Lama Life. 36:20-21.
4.
Hoffman,
E. y M. Fowler. 1995. The Alpaca Book. Clay Press Inc., Herald,
California, USA. 255 p.
5.
Johnson,
LW. 1989. Llama medicine Nutrition. Vet. Clin North Am Food Anim Pract. 5 (1):
37-54.
6.
Reiner,
R.J. y F.C. Bryant. 1986. Botanical composition and nutritional quality of
alpaca diets in two andean rangeland communities. Journal of Range Management.
39:424-427.
7.
San
Martín, F. 1991. Alimentación y Nutrición, en avances y perspectivas
del conocimiento de los camélidos sudamericanos. Ed. Saúl Fernández-Baca. FAO.
Santiago, Chile. 213-262.
8.
San
Martín, F. y F.C. Bryant. 1987. Nutrición de los camélidos sudamericanos: estado
de nuestro conocimiento. Artículo Técnico Tomo 9. College of agriculture
Science. Texas Tech University. 505 p.
9.
Soto,
H. 1989. Respuesta comparativa en el engorde estabulado del ovino, la alpaca y la
llama. Tesis Ing. Zootecnista. UNA La Molina.
10. Waldridge, B. 1997.
Selenium Nutrition and Metabolism in Llamas. Llamas. 11 (1):18-20.
11. Wheeler, J. 1995.
Evolution and present situation of the South American camelidae. Biological
Journal of the Linnean Society. 54:271-295.
12. Wheeler, J. y E. Reitz.
1987. Allometric prediction of live weight in the alpaca (lama pacos).
Archaeozoologia Vet. 1 (1):31-46.
Volver a: Portal > Producción de camélidos > Principio del documento