Dr. John Jackson*. 1989.
Presencia, 3(17):8-10.
*EEA
INTA Villa Mercedes, San Luis.
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y cruzas
La
introducción de técnicas de manejo de la ganadería en zonas de monte en la
Patagonia, está aumentando la importancia de los problemas que provocan los
jabalíes, y como consecuencia, hace más inmediata la necesidad de saber más
sobre sus hábitos y su biología.
Origen:
El
jabalí (Sus scrofa) es oriundo de los
bosques de Europa, donde es muy cotizado como animal de caza. Con el mismo motivo cinegético, los primeros
ejemplares fueron traídos a la Argentina a principios del corriente siglo por Don
Pedro Luto, e introducidos en un predio cercado de unas
Ambas
especies se establecieron en la vecindad y de allí se fueron multiplicando
y difundiéndose a través de la región.
Además, por dispersión activa del hombre con fines deportivos, se fundaron
otros focos de jabalí, como por ejemplo en la zona del Lago Nahuel Huapi en la
década de los años 20.
El
jabalí puro se considera de la misma especie y progenitor del chancho
doméstico. En muchos lugares ocurren
cruzamientos entre el jabalí ancestral y chanchos cimarrones, viéndose por lo
tanto una gama de ejemplares, algunos con apariencia de jabalí puro, otro más
bien de chancho doméstico y otros mestizos.
Distribuci6n:
Hoy
en día, es amplia la distribución de este suido en el país, y sigue expandiéndose. Frecuenta amplias zonas de La Pampa y San
Luis, el sur de Buenos Aires, C6rdoba y Santa Fe, el sureste de Mendoza, el
noreste de Río Negro, y las regiones lacustres cordilleranas de Neuquen, Río
Negro, Chubut y Santa Cruz. Existen
otras poblaciones aisladas en la Bahía Samborombón (Bs. As.) y Colón (E.R.)
En
el mundo existen poblaciones de cerdos salvajes introducidas en muchos países,
tales como los Estados Unidos de América, Australia, Hawaii, algunas islas del
Pacífico, habiéndose convertido en plaga agropecuaria.
Descripci6n:
El
verdadero jabalí se diferencia del chancho por sus patas más largas, su cabeza
más grande y la trompa más alargada. Las
crías son coloradas con rayas negras longitudinales que se van perdiendo al crecer,
al igual que el color general cambia a marrón y después a negro en animales
maduros. Por su hibridación con
distintas razas de cerdo doméstico, existe sin embargo un sinfín de colores y
tamaños de chanchos cimarrones.
Los
colmillos son de crecimiento continuo, siendo especialmente notables en los
machos. Las pistas del jabalí son parecidas a las de un ternero, mostrándose en
terreno blando las impresiones de los garrones.
Además
existen en el país tres especies nativas de pecaríes o chanchitos del monte,
que por lo general no son de trascendencia económica como plaga. Sus distribuciones se extienden por la región
chaqueña donde se los cazan por su carne para consumo humano y por sus cueros
para exportar a Alemania.
Hábitat:
Frecuenta
por excelencia zonas de monte, pero en áreas de poca actividad humana suele
verse en campos abiertos y de día. No
prospera en zonas muy frías y desprotegidas.
Los especimenes con características más marcadas de jabalí parecen ser
más resistentes al frío. La presencia de
focos de agua es importante para el éxito inicial de esta especie. Sus líneas de dispersión a menudo siguen los
lechos de los ríos o cadenas de lagos o lagunas. Aprecian el agua para tomar y para embarrarse
en revolcaderos, especialmente en condiciones cálidas. Los sitios donde más prolifera este ungulado
son aquellos con una yuxtaposici6n de monte, cultivos de granos y agua, por
proveer la combinación de condiciones que más favorezcan la especie.
Hábitos:
Es
un animal altamente social, viviendo en manadas o piaras. A menudo fuera del celo, los machos adultos
viven solos. Tienen pocos enemigos
naturales, salvo tal vez el puma o los zorros que podrían predar unas crías.
Es
omnívoro, de dieta católica. Su régimen
depende en gran medida de la localidad y la estación, que rigen sobre la
disponibilidad de alimentos. Usa la
trompa para hozar en la búsqueda de raíces, bulbos y otros alimentos
subterráneos. Come carroña, semillas,
frutos y pastos. Se le acusa de depredar
la ganadería, especialmente corderos y chivitos. Se alimenta a cualquier hora, pero se vuelve
nocturno en zonas de intensa actividad humana o días calurosos.
Reproducción:
Es
uno de los mamíferos grandes más prolíferos, factor éste que influye sobre su
explosión demográfica y dificulta su control.
Con buena alimentación los ejemplares más tendientes a chancho doméstico
comienzan su actividad reproductora a los seis meses, mientras en los jabalíes
suele ser más tarde. No hay estación
reproductora fija, y las hembras pueden tener dos camadas por año que nacen
casi en cualquier época. Como en un
animal doméstico, el tamaño de la camada depende de
factores como edad, alimentación y genética, pero normalmente nacen 4 - 6
crías, aunque suelen llegar a la docena. Los recién nacidos pasan sus primeros
dos o tres días en un nidal rústico con la madre, pero después la siguen.
Daño:
Llegan
a causar estragos de importancia económica.
En pasturas, por revolver la tierra con el hocico y en cultivos por comer
y aplastar las plantas. Ensucian abrevaderos de los animales domésticos, y
suelen causar daño incidental a las instalaciones en el campo. Su verdadero
efecto como depredador es difícil de evaluar y más aún por comer toda la presa
sin dejar rastro como suele suceder con otros carnívoros. Actúa como reservorio de varias zoonosis:
aftosa, brucelosis, triquinosis y peste porcina son todas conocidos en
ejemplares silvestres.
Por
ser un vertebrado social, inteligente, que se desplaza mucho, y con alta tasa
de reproducción, un control eficaz de las poblaciones de chanchos salvajes
jabalíes es problemático sino imposible. En cualquier decisión para controlar o
no a un vertebrado perjudicial el factor de mayor peso es normalmente el
económico, siendo una cuestión de costo-beneficio.
La
estrategia para excluir este suido es costosa. Se necesita un alambrado con
hilos adicionales o chanchero, y en Australia fue clave la adición de un boyero
para proteger adecuadamente a corrales de corderos. No existen tóxicos específicos para chanchos.
Las trampas estilo jaula o corral para este ungulado son grandes, fuertes y
costosas, y de bajo rendimiento. El
chancho es inteligente, desconfiado y para tener éxito el trampeo precisa una
precebada. Existen trampas de captura
múltiple pero su uso es limitado.
La
caza con armas de fuego se practica de noche, así como la con perros, y aunque
generalmente no mata muchos ejemplares, suele resultar en un alivio local en el
nivel de daño al alejarse los animales de la zona inmediata.
Existe
cierta demanda para la caza para trofeos, cobrándole al cazador.
La
caza comercial no es muy practicada pero hay cierta venta de carnes preparadas
de jabalí en zonas de turismo.
Se
ha argumentado incluso favorecer la propagación de peste porcina para diezmar
las poblaciones de jabalíes en zonas que sufren sus ataques, pero no parece ser
una medida muy acertada.
Por
motivos prácticos y económicos, resulta casi imposible erradicar esta especie
foránea en la Argentina. Es de suponer
que seguirá expandiéndose aunque es de esperar que no se efectuarán nuevas
liberaciones en zonas aún libres de chanchos silvestres.
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