Héctor Müller. 2007.
La Nación, Secc. 5ª, 15.09.07:12.
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orgánica
Con 2.656.559 hectáreas
totales certificadas, la Argentina ocupa el tercer lugar en el nivel
internacional; las exportaciones ascienden a 95.000 toneladas
Según Gonzalo
A. Roca, presidente del Movimiento Argentino para la Producción Orgánica
(MAPO), en el mundo la producción orgánica se está desarrollando a pasos muy
firmes desde hace muchos años. En su opinión, la producción ha venido creciendo
el 20% anual acumulativo desde hace 20 años y esto arroja una cifra que señala
un comercio de 40.000 millones de dólares en el mundo de productos orgánicos.
Principalmente,
la mitad de ese guarismo tiene su centro en Europa, y un poco menos de esa
mitad se ubica en los Estados Unidos, que está avanzando a pasos muy
importantes en producción y en consumo. Además, aunque se ha incluido
recientemente para nuestro país, hay que considerar a Japón, que también está
consumiendo muchos orgánicos.
"Entonces,
como se ve, hay una demanda muy, muy grande que crece año tras año",
enfatizó Roca. En su opinión, América latina está participando con un poco de
ese guarismo y la Argentina particularmente también con otro poco.
Según Roca,
el 98% de los productos orgánicos de la Argentina se exportan. La proporción se
ubicaría en un 62-63% con destino a Europa y el resto a los Estados Unidos y
Japón.
Como ya se
dijo, la Argentina exporta el 98% de lo que se produce, el 2% restante es para
el mercado interno. "Esto es consecuencia de la crisis del 2001-2002 que
pegó fuertísimo en nuestro país; en ese momento se consumía aproximadamente el
25% y se exportaba el 75%, pero por la crisis no se vendió nada acá. Nadie
pagaba un solo centavo de nada por nada; por lo tanto cualquiera que tenía
algún producto buscaba la posibilidad de sacarlo del país, sobre todo con los
precios que había en ese momento y con un cambio a $ 3,70/dólar", dijo
Roca, que agregó "no nos olvidemos de ese momento en el que muchos
productores cayeron, sobre todo los más chicos que tenían mayor oferta acá en
el mercado argentino". Para el presidente del MAPO, ese fue un golpe muy
duro, pero que ya se está revirtiendo. "No obstante, el consumo interno
todavía es muy chico y eso se debe, principalmente, a una falta de difusión
adecuada", agregó.
Roca enfatizó
en este tema: "Aún los que exportan piensan y quieren vender productos en
la Argentina. De hecho es una necesidad comercial, porque a muchos de los que
importan les interesa saber dónde se producen y dónde se venden en el
país".
Para Roca,
"esto es algo sobre lo que se está trabajando y las empresas son muy
conscientes al respecto. Pero falta también la concientización del consumidor
de saber diferenciar la calidad de un producto orgánico y de saber qué es lo
que está consumiendo".
Los más desarrollados
Entre los
productos que más se están desarrollando, los principales son los cereales
(trigo, arroz), las oleaginosas (girasol), y también el lino. En un momento
dado el maíz se sumaba a esta lista, pero ahora no porque no hay mucho y queda
para el consumo interno. De cualquier manera, hay mucho interés por este
cereal.
Los orgánicos
están direccionados hacia la agricultura, pero también hacia la ganadería. En
agricultura, aparte de los productos mencionados están creciendo mucho los de
mayor valor. Por ejemplo, se observa un aumento en los envíos al exterior de
peras, manzanas, cerezas, vid, aceite de oliva, vino, azúcar (que ha crecido
mucho), los jugos y los mostos. En ganadería ha crecido mucho la ovina.
Con 2.656.559
hectáreas totales certificadas, la Argentina ocupa el tercer lugar en el mundo
en cuánto a superficie. Nuestro país exporta 95.000 toneladas de orgánicos y
son productos de la agricultura; a eso se le suma un poco la exportación de
carnes y de miel.
Para Roca,
hablar de un producto orgánico implica ir mucho más allá de no usar
agroquímicos; "es todo un sistema de trabajo y de producción que contempla
la totalidad del sistema productivo donde se utilizan los insumos propios.
Salvo el tema de semillas, todo lo que hace al sistema de control de plagas,
malezas y enfermedades el producto se logra dentro de un proceso de manejos,
por eso la llamamos una producción de procesos y no de insumos que es la otra,
que trae todo de afuera", agregó.
"Lo que
yo quiero decir, es que es un sistema que usa sus propios fertilizantes, estoy
hablando de cosas que se generan (compost, abonaduras), o también uno puede
tomar un lombricompuesto. En algunos casos, si la producción es muy grande o
muy extensiva se pueden tomar productos de afuera, pero hablamos siempre de los
mismos fertilizantes (compost, por ejemplo), o algunos preparados bacterianos,
completamente distintos de los otros que son productos de la industria
química", sostuvo el presidente del MAPO. Por último, Roca abogó por una
mayor integración entre los productores de orgánicos, y consideró que el
sistema requiere una colaboración que no posee de parte de distintas áreas del
Gobierno o de ONG, "porque todo esto tiene un impacto local muy
importante. Los orgánicos están muy ligados al desarrollo territorial".
El cuidado del medio
ambiente
En opinión
del presidente del MAPO, "la producción orgánica refleja lo que todos los
políticos y la gente dice sobre el cuidado del medio ambiente, sobre el cuidado
de la salud, sobre el cuidado de los recursos naturales".
Dijo, además,
"que cada vez que se habla de impacto ambiental, cuando se habla de la contaminación
de los ríos, cuando se habla de la contaminación urbana, la producción orgánica
es la producción que refleja ese lenguaje que todos los políticos y toda la
gente utiliza para decir y pensar que hay que tener una conciencia del peligro
que tiene el planeta por la saturación de la mala utilización de los recursos
naturales".
Roca enfatizó
en este aspecto: "La producción orgánica refleja justamente la producción
no contaminante, la producción limpia, la producción que tiene carácter social
respecto del trabajo y el arraigo de la gente. Porque la producción orgánica no
es un campo abandonado. La producción orgánica es un campo manejado por el
hombre con inteligencia en consonancia con la naturaleza".
Seguidamente,
y con carácter de definición, expresó que "la producción orgánica es
aquella que teniendo como centro al hombre, se realiza respetando el medio
ambiente, preservando los recursos naturales y reciclando los residuos y
rastrojos".
Protección
Además -dijo-
"mantiene y eleva la fertilidad del suelo y la diversidad biológica, que
permite proteger a los cultivos y animales de plagas, malezas y enfermedades en
un nivel que no provoque daños económicos. Es una tecnología de procesos y de
interacción".
Entre los
objetivos que tiene el MAPO, destacó los siguientes:
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