Martínez,
Félix A., Binda, Juan L. y Maza, Yanina*. 2005. Comunicaciones Científicas y
Tecnológicas, UUNE.
*Cátedra de
Zoología y Ecología, Fac. de Ciencias Veterinarias, UNNE, Corrientes, Argentina.
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yacarés
El concepto de desarrollo sustentable en su sentido más general, ha sido
aceptado y apoyado ampliamente. Sin embargo, ha resultado más difícil el
traducir este concepto en objetivos, programas y políticas prácticas alrededor
de los cuales puedan unirse las naciones, debido a que éstas enfrentan
circunstancias muy variables.
El primer antecedente de importancia del termino “sostenible” proviene de
la biología, especialmente por quienes trabajaban en los sectores pesqueros y
forestales. En el contexto de recursos naturales renovables, se podría estimar
una extracción o cosecha máxima permitida. La sustentabilidad estribaba en
aprovecharlos dentro de sus tasas de reproducción
Sostenible significa, desde una perspectiva ecológica el mantenimiento de
la base de los recursos naturales. En aquellos estudios se ligaba los atributos
ecológicos de una especie, como la dinámica de sus poblaciones, con los usos productivos,
los que a su vez dependían de la estrategia de desarrollo que sigue el país.
Un nuevo paso de importancia en la construcción del desarrollo sustentable
se da a conocer en 1981, al presentarse la Primera Estrategia Mundial para la
Conservación, realizada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza
(UICN). Allí se define el concepto de manera muy clara, como “la modificación
de la biosfera y la aplicación de los recursos humanos, financieros, vivos e
inanimados en aras de satisfacción de las necesidades humanas, y, por el otro,
sus impactos y, entre ellos, los que ocurren sobre la base ecológica.
La conservación se establece a través del uso de los recursos, bien fuera
de la fauna silvestre o de los forestales, concebidos como recursos orgánicos
renovables.
Por su valor ecológico y eslabón importante en el ecosistema, los
crocodilidos constituyen especies prioritarias, adquiriendo una mayor
importancia para su conservación y protección.
Estas especies se encuentran amenazadas por la destrucción, transformación,
contaminación e invasión de su hábitat, además son victimas de cacería y
comercio ilegal
Hace referencia a que la conservación de estos reptiles es un bien de
interés de toda la comunidad, así como la utilización sustentable de la
diversidad biológica. Define dos tipos de conservación, la preservación de los
componentes de la diversidad biológica fuera de sus habitats naturales y la
supervivencia de los ecosistemas y habitats naturales y el mantenimiento y
recuperación de poblaciones viables de especies en sus entornos.
Como resultado de la aplicación del Convenio, Venezuela promulga la Ley de
Diversidad Biológica, donde define que la conservación comprenderá el manejo y
utilización de los recursos biológicos y genéticos para el manejo sustentable, entre
otros puntos.
Una prueba de que el uso sustentable ayuda a la conservación de los
cocodrilos, es que en muchos países en la actualidad existen programas que se
están desarrollando.
El uso sustentable de los crocodylidos persiguen los siguientes objetivos,
desarrollar modelos para la producción sostenida a bajo costos, seleccionar la
forma de manejo que permita la máxima producción o cosecha con el mínimo impacto
ambiental, recuperar poblaciones en aquellas zonas donde la especie ha sido
eliminada o reducida y contribuir al desarrollo socio-económico de la región y
del país.
Debe contar con censos poblacionales, programa de recuperación, monitoreo de
las áreas, estudios biológicos, mecanismo de precaución, control de trafico y
beneficios económicos.
Finalmente, cualquier plan de aprovechamiento sustentable debería tener en
cuenta los siguientes aspectos fundamentales: la participación directa de la comunidad
local, inserción del recurso en los esquemas productivos regionales de manera
tal que el dueño de la tierra se beneficie y se vea motivado a proteger el
hábitat y el retorno de una fracción de las ganancias obtenidas.
El propósito del presente trabajo es brindar un panorama general de los
programas de uso sustentable empleados para la conservación de estas especies
actualmente en América latina y sus limitaciones.
El trabajo esta basado en los asesoramientos técnicos establecidos sobre
los sistemas de crianzas en criaderos del nordeste argentino, visitas a otras
instituciones relacionadas con este tipo de producción y consultas
bibliográficas actualizadas.
