Bolos intraruminales, la base de un sistema muy rápido, práctico y seguro

Méd. Vet. Dr. Marcelo Lizziero*. 2008. Producir XXI, Bs. As., 16(197):73-75.

*Departamento técnico de Rumitag. mlizziero@rumitag.com

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Introducción

En todo el mundo se está difundiendo la identi­ficación electrónica de animales y en rumiantes tiene ventajas la que se realiza con los bolos intraruminales. En un tambo mediano el sistema se paga con el 0,5 % de la leche de 1 año y en uno de 600 VO que instala también el apartador automático cuesta el 0,6 % de la leche durante 2 años.

La información sobre cada vaca es FUN-DA-MEN-TAL en el tambo

Esto hoy lo sabemos todos. Si los datos vaca por vaca son incorrectos o no podemos estar seguros de ellos, tomamos decisiones equivocadas. Sabemos que esa información es clave para el manejo reproductivo o para la formación de grupos de alimentación, por dar sólo dos ejemplos.

La caravana con número es muy necesaria, pero no suficiente para el éxito total

Está claro que nadie recomendaría dejar de ponerle número a cada vaca en su caravana. Esto se debe de seguir haciendo ya que es la forma que el personal tiene para identificar las vacas y notar las novedades de celos, servicios, etc., pero cada vez más vemos casos de establecimientos en los que la caravana numerada ya no es suficiente. Las causas: difícil de ver el número cuando se hace el control lechero, separación en grupos de ali­mentación muy engorrosa en un co­rral en el que todas se entreveran, cruce de datos de una vaca con otra y múltiples errores que llevan a manejo ineficiente, etc., etc.

Una solución de avanzada: los bolos intraruminales

Un gran paso adelante son los bolos de cerámica con un microchip en su interior. Este bolo es de buen peso lo que hace que una vez ubicado en el aparato digestivo del animal ya no se puede perder nunca. Este microchip manda una señal a los lec­tores y éstos cargan en su memoria todas las novedades de esa vaca, haciéndolo de forma automática y sin error ninguno, siempre.

Los lectores pueden ser de 2 tipos: el manual, que por ejemplo se pasa debajo de la panza de la vaca al momento del control lechero (ver fig.2), así le llega el dato de qué vaca es, muestra su número en la pantalla del lector y al instante el operario en la fosa carga el dato de cuanta leche dio en ese ordeño. Estos datos se descargan luego de forma automática en la PC en el escritorio y así tenemos información rápida y segura, sin letras que no se entiendan ni varias personas que deben pasarse los datos atendien­do a caravanas a las que no se le ven bien los números.

 

 

a)-El bolo se ubica en el retículo o redecilla y por una sola vez en la vida del animal (nunca se pierde).

b)-El control lechero automatizado es muy rápido y práctico y muy seguro.

 

El lector de manga es el segundo tipo de lector. Los animales pasan por la manga y aunque sea a paso muy rápido lo mismo capta la señal de bolo y registra el número de la vaca en la PC. Este lector de manga ha permitido desarrollar un muy práctico apartador automático.

Y ahora ... el apartador automatizado

Acaba de lanzarse al mercado, y será presentado en ExpoSuipacha y Mercoláctea, un apartador de hacien­da automatizado que es un ingenioso dispositivo que aprovecha muy bien la utilidad del bolo intraruminal. Supongamos que en un tambo se han informado 15 vacas que se vieron en celo y que deben apartarse para su inseminación. Simplemente se cargan los números de las vacas en la PC (tarea que de todas maneras había que hacer para dejar registrada la novedad del celo) y así, cuando a la salida del ordeño el lector de manga recibe la señal electrónica del bolo de cada vaca, las va separando automáti­camente.

 

Frente a la vaca en primer plano se aprecia el primer par de puertas o puertas separadoras. Están cerradas y

han separado a esta vaca de su compañera que se nota que ha pasado y va pasando en el apartador.

¿Cómo funciona el apartador?

De atrás hacia delante, es decir tal como avanza el animal, primero están las puertas de bloqueo, que son las que impiden que 2 animales que vienen muy juntos salgan por la misma puerta de aparte o salida, sien­do que el segundo animal no debería hacerlo. Estas primeras puertas tienen entonces como función separar las vacas una por una a medida que avan­zan por el pasillo de salida donde encuentra instalado el separador.

Luego vienen las puertas de aparte que son las puertas grandes que se abren, una u otra, en el momento que reciben del procesador el mensaje de que esa determinada vaca debe salir por esa puerta y no por la otra. La figura 3 ilustra sobre esto.

 

    

Automáticamente los animales se van apartando saliendo por una u otra puerta.

Inversión tambo mediano: 0,5 % de la leche de 1 año

El bolo cuesta a marzo 2008 $12 c/u, es decir 15 litros de leche. El apli­cador $ 190 y el lector manual $ 2.900. Esto significa que un tambo mediano de, por ejemplo, 250 VT, el conjunto cuesta $ 6.090 y si ordeña 200 VO a 20 litros/VO/día, vendida a 0,85 $/litro, la inversión cuesta 1,8 días de leche, por una sola vez en la vida del tambo. Esto es lo mismo que decir que cuesta el 0,5 % de la leche de un año ... pero como decimos, una vez en la vida del tambo.

Inversión en un tambo grande: Cuotas del 0,64 % de la leche durante 2 años

Si por ejemplo el tambo es de 750 VT, es decir 600 VO y decide poner el apartador automáti­co (que cuesta $ 30.000), la inver­sión total sería de $ 42.090 y si la finan­cia en 2 años, debería pagar cuo­tas de 1.964 $/mes promedio (capital más intereses) y eso sería equivalente al 0,64 % de la leche durante 24 meses.

 

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