Llamas amaestradas, las mascotas de moda

Romina Ryan. 2006. Perfil, Bs. As., 17.09.06, Secc. Sociedad: 58.

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Cuidan el jardín y cada dos años producen un pulóver

Ya se empieza a verlas en algunos coun­tries y casas de campo pastando dócilmen­te y jugando con los niños. Las llamas son la última moda en mascotas, una tendencia que nació en Estados Unidos, donde una cría cuesta hasta 20 mil dólares. En Argentina se consiguen por menos de $ 1.501, son cariñosas y se adaptan muy rápido.

El mundo de las mascotas tiene nuevos y exclusivos ejemplares de la familia de los camélidos. Asociadas a la tranquilidad y la vida agreste de la Puna, las llamas desem­barcaron en los hogares hace unos años, con la campaña de Telecom "La llama que lla­ma", que además de las publi­cidades se extendió a los con­testadores telefónicos, pági­nas web, juegos telefónicos, postales digitales y muñecos de las más variadas dimen­siones. Hoy son la mascota de moda para quienes estén dispuestos a pagar entre 800 y 1.500 pesos por un ejemplar y tienen el suficiente espacio verde como para albergarlas. Los criaderos ampliaron el mercado hacia los ejempla­res amaestrados -pets-, una nueva rama de las ya desa­rrolladas en el negocio: car­ne, fibras textiles y guarda de ovejas. Esta nueva posibilidad de la llama mascota será            una de las temáticas que los productores debatirán en el próximo Congreso Internacional de Camélidos, que se realizará entre el 11 y el 15 de octubre en la provincia de Catamarca.

Parte de su merecida fama como tranquilos nuevos re­sidentes de los jardines do­mésticos tiene que ver con que no destrozan las plantas ni arrancan el césped de for­ma selectiva sino que lo cor­tan de forma regular. Uno de sus primeros adeptos fue Rubén Muhlberger, cirujano y propietario de Aqua Vita Medical Spa, el primer spa médico del país. Buscaba una mascota original para el parque y su pasión por los camélidos lo llevó a adoptar a Pangui. "Es muy lindo y dulce, le puedo hacer mimos porque me reconoce. Me mira con sus pestañas largas, entre altivo, sensual y expectante", contó. "Cada dos años hay que cortarle la lana, por eso mandé a hacer una manta con su pelo. Ahora estoy pensando en traerle una novia", contó. "Otra de las razones que lo impulsaron a adoptar a Pangui es la visual del ejemplar: "Me remite a los colores y la belleza del norte argentino, otro de mis grandes amores".

 

 

Gustavo Maluendes, productor y miembro de la Asociación Criadores de Camélidos de Argentina (ACCA), explicó que las crías se destetan a los seis meses de nacidas; después de un año de gestación, y que después de una semana de con­tacto directo con el hombre ya pueden convivir con él. "Estados Unidos fue el país pionero en la domesticación; allí las crías cuestan entre 15 y 20 mil dólares", contó.

Además de tener un siste­ma digestivo fuerte, las lla­mas comen la mitad que una oveja y un quinto de lo que necesita una vaca, y su excre­mento es pequeño e inodoro. Su vida útil como proveedo­ras de fibra se extiende por 15 años, si bien pueden vi­vir hasta los 22. A pesar de que no hay estadísticas de llamas mascotas, Maluen­des aseguró: "Del total de exportaciones que cerramos con Uruguay el último año, el 40 % tuvo como destino su utilización como pet".

 

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