Eduardo
Comerón, Norberto Andreo, Luis Romero, Luis Calvinho,
Martín Maciel y Alejandro Abdala. 2004. INTA, Estación
Experimental Agropecuaria Rafaela.
Volver a: Producción Orgánica, Trazabilidad, Certificación
Desde 1993 funciona en la Estación Experimental
Agropecuaria de Rafaela (INTA) una unidad de producción de leche orgánica
bovina de acuerdo a las normativas oficiales, siendo otorgada la certificación
a partir de 1996. El objetivo de este trabajo consistió en determinar durante
1997 y 1998, el máximo de productividad física factible de lograr en un sistema
de producción de leche orgánico certificado. Dicha unidad (denominada UPLO)
mantuvo una carga animal de 1,71 animales/ha de vacas de raza Holstein con
parición estacionada en febrero-marzo.
Los recursos alimenticios utilizados fueron:
pasturas perennes y verdeos de invierno (utilizados en pastoreo rotativo),
silaje de sorgo forrajero, heno de pasturas y grano de maíz molido. La
producción individual registrada superó los 19 litros/vaca/día con una
composición química promedio de 3,47 % de grasa butirosa y 3,11 % de proteína
bruta. La calidad higiénico-sanitaria de la leche producida fue en promedio
menor a 270.000 células somáticas/ml y 28.000 unidades formadoras de
colonias/ml.
La productividad lograda alcanzó un valor de
alrededor de
Palabras
claves: Producción de leche, Leche orgánica certificada, Holstein,
calidad de leche.
En concordancia con lo que sucede en EE.UU., Australia, Nueva Zelanda y
algunos países europeos (Dinamarca, Suecia, Francia y Alemania), se constata en
la Argentina un notable y sostenido incremento de la producción orgánica. En
efecto, mientras que en 1992 se registró una superficie dedicada a la
producción orgánica de 5.500 has, existen actualmente 475.000 has certificadas
pertenecientes a 955 productores agropecuarios (Foguelman y Montenegro, 1998),
correspondiendo más del 90% de dicha superficie a producciones animales de
distinto tipo (fundamentalmente bovina). Se deja constancia que, a diferencia
de los países industrializados citados, en Argentina no existen subsidios para
la conversión hacia la producción orgánica.
La Secretaría de Agricultura, Pesca y Alimentación de Argentina, a
través de las Resoluciones 423/92 y 424/92, brinda el marco legal necesario
para las operaciones del sector definiendo a la agricultura orgánica como un
"sistema de producción sustentable en el tiempo, que mediante el manejo
racional de los recursos naturales, sin la utilización de productos de síntesis
química, brinde alimentos sanos y abundantes, mantenga o incremente la fertilidad
del suelo, la diversidad biológica y que asimismo permita la identificación
clara por parte de los consumidores de las características señaladas, a través
de un sistema de certificación que las garantice".
Desde 1993 funciona en las instalaciones del INTA Rafaela un modelo
físico denominado Unidad de Producción de Leche Orgánica (UPLO), de acuerdo a
las indicaciones (y restricciones) de la normativa oficial (Resolución 1286/93
del Servicio Nacional de Sanidad Animal) (SENASA, 1993). Dicha unidad se
encuentra ubicada en la cuenca lechera santafesina obteniendo su certificación
a partir de 1996.
El objetivo de este trabajo consistió en determinar durante 1997 y
1998 el máximo de productividad física factible de lograr en un sistema de
producción de leche orgánico certificado evaluando a su vez los componentes del
sistema.
La UPLO se desarrolló sobre una superficie total de 19,3 has de las cuales
1,8 correspondían a caminos y monte. Esta superficie fue seleccionada en
función de su historia previa y de los resultados de análisis de suelos en
cuanto a presencia de contaminantes organoclorados. El tipo de suelo donde está
asentada la UPLO corresponde a un complejo de suelos Argiudoles típicos y
ácuicos y Argialboles típicos, los cuales son representativos de la cuenca
lechera). Los análisis químicos de estos muestran los siguientes rangos de
valores: 5,7-6,0 de pH ; 54,5-64,6 ppm de fósforo ; 90,1-121,5 ppm de nitratos
; 0,157-0,174 % de nitrógeno total ; 2,75-3,24 % de materia orgánica.
Los recursos forrajeros utilizados fueron: pasturas perennes
compuestas por alfalfa (Medicago sativa), gramíneas y achicoria (Cichorium
intibus), verdeos de invierno (avena), silaje de sorgo forrajero y heno de
alfalfa. Las pasturas y los verdeos fueron utilizadas bajo un sistema de
pastoreo rotativo con franjas para uno o dos días de ocupación.
La suplementación con concentrados se realizó exclusivamente con
grano de maíz molido la cual no superó los
Se utilizaron vacas Holstein, de las cuales un 23% eran de primera
parición, con una carga animal de 1,71 vacas totales/ha útil. La parición fue
estacionada entre el 15 de febrero y el 30 de marzo.
