Director: Guillermo
Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de
Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río
Cuarto, Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
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Fabián
Grosman y Pablo Sanzano. 2002. Revista Aquatic, 17.
Área
de Acuicultura, Facultad de Ciencias Veterinarias,
Universidad
Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires.
En noviembre de 1999 y julio de 2002 se registraron mortandades de peces en
las lagunas El Paraíso y La Posada, respectivamente. Ambos ambientes son
utilizados para la práctica de la pesca deportiva del pejerrey, causando alarma
entre los usuarios. En el primer caso, se produjo una floración de Nodularia
sp. que emanaba un olor picante semejante al “gamexane”. En el otro sitio,
el bloom fue de Oscillatoria sp. Al igual que en otros sucesos
estudiados en la región, se vincula en forma directa las floraciones de
cianofitas con las mortandades estivales, con la salvedad del momento de
ocurrencia del hecho en La Posada. Los ejemplares de mayor tamaño de pejerrey
fueron los más afectados. En la Posada, la baja temperatura habría reducido las
posibilidades de escape. El retorno a condiciones ambientales propicias fue
dado por lluvias y vientos intensos. Es notable en la última década un
incremento de reportes de estos fenómenos desconociéndose si es consecuencia de
un aumento del número de casos, una mayor conocimiento de los mismos o ambas
situaciones.
Palabras Clave: Acuicultura, pesca,
Odontesthes bonariensis, mortandad, floración, bloom, algas, cianofitas,
fitoplancton, zooplancton, clima, verano, ambiente, ecología, temperatura,
oxígeno, lluvias.
Las
mortandades masivas de peces son fenómenos recurrentes en ambientes de
Argentina. Pese a ello, los casos documentados en el pasado son muy limitados
(Ringuelet et al., 1955; Ringuelet, 1967; Freyre, 1967). Por ejemplo Gómez
(1996) contabiliza 25 referencias considerando todo el país y el sur de Brasil,
de las cuales el 72% son imputables a bajas temperaturas ocurridas
principalmente en la cuenca del Río Paraná. En los últimos años, se han
reportado en forma llamativa numerosos casos nuevos (Colautti y Remes Lenicov, 1996a,
1996b y 1996c; Colautti et al., 1998; Grosman et al., 1999; 2000; Mancini et
al., 2000; Remes Lenicov y Berasain, 2001; Silverio et al., en prensa) lo cual
plantea la inquietud si se trata de un aumento de su frecuencia, de la
información sobre los mismos hechos que antes permanecían como observaciones
inéditas o ambas situaciones.
Dos
posibles explicaciones son: a) La creciente preocupación por la problemática
ambiental y deterioro del medio; en función de ello, los casos producidos toman
estado público a través de los medios de comunicación masiva e intervienen
diversas instituciones. b) La incorporación de lagunas al circuito económico
productivo, mediante el aprovechamiento de sus recursos pesqueros,
principalmente de pejerrey Odontesthes bonariensis (Grosman, 2001; López
et al., 2001, entre otros), ha potenciado los estudios sobre las mismas. Como
consecuencia de ambos aspectos, diferentes organismos con injerencia en el
manejo del recurso ictícola en el ámbito de la provincia de Buenos Aires han creado
en la década de 1990 programas específicos referidos a la detección temprana,
monitoreo y asesoramiento de mortandades.
La
mayoría de los casos de mortandades masivas ocurridas en las lagunas de la
región pampeana, poseen como denominador común la presencia de floraciones
algales, principalmente cianobacterias. Considerando que existe una elevada
disponibilidad de nutrientes, las principales variables desencadenantes se
vinculan a la luminosidad y temperatura y determinadas condiciones ambientales que
prevalecen en época estival, dadas por escasas lluvias y vientos, temperatura,
salinidad y pH elevados (Bowling, 1994; Jones et al., 1994; Echenique, 1999).
Estos fenómenos pueden tener duración de un día, semanas o meses (García de
Emiliani y Emiliani, 1997). Pizzolón (1996) recopila información de diferentes
sitios de Argentina, concluyendo que los blooms se producen casi exclusivamente
en verano – otoño, situación concordante con otros autores (Ringuelet, 1967;
Colautti, et al., 1998; entre otros).
