PRODUCCIÓN BOVINA DE CARNE

Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción Animal,

Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina

 

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Controle los parásitos internos de su invernada

Suárez, Víctor H. 1999. PCA, 1(3):24-27.

EEA INTA G. Covas, Anguil, La Pampa.

El problema

En la región pampeana las parasitosis internas, causadas por nematodes que se alojan en el tracto gastrointestinal, son una de las causas sanitarias de mayor importancia, ya que afectan el crecimiento de los bovinos y la calidad posterior de las reses. Este problema genera aproximadamente pérdidas del 10 al 20 % en la ganancia de peso. Esto significa 80 kg en un novillo de 400 kg, prolongando así el período de engorde con los costos que eso significa. existen casos extremos de pérdidas mayores al 50 % acompañadas de muerte del animal.

 

En otoño, alerta rojo                                                     

La época de mayor riesgo es el otoño, ya que en este momento del año se logran unir dos factores que permiten el aumento nocivo del número de parásitos, 

q      condiciones climáticas ideales para la supervivencia y la difusión de las formas de vida libre en las pasturas.

q      bovinos en su estado juvenil más susceptible frente a los nematodes: los terneros de destete.

 

Entonces, es en el otoño cuando se debe prevenir controlando el crecimiento de las poblaciones de parásitos en los animales y en el pasto.

 

La lucha estratégica es una lucha inteligente

Basándose en los estudios epidemiológicos realizados previamente, de donde se obtiene información sobre los ciclos de vida de los parásitos y la epidemiología de las parasitosis, se pueden programar las estrategias de control más convenientes para la región pampeana.

El propósito central del control estratégico en la región de invernada será prevenir la contaminación otoñal de los potreros mediante:

a) La eliminación de las cargas parasitarias existentes al final del verano o principios de otoño.

b) La eliminación de las cargas parasitarias contraídas durante este período, antes de que logren la madurez y la producción de huevos.

c) Ajuste de estrategias de dosificación (número y periodicidad) de acuerdo al tipo de manejo y explotación.

 

Estos propósitos se logran:

a) Mediante el uso de antihelmínticos efectivos contra estados inmaduros y adultos fundamentalmente en aquellas categorías (el destete) cuyo potencial de contaminación de los potreros sería mayor.

b) Las pasturas previamente pastoreadas conservan un número de larvas infestantes que sobreviven al verano y que irremediablemente son ingeridas luego del tratamiento.  Estas larvas madurarán y estarán en condiciones de contribuir a la futura contaminación del potrero luego de 20 días de ingeridas.  Programar una desparasitación luego de 21, 30 ó 40 días de la primera (según el efecto prolongado del antihelmíntico usado) a veces es muy importante para cortar el ciclo de los parásitos recién ingeridos.

c) Es fácil de deducir por lo expuesto previamente que es imposible recomendar una única estrategia general para toda la región semiárida y subhúmeda y para todos los sistemas de explotaciones agropecuarias.

 

Estrategias preventivas:

Los siguientes modelos sólo sirven de guía y es conveniente ajustarlos con el asesor veterinario de cada establecimiento:

Según las sugerencias de control expuestas se recomienda una estrategia general para bovinos que pastorean pasturas en forma permanente para luego ajustar ésta para otros tipos de manejo que caracterizan la región.

Siempre se hará referencia a terneros producto de parición invierno-primaveral y destetados a fines de verano o durante el otoño.

 

Manejo permanente sobre praderas naturales, pasturas consociadas o solas.

Las pasturas sujetas a este manejo están expuestas a una constante contaminación derivada de las diferentes categorías animales que las pastorean, originando una curva estacional en la oferta de parásitos predecible.

a) Los terneros, según sean destetados en forma precoz durante el verano o más tardíamente en el otoño

llevarán una carga parasitaria más o menos importante que deberá suprimiese al momento del destete.

b) Estos terneros desparasitados, volverán a infestarse inmediatamente al ingerir las larvas infestantes que pueblan las pasturas al final del verano y estarán en condiciones de eliminar nuevamente huevos de parásitos en las heces luego de transcurridas 3 semanas de la primera dosificación.  Una segunda desparasitación  21, 30 ó 40 días más tarde (de acuerdo a la persistencia del efecto de los antihelmínticos utilizados) se impone para evitar esto.  Como las larvas sobreviven perfectamente al otoño, una tercera dosificación 21, 30 ó 40 días después de la segunda es necesaria y aventaría todo riesgo de contaminación no compatible con la producción.

Estos dos o tres tratamientos básicos pueden integrarse con cambios en el momento de dosificar a potreros seguros. También en caso de establecimientos que manejan altas cargas en forma rotativa, destetan precozmente sus terneros o tienen antecedentes de haber padecido parasitosis graves, un cuarto tratamiento a igual lapso de tiempo del 3ro será conveniente.

