Lic. Wálter S. Prado*. 2001. www.yacare.net walterprado@yacare.net
*Lic. en Ciencias Biológicas; miembro de
Crocodile Specialist Group-Species Survival Commission-UICN,
Proyecto de Conservación y Uso Sustentable de
Yacarés Overos y Negros en la Provincia del Chaco;
Director Técnico del Refugio de Vida Silvestre
El Cachapé, Provincia del Chaco, Argentina.
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El Refugio de
Vida Silvestre "El Cachapé" es una reserva natural privada, creada en
1990 en convenio entre su propietario, Eduardo Boló Bolaño y la Fundación Vida
Silvestre Argentina.
Se encuentra
ubicada en el nordeste de la provincia de Chaco, a
La necesidad
de buscar la valorización económica de ambientes naturales tan diversos como
son los del Chaco, frente a la creciente modificación de los mismos, llevó a la
FVSA y a Eduardo Boló Bolaño a emprender en 1996 un proyecto de cría de yacarés
bajo el modelo de rancheo.
Este
proyecto, -que busca generar la información y la tecnología necesarias para
poner en marcha un sistema de aprovechamiento sustentable de los yacarés overos
(Caiman latirostris) y negros (Caiman yacare) como una
alternativa productiva para la región- permitiría en un futuro cercano,
conservar los humedales del Chaco gracias al uso prudente de un recurso
silvestre; beneficiando económicamente tanto a los propietarios de las tierras
cómo a los pobladores de la zona.
Esta
iniciativa fue apoyada desde sus comienzos por la Dirección de Fauna, Parques y
Ecología de la Provincia del Chaco.
Todos los
años, durante los meses de diciembre, enero y febrero, época reproductiva de
ambas especies de caimanes en la región, se realiza las tareas de detección y
cosecha de nidos de Yacaré. Para ello, se emplean dos metodologías:
♦
POBLADORES
INFORMANTES: Mediante la
participación de los pobladores de la zona que informan cada vez que han
encontrado un nido, recibiendo a cambio un beneficio económico. El resultado es
un interés creciente en el proyecto por parte de la población, la que aporta,
en cada temporada, información muy valiosa para conocer la ubicación de los
nidos. De esta manera, la comunidad comienza a vislumbrar que la existencia de
nidos de Yacaré, puede significarle una retribución económica interesante para
aumentar sus bajos ingresos.
♦
EXPLORACIÓN
AÉREA: Para llegar a los
lugares más inaccesibles, se realizan sobrevuelos con el helicóptero de la Gobernación
de la Provincia del Chaco. Usando este medio, es posible detectar desde el
aire, principalmente los nidos que se ubican sobre los embalsados, y que son
imperceptibles desde tierra.

Una vez que
se han localizado los nidos, se accede a los mismos por tierra, se los
georreferencia con GPS, y se registran una serie de variables, que luego serán
analizadas a fin de incrementar los conocimientos referentes a la biología y
ecología reproductiva de los yacarés. A continuación se destapa el nido y se
procede a marcar los huevos para identificar la posición en la que están
ubicados dentro del mismo.
Mantenerlos
en la posición que tienen en el nido es importante para no dañar a los
embriones durante el traslado ó la incubación.
A
continuación, los huevos son llevados a la incubadora de la Planta de Ranching
de "El Cachapé".
El proceso de
incubación se lleva a cabo en condiciones de humedad (98%) y temperatura
controladas (31,5°C)
La
incubadora, es un cuarto térmicamente aislado con un sistema de calefacción por
circulación de agua caliente y un dispositivo de goteo laminar que provee de la
humedad necesaria. El funcionamiento del sistema es automático, gracias a
termostatos electrónicos que activan el funcionamiento de las bombas de agua para
calefacción.
Durante la
incubación se registran el peso y las medidas de todos los huevos y se realizan
ovoscopías en forma regular para detectar el estado de desarrollo de los
embriones y la presencia de huevos no viables.

Mediante esta
metodología de incubación artificial, es posible aumentar la supervivencia de
los huevos hasta casi el 90%. En la naturaleza, en cambio, las inundaciones y
los predadores producen una mortalidad de huevos que puede llegar al 70%.
La incubación
dura alrededor de 70 días, al cabo de los cuales los embriones "a
término" comienzan a emitir un "llamado" desde el interior de
los huevos, el cual es indicador del inicio de la eclosión. En ese momento, los
huevos de ese nido son retirados de la incubadora y expuestos a la luz y calor
solar.