Básicamente las prácticas generales de manejo en Sudamérica, para el aprovechamiento
racional de las especies, actualmente son: cosecha de individuos silvestres
(harvesting), cría en cautiverio (farming) y cría en granja (ranching).
La primer opción implica un ciclo cerrado independiente de la poblaciones
silvestres, mientras que las otras dos dependen directamente de la provisión de
huevos o individuos desde el ambiente. Cada una de estas alternativas conlleva
ventajas y desventajas según se consideren tres aspectos fundamentales: valor
en conservación, impacto directo en las poblaciones y rentabilidad.
La cría en cautiverio requiere de una única extracción para la conformación
de los planteles reproductores y todo el ciclo se cumple dentro de los limites
del mismo con total independencia de las poblaciones naturales. Requiere de
áreas para el mantenimiento, reproducción de adultos, crecimiento, sala de
incubación, almacenamiento de insumos, sacrificio y elaboración y conservación
de productos.
La caza directa, sin embargo consiste en la extracción de animales nacidos
y criados del medio natural, no lleva consigo mayores costos fijos aunque
requiere de una mayor atención y seguimiento al extraer una fracción de la
población que tiene un valor ecológico mas alto.
El rancheo, consiste en la colecta de huevos del medio silvestre para su
incubación artificial y crianza en ambiente controlado, con liberación de un
porcentaje de los ejemplares de acuerdo a las reglamentaciones de la Dirección
de Fauna y utilización con fines comerciales del resto.
La cosecha de especimenes silvestres es el método mas difícil de regular y
tiene alto riesgo de no ser sustentable. Las poblaciones pueden ser disminuidas
fácilmente por la remoción de adultos reproductores. Estudios realizados en Australia,
USA y Venezuela indican que solo pueden ser capturados entre el 5 y 15 % de los
adultos. Guarda mayor autonomía de las exclusivas del hábitat, al ser siempre
una opción conservadora, ya que impacta sobre una fracción cuyo papel en la
población es menos importante.
Muchos programas usan el dimorfismo sexual para establecer los limites de
tamaño, esto enfoca la cosecha hacia individuos mas grandes, los que
generalmente son machos, protegiendo así a las hembras reproductoras. El otorgamiento
de licencias para cazadores, los registros e inspecciones de curtiembre
rotulando todos los cueros y la imposición de limites de tamaño son todas las
técnicas que hacen que el uso sustentable sea viable.
La cría en cautiverio, en cambio, se presento inicialmente como la
iniciativa de menor impacto directo sobre las poblaciones, pero ha demostrado
tener poco valor desde el punto de vista de la conservación. Los criaderos, por
su independencia del medio natural, no garantizan la conservación de las
poblaciones silvestres al no asignarles valor alguno en su ambiente. Por otra
parte, y desde el punto de vista económico, representan la alternativa mas
costosa ya que demandan una gran infraestructura
Tomando en cuenta que los yacarés no proveen los cueros de mayor valor comercial
y el hecho de que se trata de especies medianas y de crecimiento lento,
difícilmente lleguen a cubrir los costos de producción.
Finalmente cabe considerar que ningún país ha logrado producir los
volúmenes comerciales que caracterizan al mercado de crocodilidos mediante la
cría en cautiverio.
La cría en granja, sin embargo, es el sistema de producción mas razonable
de manejo de caimanes, siendo actualmente implementado en EE.UU., México, Cuba,
Brasil,. Argentina, Sudáfrica, Australia, Zimbabwe, Zamba, Uganda, entre otros
países.
Las investigaciones realizadas nos permiten afirmar que de los tres
sistemas de desarrollo sustentable empleado en diversas naciones del mundo, la
cosecha de huevos para la cría en granjas, se ha transformado en una opción
productiva interesante, si bien es cierto, que requiere superiores inversiones
que los otros régimen de producción. Esta alternativa se exterioriza, como la
opción mas segura frente al escaso conocimiento de su ecología poblacional y la
dinámica del hábitat que ocupa. Argentina, es el país donde mas adelanto se
logro con este sistema, que tuvo se inicio en 1990 con estudios sobre el estado
de las poblaciones silvestres. Asimismo, Venezuela, Guyana, Bolivia y Paraguay
son algunos de los países que emplean como sistema de producción la cosecha
silvestre y Colombia, Venezuela y Brasil la cría en cautiverio.
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