En
noviembre de 1999, funcionarios de la municipalidad de Laprida, provincia de
Buenos Aires, denunciaron una mortandad de peces, principalmente pejerrey,
evidenciada en la periurbana laguna El Paraíso (37º 34’Lat. S; 60º 48’Long O. y
Por
otro lado, en la laguna La Posada (38º 00’Lat. S.; 60º 23’Long. O. y
El
objetivo del presente trabajo es documentar ambos casos de mortandades masivas
de peces, e inferir las posibles causas de los eventos.

Foto
1:
Vista de la laguna La Posada a la altura del arroyo de entrada
Los
ambientes estudiados se hallan
Previa
recorrida del ambiente en búsqueda de anomalías, las tareas de campo
consistieron en la elaboración de perfiles de la concentración de oxígeno
disuelto (ppm) y temperatura (°C) en la columna de agua (oxímetro y termómetro
digital); determinación de nitrito y amonio (Test de campo Merck ®); turbidez
mediante el disco de Secchi; pH y conductividad (pHmetro y conductivímetro). La
profundidad se midió con un escandallo.
Se
tomó una muestra de agua subsuperficial en envase plástico, para evaluar olor,
turbidez, color y sólidos disueltos; cloruros, sulfatos, carbonatos y
bicarbonatos según métodos estándar.
Se
recogió una muestra de agua para la identificación de algas presentes
(observación bajo MO y/o lupa binocular), empleando las claves taxonómicas de
Lopretto y Tell (1995). Se realizó un muestreo cuantitativo del
macrozooplancton mediante metodología estándar para determinar el rendimiento
calórico (Rc) de esta comunidad en función del pejerrey (Ringuelet et al.,
1980) y la cantidad de individuos/m3.
En
el caso de La Posada se complementó la información limnológica con un muestreo
ictiológico. Para ello se empleó una red de arrastre a la costa de
Los
perfiles de concentración de O2 y temperatura obtenidos para las diferentes
estaciones de muestreo se presentan en la tabla I. Respecto a los valores de
turbidez, nitrito y amonio se presentan en la tabla II. El valor de pH obtenido
fue 9,2 y la conductividad 1825 ohms/cm.
Tabla I. El Paraíso. Concentración de oxígeno
disuelto y temperatura en la columna de agua en diferentes
estaciones de muestreo. La mayor concentración
observada de cianofitas fue "Izquierda juncal".
|
Estación |
Centro |
Juncal |
Izq. juncal |
Postes |
||||
|
Prof.(m) |
O2(ppm) |
T (ºC) |
O2(ppm) |
T (ºC) |
O2(ppm) |
T (ºC) |
O2(ppm) |
T (ºC) |
|
0,10 |
10 |
25,4 |
7,43 |
25,6 |
9,7 |
26,4 |
8,31 |
26,8 |
|
0,50 |
7,9 |
22 |
8,5 |
23,0 |
8,93 |
23,3 |
9,12 |
25,5 |
|
0,90 |
- |
- |
- |
- |
- |
- |
7,0 |
22,2 |
|
1 |
5,4 |
21,3 |
8,25 |
22,3 |
6,39 |
22,5 |
- |
- |
|
1,2 |
3,4 |
21,4 |
6,78 |
21,9 |
- |
- |
- |
- |
|
1,4 |
- |
- |
4,92 |
21,6 |
- |
- |
- |
- |
|
1,5 |
- |
- |
- |
- |
5,12 |
21,9 |
- |
- |
|
1,6 |
- |
- |
- |
- |
0,6 |
21,4 |
- |
- |
El
análisis del fitoplancton, permitió identificar a Nodularia sp. como la
responsable de la floración. Por su relativa alta densidad en una de las
estaciones, también cabe mencionar a Microcystis sp. La flora algal
acompañante no presentó particularidades.