A medida que
van naciendo, los neonatos son revisados y desinfectados en su región umbilical
con iodopovidona.
En los casos
en que las crías tienen dificultades para salir del cascarón, son asistidos
cuidadosamente por el personal. En la naturaleza, suele ser la hembra quien
realiza esta tarea.
Cada
yacarecito, es luego pesado, medido y marcado mediante un código de cortes en
las escamas de la cola. De esta manera, es posible identificar el nido al cuál
pertenece, y a la hora de liberarlo, hacerlo exactamente en su localidad de
procedencia.
Cómo
complemento al sistema de identificación caudal, se les aplica a los neonatos,
caravanas metálicas numeradas interdigitales del tipo Monel 1005. Gracias a
esta técnica es posible realizar un seguimiento de cada yacaré, a nivel
individual.
Después de
estas tareas, los neonatos son mantenidos en observación durante un periodo de
24 horas, antes de ubicarlos en las piletas de recría.
El Cachapé
cuenta con dos módulos de recría de cinco piletas (2 x 3 m) térmicamente
aisladas. La aislación consiste en una capa interna de espuma de poliuretano de
10 cm de espesor dispuesta bajo el piso, en las paredes y en las tapas de cada
una de las piletas.
Las piletas
cuentan con un desnivel en el medio, para proveer a los yacarés de una
"superficie seca" y otra equivalente con agua hasta una profundidad
de 12 cm.
El interior
de las piletas está calefaccionado mediante un sistema de loza radiante
activado por energía solar, y un sistema alternativo de calefacción a leña para
los días nublados.
La tecnología
empleada en El Cachapé, responde a un sistema diseñado especialmente por el
Centro de Investigación, Hábitat y Energía de la Facultad de Arquitectura y
Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires.
De esta
manera, es posible mantener un control preciso de los requerimientos de
temperatura de los yacarés, favoreciendo un buen estado sanitario y acelerando
el crecimiento. La cría durante el primer año de vida de los yacarés, se
realiza en estas piletas a una temperatura media entre los 30-32°C, y a
densidades de 10 individuos por metro cuadrado.
Cumplido el
primer año de cría, el remanente de individuos que no es liberado en su hábitat
de origen, es trasladado a uno de los 5 recintos del módulo de cría y engorde
de la planta.
Estos
recintos (8 x 10 m) son de piso natural con una pileta central de 3 x 8 m. Las
paredes son de alambre romboidal hasta los 2 m de altura, con un zócalo de pared
de ladrillos de 30 cm de altura. Se encuentran en el interior de un invernáculo
de 8 x 50 m con cobertura de polietileno y la calefacción está provista por
pantallas de gas natural.
Los yacarés
en cautiverio son alimentados día por medio con carne vacuna ó equina molida,
reforzada con un suplemento vitamínico y calcio orgánico.

El alimento
es colocado en pequeños bollos en la línea de interfase entre el área seca y el
agua de las piletas.
Las tareas de
limpieza y renovación del agua de las piletas se realizan día por medio.
Regularmente,
la totalidad del stock de yacarés es examinado, pesado y medido con el objeto
de detectar enfermedades o lesiones, evaluar su crecimiento y conversión de
alimento, y aumentar la eficiencia del sistema de crianza.
En el medio
silvestre la tasa de supervivencia de los neonatos es inferior al 20% debido a
ataque de predadores y a las bajas temperaturas durante el invierno, mientras
que en condiciones controladas la supervivencia es superior al 90%.
La
reintroducción de ejemplares constituye una etapa fundamental e ineludible del
sistema de ranching, ya que garantiza que el aprovechamiento de una especie
amenazada como el Yacaré Overo no afecte a las poblaciones silvestres.
Al cabo del
primer año de crianza en condiciones controladas, los yacarés logran superar la
etapa más crítica de su vida, además de haber crecido casi un 70% más que en la
naturaleza.
En ese
momento, una cantidad de yacarés mayor o igual al porcentaje que hubiera
sobrevivido en condiciones silvestres, es liberada en el mismo lugar de dónde
se extrajeron los huevos, mientras que el "excedente" producido
mediante el ranching es trasladado al módulo de cría y engorde hasta alcanzar
el tamaño comercial apto para faena.

