Director: Guillermo
Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de
Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río
Cuarto, Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
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Ing. Agr. Matías Acerbi. 2005. Dirección
de Industria Alimentaria
Hace 4 años la Dirección Nacional de Alimentos de la SAGPyA informaba
acerca de una actividad novedosa que mostraba gran potencialidad: la cría del
ñandú. Se disponía de datos sobre unos pocos criaderos concentrados en La
Pampa, Buenos Aires, Río Negro y Neuquén, pero los animales reunidos en esos
establecimientos eran escasos y recién se empezaba a hablar de faenas de prueba
y degustaciones. A su vez, se alertó entonces sobre el desconocimiento
tecnológico reinante y la prueba y degustaciones. A su vez, se alertó entonces
sobre el desconocimiento tecnológico reinante y la necesidad de investigación y
desarrollo. Años más tarde, algunas cuestiones han cambiado, otras no tanto.
Es un hecho que las actividades vinculadas a la cría de ñandú en Argentina
han tomado impulso: los eventos y artículos relacionados con el tema así como
el número de productores van en aumento año a año. La explicación es que hay un
interés muy grande a nivel nacional por encontrar actividades que aporten al
desarrollo, que permitan generar empleo e ingresos genuinos, contribuyendo a
mejorar el bienestar de los productores. A partir de la devaluación de nuestra
moneda, se ha sumó a estas inquietudes la posibilidad de sustituir
importaciones y de generar negocios con países de moneda más fuerte, como la
Unión Europea y los Estados Unidos.
El ñandú abre grandes posibilidades en todos estos sentidos. De hecho, la
cría de este animal autóctono permite obtener productos nativos que escasean o
no se encuentran en el resto del mundo. La carne se destaca por sus propiedades
nutricionales, que la hacen comparativamente más saludable que la de bovinos y
porcinos, por ejemplo. Su cuero es único, con un atractivo dibujo determinado
por los puntos de inserción de las plumas. Estas últimas se caracterizan por su
carga electrostática, que les provee gran capacidad de atracción sobre las
partículas de polvo, haciéndolas adecuadas para la confección de plumeros. Por
último se destaca el logro de un aceite de alta calidad apto para usos
medicinales y cosméticos.
El acentuado avance de la actividad se puede observar fundamentalmente en
la proliferación de eventos relacionados con el tema y en la concreción del
primer Congreso Latinoamericano sobre Cría de Ñandú realizado en el año 2004.
Además, actualmente, existen dos Estaciones Experimentales del INTA que llevan
adelante trabajos de investigación sobre la cría de este animal en cautiverio:
el INTA San Luis y el INTA Bariloche. También el INTI (Instituto Nacional de
Tecnología Industrial) estudia las posibilidades de industrialización de la
grasa del animal.
Más allá de las prometedoras perspectivas de la actividad, existen ciertas
dificultades que frenan su desarrollo. Así, la producción se encuentra aún en
una fase experimental y la comercialización no se ha desarrollado. El número de
criaderos se ha incrementado, pero lo cierto es que todos se encuentran aún en
proceso de formación de planteles parentales o, al menos, en la estabilización
de los mismos. Incluso las tecnologías de producción están siendo ajustadas y
todavía se desconocen detalles clave relacionados con los requerimientos
nutricionales, así como las causas de ciertas enfermedades y de la mortalidad
de crías.
Si bien ya se han realizado pruebas piloto de faena y degustación e incluso
una faena de 200 animales, no hay aún escala de producción para procesamiento
comercial en nuestro país. Existe un establecimiento habilitado por el SENASA
para faenar ñandú en Concordia, provincia de Entre Ríos, y otro para choique en
Pico Truncado, provincia de Santa Cruz.
Las características de la faena permiten que un frigorífico de corderos sea
perfectamente adaptable para industrializar ñandú. En cuanto a capacidad, un
frigorífico que faena 300 corderos por día estaría en condiciones de procesar
de
Desde el punto de vista nutricional, la carne de ñandú se destaca por su
bajo contenido de grasa y su relativamente alto contenido de ácidos grasos
esenciales en comparación con la carne de pollos y bovinos. Su elevado
porcentaje de Omega 3 (
Debido a la falta de canales de comercialización establecidos dentro de
nuestro país, es dificultoso determinar el precio exacto de la carne de ñandú.
Hay quienes mencionan un precio de $ 25 por Kg., sin embargo, algunos
especialistas consideran que no debería superar los $ 15/Kg. si se desean
concretar ventas exitosamente. Una idea indicativa se puede tomar de lo que
sucede en Uruguay, donde el precio ronda los US$ 4/kg.