Tabla II. Concentración de nitrito, amonio y
turbidez en las distintas estaciones de muestreo en El Paraíso.
|
Estación |
NO2 (ppm) |
NH4 (ppm) |
Turbidez (cm) |
|
Centro |
0,15 |
0-0,5 |
53 |
|
Juncal |
0,2 |
0-0,5 |
48 |
|
Izq. Juncal |
0,2 |
0-0,5 |
20 |
|
Postes |
0,2 |
0-0,5 |
53 |
Respecto
al zooplancton, la media aritmética de las muestras fue 198140 ejemplares/m3,
(rango = 95480 - 300800 ind/m3) cuya expresión de rendimiento calórico en
función del pejerrey equivale a 60,2273 x10-3 cal/100 l agua de laguna (rango =
31,705 - 89,4546 x 10-3 cal/100 l). Como puede observarse, la heterogeneidad de
los datos es indicio de las diferentes condiciones presentes en los distintos
sectores de la laguna, presentándose las mejores en el centro del ambiente.
Asimismo es necesario resaltar que la composición del macrozooplancton fue
mayoritariamente de cladóceros, hallándose ausentes los copépodos en la
estación Los Postes.
En
la laguna La Posada, el alga responsable de la floración fue Oscillatoria
sp. (fotos 2 y 3); la superficie afectada fue la margen Este, a partir del
arroyo afluente, en total coincidencia con el sitio donde se observó la
mortandad de peces.
Foto 2: Vista de la mancha producida por
floracion de Oscillatoria.
Obsérvese como se intensifica hacia la orilla
(inferior de la foto).

Foto 3: Detalle de la floración de
Oscillatoria.

Los
resultados del análisis físico–químico fueron: color ámbar, carbonatos = 84
ppm; bicarbonatos = 670 ppm; cloruros = 115 ppm; nitrato = 60 ppm; sulfatos = -
200 ppm; sólidos disueltos = 1010 ppm
El
valor de nitrito y amonio fue siempre = 0 ppm en todas las estaciones, excepto
en “centro” donde el test de amonio coloreó levemente la muestra. Los perfiles
en función de la profundidad de oxígeno y temperatura obtenidos se presentan en
la tabla III. El pH fue = 8,48 – 8,68; la conductividad = 1374,6 ohms/cm (rango
= 1283 – 1493 ohms/cm).
Tabla III: La Posada. Datos de concentración
de oxígeno y temperatura en
las diferentes estaciones, en función de la
profundidad
|
Estación |
Profundidad (m) |
O2 (mg/l) |
Temperatura (ºC) |
|
|
1 |
Entrada |
Superficie |
11,34 |
8,0 |
|
0,50 |
11,56 |
7,4 |
||
|
0,92 |
9,63 |
6,1 |
||
|
2 |
Arroyo |
Superficie |
10,24 |
6,2 |
|
0,50 |
9,93 |
5,3 |
||
|
0,82 |
9,68 |
5,1 |
||
|
3 |
Centro 1 |
Superficie |
11.57 |
8.4 |
|
0,25 |
11.7 |
8.1 |
||
|
0,50 |
11.62 |
7.9 |
||
|
0,75 |
11.37 |
7.6 |
||
|
1,00 |
10.47 |
7.5 |
||
|
1,50 |
10.09 |
7.2 |
||
|
2,00 |
6.82 |
7.2 |
||
|
2,16 |
6.42 |
7.2 |
||
Los
valores de lectura del disco de Secchi oscilaron entre 15,5 y
Fueron
colectadas 3 especies de peces; la tabla 4 presenta los resultados obtenidos en
cada estación y el valor de diversidad (H = 0,404) relativamente bajo para las
lagunas pampásicas. Se manifiesta claramente la dominancia de O. jenynsi en la
ictiocenosis, que constituyó el 93,6% de las capturas totales en número. La
longitud y peso medio de captura del enmalle para esta especie fue =
Tabla IV: Especies capturadas discriminadas
por sitio de muestreo y arte de pesca. (H) = diversidad especifica
|
Especie y nombre vulgar/estación |
Arrastre 1 |
Arrastre 2 |
Arrastre 3 |
Enmalle |
Total |
|
Odontesthes bonariensis “pejerrey” |
1 |
1 |
0 |
1 |
3 |
|
Oligosarcus jenynsi “dientudo” |
5 |
5 |
2 |
105 |
117 |
|
Rhamdia quelen “bagre” |
0 |
0 |
0 |
5 |
5 |
|
Total |
6 |
6 |
2 |
111 |
125 |
|
Diversidad (H) |
|
|
|
|
0.404 |
En
cuanto al valor de cpue de pejerrey obtenido con el enmalle, el mismo se
presenta en la figura 1 conjuntamente con datos de otros sitios con el mismo
arte de pesca y estandarización de las capturas. La clasificación de la laguna
La Posada es de baja biomasa (1,88 kg/20 hs tren de enmalle).