El
conocimiento de la dinámica y el estado de conservación de las poblaciones de
cualquier especie silvestre, representa una condición imprescindible para el
desarrollo de cualquier emprendimiento de aprovechamiento sustentable. En este
sentido, desde el comienzo del proyecto se ha venido estudiando a las
poblaciones silvestres de yacarés en los ambientes acuáticos de la región;
mediante monitoreos nocturnos periódicos en cursos y cuerpos de agua de la
zona, y el registro de variables de interés para el análisis de la ecología de
las poblaciones.
En asociación
a los estudios poblacionales, se realiza un seguimiento de integración al
ambiente, de los yacarés criados mediante el rancheo y reintroducidos al medio.
Los
principales productos de Yacaré de interés comercial son el cuero y la carne.
La Comunidad Europea es la principal importadora de cueros y los países
asiáticos de la carne, aunque luego de los brotes de fiebre aftosa y el "mal
de la vaca loca", los volúmenes de importación de carne de cocodrilo en
Europa se han incrementado notablemente.
La primera
exportación de cueros de Yacaré de Argentina, provenientes de ranching, se
realizó a Italia en el 2001, y el consumo de la carne ha ido en ascenso a
escala local, en la provincia de Santa Fe.
♦
Las
condiciones de crianza asistida favorecen tanto el desarrollo cómo la
supervivencia de los yacarés. Mediante el sistema de rancheo se evitan las
principales causas que limitan el crecimiento de estos reptiles y que producen
su muerte en condiciones naturales, sobre todo durante su primer año de vida.
El aporte constante de alimento, y el mantenimiento de temperaturas óptimas,
representan condiciones muy propicias para el crecimiento de los yacarés, ya
que pueden mantener ó incluso aumentar su metabolismo durante el invierno,
época critica para los yacarés que viven en estado silvestre.
♦
En la
naturaleza, las bajas temperaturas y la escasez de alimento durante ese
período, representan los principales factores que limitan el crecimiento y
causan elevada mortalidad. Mientras que los yacarés silvestres alcanzan un
tamaño de alrededor de 40 cm al cabo de un año; en ese mismo tiempo y en
condiciones controladas cómo las de El Cachapé, es posible que los yacarés
superen los 70 cm.
♦
La
ausencia de predación, tanto en la incubación cómo durante el primer año de
vida determina una elevada tasa de supervivencia, en contrapartida con lo que
ocurre en la naturaleza. Al final del período anual de crianza, se devuelve a
la naturaleza un porcentaje de yacarés equivalente al que hubiera sobrevivido
en condiciones silvestres, con lo cuál no son afectadas las poblaciones
naturales.
♦
Cómo la supervivencia
en condiciones controladas es muy superior a la silvestre, se obtiene un
excedente de animales que podrá ser utilizados para la producción de cuero y
carne, sin poner en riesgo a los yacarés a las poblaciones silvestres.
♦
Liberar en
el ambiente la misma cantidad de individuos que hubieran sobrevivido en
condiciones naturales y de esta manera conservar los valores de densidad de las
poblaciones de yacarés silvestres.
♦
Aprovechar
los individuos "excedentes" del ranching (que hubieran muerto en la
naturaleza) para la producción de cuero y carne, brindando por lo tanto, una
alternativa económica a la población rural y a los propietarios de las tierras.
♦
Conservar
el ambiente ocupado por los yacarés, ya que el éxito del sistema de rancheo
depende de la cantidad de nidos presentes en la naturaleza.
MORENO, D. y A. PARERA. 1998.
Disponibilidad de nidos y estado poblacionales de Yacaré en el Refugio de Vida
Silvestre El Cachapé y su zona de influencia. Boletín Técnico Nº 39. Fundación
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PRADO, W., G. STAMATTI, O.
GÓMEZ, E. BOLÓ BOLAÑO, A. PARERA y D. MORENO. 2000. Primera cosecha de
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en el Refugio de Vida Silvestre El Cachapé. Boletín Técnico Nº 53. Fundación
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yacare) en la provincia del Chaco, Argentina. Resúmenes de la XIV Reunión
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PRADO, W. y D. MORENO. 2001. Hábitos de
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PRADO, W., O. GÓMEZ, E. BOLÓ
BOLAÑO, A. PARERA, D. MORENO y A. CARMINATTI. 2001. Manejo de Yacaré Overo (Caiman
latirostris) y Negro (Caiman yacare) en el Refugio de Vida Silvestre
El Cachapé. Boletín Técnico Nº 55. Fundación Vida Silvestre Argentina - WWF-UK.
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