En Europa, si bien no se encuentra carne de ñandú, se pueden inferir
cotizaciones a partir de los precios de carnes de otras ratites como el
avestruz sudafricano, cuyo precio mayorista oscila entre 8 y 13 US$/Kg.,
cotización muy atractiva que puede tornar rentable la actividad en nuestro
país. En Alemania la demanda de carne de avestruz es de 8.000 toneladas
anuales, y en Francia de 6.000 Ton./año
En cuanto a los volúmenes demandados, se hace muy difícil establecer la
demanda local y la exterior sin un exhaustivo estudio de mercado.
En general, la cría de ñandú se plantea como un gran negocio, pero es
necesario tomar en cuenta una serie de variables, lo que hace necesario encarar
esta iniciativa mediante una verdadera planificación empresarial y una visión
acabada del mercado real.
El análisis económico de la actividad en nuestro país se dificulta no sólo
por la inexistencia de canales de comercialización establecidos (lo que impide
tener una idea precisa del valor que se puede obtener por Kg. de carne
comercializado), sino también porque aún se desconoce el detalle de los costos
de producción. La generación de una base de datos y de estadísticas confiables
constituye una importante tarea a desarrollar, camino que ya hemos iniciado.
En Chile y Brasil la actividad está menos desarrollada y aparece combinada
con la cría de otras ratites como el avestruz africano y el emu australiano.
Nuestro vecino Uruguay ha alcanzado un grado mayor de avance en esta
producción; de hecho, ha sido el primer país en desarrollar el ciclo de cría,
faena, transformación y comercialización de la carne de ñandú. Los mercados
habilitados para exportar desde ese país son: Argentina, Brasil, Japón,
Marruecos, Rusia, Emiratos Árabes y Hong Kong. Actualmente se está buscando la
habilitación de la Unión Europea.
Más allá de los importantes logros alcanzados por los uruguayos, se debe
destacar que especialistas de ese país aseguran que hoy la rentabilidad de la
cadena es potencial y que aún falta recorrer parte del camino para que se
convierta en una realidad. De hecho, en Uruguay el negocio de exportación de
productos no se ha concretado aún de manera sostenida en el tiempo.
El primer criadero registrado en Uruguay data de 1992; en el año 2002 se
alcanzó un récord de 143 criaderos habilitados por el Ministerio de Ganadería,
Agricultura y Pesca (MGAP), pero actualmente sólo hay registrados 66
establecimientos. El alto índice de fracaso de los criaderos es un indicador de
fallas de planificación y de gestión entre numerosos emprendedores que
encararon esta actividad.
En nuestro país, hay quienes plantean que la falta de plantas de faena es
un fuerte obstáculo para el desarrollo y establecimiento de la actividad, pero
disponer de plantas faenadoras sólo constituye un primer paso, dado que la
instalación debe estar acompañada de las gestiones necesarias para ganar y
conservar mercados, tanto dentro como fuera del país.
Si bien muchos productores y referentes de esta actividad apuestan al
mercado externo desde que se inician, es fundamental tener en cuenta que el
mercado interno también debe ser aprovechado, y que puede ser la primera vía
para consolidar la producción. De hecho, los requisitos que impone la Unión
Europea en cuanto a calidad, cantidad y continuidad son altos y difícilmente
puedan ser satisfechos con la producción nacional actual. En el mercado interno
es posible encontrar nichos especiales para el consumo de esta carne en
restaurantes y hoteles de primer nivel, aprovechando el creciente turismo
internacional para hacer conocer el producto en el mundo.
Quienes encaren emprendimientos vinculados con el ñandú, necesariamente
deben tener en cuenta la complejidad de la actividad y la necesidad de
analizarla íntegramente, desde la producción primaria hasta el mercado, pasando
por las consideraciones en materia de faena, procesamiento de la carne y
comercialización. También hace falta considerar los aspectos legales,
económicos, tecnológicos y culturales. Se trata de una producción con alta potencialidad
en cuanto a la generación de empleos e ingresos genuinos, pero convertirla en
un negocio real y sustentable exige tener en cuenta un conjunto de factores.
Dirección Nacional de Alimentos.
Maestría de Agronegocios y Alimentos de la Facultad de
Agronomía de la Universidad de Buenos Aires.
Revista AmeriCarne.
Dirección Nacional de Fauna.
Ñandusur (Uruguay).
Dirección de Ganadería de la SAGPyA.
Iº Congreso Latinoamericano sobre Conservación y Cría
Comercial de Ñandú.
Empresa Secretos del Monte.
El Soto SA (España).
Seminario "Carnes Exóticas y No
tradicionales", febrero/2005.
Revista La Industria Cárnica Latinoamericana.
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