Figura 1: Comparación de esfuerzo de pesca
(cpue) de pejerrey de la laguna La Posada
versus otros ambientes muestreados tomados al
azar de una base de datos.

La relación largo estándar - peso (obtenida a partir de los 3
ejemplares capturados) fue: ohms = 1,06 x 10-5 x Lstd3,019. La distribución de
los valores del índice cefálico (IC) y factor k se hallan dentro de los límites
considerados normales para la especie. Los valores obtenidos de los pesos
relativos son: 103,4; 105,6 y 86,7 para los ejemplares de 88, 115 y
Los
ejemplares de menor tamaño no presentaron ningún anillo de crecimiento en sus
escamas. El restante ejemplar su edad fue determinada como 2+. Un pejerrey
hallado muerto (
En
cuanto a los tractos digestivos, los estadios de repleción obtenidos de cada
uno de las especies son:
pejerrey = 100 % lleno; R. quelen =
100% vacío y O. jenynsi = 66% lleno.
Los
ítems primarios de O. jenynsi son anfípodos y restos de insectos. El pejerrey
preda exclusivamente sobre cladóceros; el escaso contenido alimenticio hallado
en R. quelen estaba conformado por restos vegetales, restos de insectos y
larvas de quironómidos, manifestando su vinculación con el fondo del ambiente.
Las
mortandades masivas de peces pueden estar provocadas por cambios en el medio,
fisiológicos y metabólicos, enfermedades infecciosas o predación (Bell, 1978).
En los casos estudiados, la alteración del entorno por la presencia de
floraciones algales fue indudablemente el motivo disparador común para ambos
eventos.
Si
bien Freyre (1967), Grosman et al. (1999) y Mancini et al. (2000) atribuyen a
otros factores las mortandades descriptas, la mayoría de los casos reportados
en la región, han coincidido con “blooms” de diversos grupos de componentes del
fitoplancton: Ceratium
(dinoflagelados) (Silverio et al., en prensa); Prymnesium (Colautti et al., 1998) y diferentes géneros de
cianofitas Microcystis, Oscillatoria,
Anabaena, Polycystis (Ringuelet et al., 1955; Ringuelet, 1967; Colautti
et al., 1998; Echenique, 1999; Remes Lenicov y Berasain, 2001), las cuales han
afectado incluso a aves y mamíferos (Odriozola et al., 1984; García de Emiliani
y Emiliani, 1997).
Las
floraciones de cianofitas son más frecuentes respecto otros grupos algales dada
diferentes ventajas tales como su capacidad de fijar y utilizar nitrógeno
atmosférico, regular su nivel de flotabilidad en base a necesidades de luz,
temperatura y nutrientes, mejor desarrollo en aguas de mayor turbidez, entre
las principales.
La
presencia de floraciones algales constituye un problema recurrente para este
tipo de cuerpos de agua, con la salvedad que generalmente ocurren durante la
época estival. Los ambientes pampeanos son eutróficos o hipereutróficos
(Quirós, 1991), lo cual potencia el fenómeno. Si bien la literatura presenta
determinados mecanismos de control, es prácticamente imposible
contrarrestarlos, quedando a merced de un cambio de las condiciones naturales
la desaparición de estos procesos.