Por otro lado, el  número de dosificaciones puede ser reducido al combinar un tratamiento con el cambio a una pastura recién implantada donde por lo general, lo que se pretende es que los animales consuman el verdeo acompañante

c) Una cuarta desparasitación cuando los terneros sobrepasan el año de edad , al final de la primavera seria necesaria si la infestación del pasto es elevada, para eliminar las larvas inhibidas (en hipobiosis) de Ostertagia y prevenir probables problemas de ostertagiasis al final del verano - otoño. Debe contemplarse un antihelmíntico eficaz contra larvas inhibidas (enquistadas en la mucosa).

En caso de invernadas que se prolonguen más allá del segundo otoño-invierno se sugiere un tratamiento a finales de verano - comienzo de otoño  cuando los bovinos pasen de los 18 meses de vida, evitando de esta forma la contaminación de los potreros durante el período más favorable para las larvas. (Ver Cuadro 1)

 

 

Sistemas basados en la combinación de pasturas implantadas o naturales con verdeos invernales, rastrojos o diferidos.

a) Como en el caso anterior los terneros deben ser desparasitados durante el destete o al comenzar el pastoreo de la pastura al final del verano - principios de otoño.

b) Si la entrada a los alfalfares o praderas es temprana y los terneros permanecen sobre ellas un lapso prolongado de tiempo, un segundo tratamiento se impone a los 22 - 30 ó 40 días de la primera. Si la entrada es tardía, con el tratamiento al destete bastará.

Un segundo o tercer tratamiento debe ser realizado al momento de entrada a los verdeos o rastrojos.  Como éstos son considerados pastoreos seguros,  este último tratamiento servirá todo el período otoño - invernal.

c) Una desparasitación en octubre - noviembre antes de ingresar nuevamente a la alfalfa u otras pasturas es necesaria para controlar probables larvas inhibidas y también evitar la contaminación posterior del alfalfar o pradera que quedó sin pastoreo desde el otoño y posee una infestación muy baja.

Por lo general las pasturas implantadas pueden recibir una carga de animales por hectárea mayor que el campo natural y en consecuencia el riesgo de pérdidas por parasitosis será mayor en las primeras.

También podemos en forma general decir que durante el periodo otoño - invernal en el noreste de la región será necesario un mayor número de tratamientos y que a medida que los establecimientos se ubiquen hacia el sudoeste el número de tratamientos será inferior. (ver Cuadro 2).

 

 

Sistemas basados en verdeos o diferidos

Como fue comentado previamente, estos cultivos son seguros debido a que el laboreo de la tierra necesario para su siembra y el logro del verdeo sumado al lapso de tiempo transcurrido hasta su pastoreo eliminan prácticamente toda forma de vida libre.

Entonces un solo tratamiento antes de introducir el lote de animales en ellos será suficiente como para mantener el rodeo sin problemas y los cultivos sin contaminación.  Será importante utilizar antihelmínticos eficaces contra formas inmaduras.  Según criterio profesional, el tratamiento de fines de primavera puede ser aconsejable o no.

 

Sistemas basados en la utilización del monte (pastizal natural y/o bosque de caldén).

De acuerdo a ensayos realizados por la Estación Experimental de INTA en Anguil con recrías manejadas sobre este tipo de monte natural el problema de parásitos es menor, pero debe ser contemplado.  Se detectaron casos clínicos en animales que pasaban los 22 meses de edad lo cual indica la existencia del problema en esta región.

Si el pastoreo del monte se hace en forma muy intensiva, a razón de una cabeza cada dos hectáreas o menos, debe contemplarse un tratamiento al destete al entrar al monte o potrero reservado.  Si el potrero viene de un descanso prolongado este tratamiento será suficiente.  Si por el contrario el potrero fue pastoreado previamente durante el verano se deberá vigilar los animales, ya que tal vez otra dosificación sea necesaria.  Cuando el pastoreo es más extensivo como por ejemplo un ternero cada cinco o más hectáreas, las cargas parasitarias contraídas por los terneros son bajas y no afectarían su normal crecimiento como fue observado en ensayos realizados en las localidades de Victorica y Chacharramendi (Pcia. de La Pampa).

 

Sistema basados en la adquisición de invernada

Para los invernadores que compran animales, el planteo de control de parásitos variará según fecha de ingreso de los lotes adquiridos.

a) Si el acopio de animales se realiza desde el final de verano hasta entrado el otoño el programa de control concuerda con lo expuesto para los diferentes sistemas productivos.

b) Para los vacunos adquiridos al final del invierno - principios de primavera que por lo general superan el año de edad y poseen una cierta resistencia a los vermes, un tratamientos a su ingreso al campo y  otro al final de la primavera (para Ostertagia inhibido) bastarán para prevenir problemas hasta la llegada del próximo otoño. A partir de esta estación una o dos dosificaciones en el lapso de 22 - 30 -40 días serán por lo general suficientes,  dependiendo del manejo, de la intensividad del pastoreo o del tipo o biotipo de animal utilizado.

Se recomienda tener especial cuidado con la cruzas cebúes adquiridas en el norte de nuestro país ya que estos bovinos independientemente de su edad son más susceptibles a la especies de nematodes predominantes en nuestra región.

 

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