Durante los dos años considerados se efectuaron las siguientes
evaluaciones:
♦
Determinaciones periódicas de la disponibilidad de la oferta de los
recursos forrajeros utilizados,
♦
Medición semanal de la producción de leche individual y análisis de su
composición química (grasa butirosa y proteína bruta),
♦
Análisis bacteriológicos de los cuartos de las vacas en forma periódica con
el objeto de detectar la presencia de organismos patógenos de la glándula
mamaria,
♦
Recuentos mensuales de leche de tanque de organismos mesófilos viables y
células somáticas.
Los registros de precipitación pluvial anual de los dos ciclos estudiados
fueron inferiores con respecto a la media normal (serie histórica desde 1931
hasta 1998), con diferencias notables en la distribución trimestral (Cuadro 1)
.
Cuadro
1.-
Precipitación pluvial anual y su distribución trimestral para los años 1997 y
1998,
y la serie histórica
(media normal).
|
Año |
1er trimestre |
2do trimestre |
3er trimestre |
4to trimestre |
Total |
|
1997 |
190.1 |
142.9 |
58.6 |
365.4 |
757.0 |
|
1998 |
529.6 |
116.0 |
52.9 |
200.5 |
899.0 |
|
Serie histórica |
379.3 |
161.2 |
90.0 |
313.8 |
944.3 |
En cuanto a heladas, se registraron valores cercanos a la media normal : 26
y 24 heladas agronómicas para 1997 y 1998 respectivamente. Las mismas fueron en
general de poca intensidad (mayores a –5ºC).
Los rendimientos medios de los distintos recursos forrajeros
utilizados, expresados en materia seca por año, fueron:
♦
Pasturas perennes : 10.500 kg/ha
♦
Verdeo de invierno : 4.200 kg/ha
♦
Sorgo forrajero para silaje : 9.800 kg/ha
Los recursos alimenticios consumidos estimativamente por las vacas en
producción (expresado en kg de materia seca/vaca/día) en los dos períodos
analizados se presentan en el cuadro 2.
Cuadro 2.- Consumo
promedio de alimentos por las vacas en producción
|
Estación del año |
Pasturas perennes y verdeo invernal |
Silaje de sorgo forrajero |
Grano de maíz molido |
Heno de pastura |
|
--------(kg de materia seca por vaca y por día)-------- |
||||
|
Otoño Invierno Primavera |
12,4 8,1 15,9 |
2,0 6,2 -- |
4,0 2,5 1,5 |
0,9 1,3 1,1 |
La producción media de leche por vaca y por día fue de 19,2 y
Los valores medios de calidad higiénico-sanitaria de la leche
obtenida en 1997 y 1998 fueron los siguientes:
♦
Recuento de células somáticas (CS/ml) : 322.570 y 215.740 (extremos de
133.120 y 369.210).
♦
Unidades formadoras de colonias (UFC/ml): 30.600 y 24.500 (extremos de
6.000 y 62.000).
Los valores obtenidos cumplen holgadamente los requerimientos exigidos por
la industria siendo notablemente inferior al valor del recuento de CS aceptado
por la Unión Europea y Nueva Zelanda (400.000 células/ml). Si bien los niveles
aceptables de bacterias mesófilas viables varían en los distintos países
desarrollados, los valores obtenidos son compatibles con leche de muy buena
calidad higiénica.
En cuanto a los aspectos reproductivos, los valores promedios
logrados para ambos años fueron del 52% de tasa de concepción al primer
servicio, 53% de tasa de concepción total, 2 servicios/vaca, lográndose el 83%
de preñez general en dos meses de servicio
Con respecto a la sanidad de los animales se trataron seis casos de
mastitis clínica y cinco de pododermitis séptica en los dos años considerados.
Los tratamientos aplicados fueron satisfactorios procediéndose al descarte de
la leche como lo expresa la normativa oficial (doble del tiempo indicado en el
marbete del producto, con un mínimo de 3 días). La prevalencia de infecciones
intramamarias subclínicas de las vacas fue muy baja al lo largo de la lactancia
y el plan de control de mastitis utilizado fue efectivo. En efecto, a través
del procesamiento de 600 muestras de leche de cuartos mamarios se detectaron 3
cuartos infectados con patógenos mayores y 8 con patógenos menores resultando
el resto (98,5%), sin desarrollo bacteriano.
En función de la producción individual y la carga animal lograda, se
obtuvo una productividad de 9.895 y 10.203 litros/ha ocupada por las vacas en
ordeño y secas/año para 1997 y 1998 respectivamente (aproximadamente
Estos valores superan en casi un 200% el promedio registrado
para la cuenca lechera central santafesina (
En base a las características en las que se desarrolló el modelo de
producción de leche (fundamentalmente en cuanto a la aptitud de los suelos y
los recursos alimenticios utilizados) así como a las restricciones que impone
la normativa oficial para la producción orgánica animal, se concluye que es
factible lograr excelentes resultados de producción física compatibles con una
buena calidad de la leche.
Buelink, D, Schaller, A., Labriola, S.,
Foguelman, D. y Montenegro, L. 1998. Production and farmers in Argentina. Abstracts of the XII IFOAM
International Scientific Conference (Mar del Plata, Argentina).
Secretaría de Agricultura, Pesca y Alimentación de
Argentina. 1992. Resoluciones 423/92 y 424/92. Mimeo.
SENASA- Secretaría de Agricultura, Pesca y
Alimentación de Argentina. 1993.Resolución 1286/93. Mimeo.
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