Hallegraeff
(1993) y Codd (1995), entre otros, plantean un incremento en la últimas décadas
de las floraciones con la salvedad que las mismas son parte de la dinámica
natural de determinados ambientes, existiendo en forma independiente a la
acción antrópica (McGowan et al., 1999; Bianchi et al., 2000). Asimismo se
considera que la mayoría de los problemas causados por las algas quedan sin
documentar (Bowling, 1994), incluso según García de Emiliani y Emiliani (1997),
los casos de intoxicación serían mas frecuentes que los registrados.
En
Argentina, Pizzolón (1996) y Echenique (1999) entre otros, plantean la
relevancia de las floraciones de cianofitas como factores potenciales de
toxicidad. Desgraciadamente en Argentina son escasos los registros de
floraciones, pero no por ello su ocurrencia, que suelen tomar estado público
ante diversas circunstancias de impacto social, sanitario, biológico o
económico. En pocos casos se realizaron ensayos de toxicidad (Pizzolón, 1996).
Una de las consecuencias que provocan, es un cambio de la calidad de las aguas
por deflación del nivel del oxígeno disuelto; las condiciones corporales
(posición de bostezo) y comportamentales en que se hallaban los peces,
boqueando o saltando en la superficie del agua, durante la mortandad en ambos
sitios avala esta hipótesis. En las mediciones efectuadas en forma posterior se
restituyó a niveles normales.
Respecto
al olor percibido en El Paraíso, su origen es que ciertos géneros de cianofitas
entre los cuales se halla Nodularia, liberan geosminas con olor picante
semejante al “gamexane”, producido aparentemente durante la descomposición de
las algas. La temperatura presente en noviembre en El Paraíso, el fotoperíodo y
la ausencia de viento favorecieron el desarrollo de esta especie en particular.
De las razones mencionadas por Jones et al., (1994) capaces de generar la
declinación del “bloom”, el cambio de condiciones climáticas fue el
responsable.
Si
bien no fue evaluado cuantitativamente, en función de lo manifestado por
lugareños, el impacto de la mortandad en El Paraíso afectó a toda la comunidad
de peces, especialmente al pejerrey de mayor tamaño, quien posee mayores
requerimientos metabólicos. En función de los portes de las capturas de
pejerrey realizadas en la temporada siguiente, un porcentaje de ejemplares
juveniles no fue afectado, incluso los pescadores deportivos observaron mayor
numerosidad relativa de esas tallas respecto años anteriores.
En
el caso de La Posada, lo llamativo es el momento del año en que se produce la
mortandad masiva, la cual tuvo un efecto diferencial sobre las especies de
peces. El pejerrey fue la más damnificada por la floración de Oscillatoria,
quedando totalmente devastada. Pese a suceder en invierno, los días previos
fueron atípicos, de mayor temperatura y sin viento, factores que habrían
incidido en desencadenar el hecho. Por otro lado, las bajas temperaturas del
agua habrían reducido su posibilidad de escape hacia lugares donde el oxígeno
no era limitante; en base a las capturas obtenidas O. jenynsi sobrevivió a las
condiciones adversas por presentar un mayor rango de tolerancia a la
concentración de oxígeno o bien por fuga.
Las principales conclusiones emergentes del trabajo
son:
♦
Las mortandades ocurridas en noviembre de 1999 en El Paraíso y en julio de
2002 en La Posada, tuvieron su origen en una floración de cianofitas que
produjo la disminución del oxígeno disuelto. Las condiciones de entorno se
restituyeron en menos de 15 días.
♦
Las mortandades no fueron totales. Hubo especies y tallas que sobrevivieron
a las mismas. El grupo más afectado en ambos casos fue el pejerrey de mayor
tamaño.
♦
Se desconoce si en la región aumentaron la frecuencia de floraciones y
mortandades, lo cual presupondría algún tipo de cambio ambiental. Si por el
contrario el incremento es de los reportes de estos casos, existiría un mayor
compromiso ambiental. Asimismo ambos aspectos pueden estar ligados.
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