Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto,
provincia de Córdoba, República Argentina
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Grupo de
Parasitología de la EEA INTA Rafaela. 2003. Revista Hereford, 67(630):60-62.
¿Qué es la "tristeza" de los bovinos?
Con
el nombre vulgar de "tristeza" de los bovinos se denomina en nuestro
país a la Babesiosis y a la Anaplasmosis.
Estas enfermedades tienen algunas características comunes, sin embargo son tres afecciones diferentes entre sí.
¿Quiénes causan la "tristeza"?
La
Babesiosis es causada por dos parásitos, Babesia bovis y Babesia bigemina.
La
Anaplasmosis es causada por un microorganismo denominado Anaplasma
marginale. Tanto las Babesia como el
Anaplasma viven y se desarrollan dentro de los glóbulos rojos de la sangre,
causando su destrucción.
¿Cómo se transmiten estas enfermedades?
La
Babesia bovis y la Babesia bigemina son transmitidas exclusivamente por la
picadura de la garrapata común del bovino, el Boophilus microplus. Esto significa que únicamente hay Babesiosis
en la región infestada por esa garrapata y que no existe Babesiosis sin la
presencia del Boophilus.
El
Anaplasma marginale es transmitido por la introducción o por el contacto de
sangre fresca de un animal enfermo o portador de Anaplasmosis con la sangre de
un animal sano. En este proceso
intervienen, además de la garrapata B. microplus, los insectos hematófagos como
los tábanos, la mosca brava y
los mosquitos.
También
interviene accidentalmente el hombre al contaminar con sangre los utensilios
que utiliza en el manejo de los bovinos, particularmente las agujas y jeringas,
descornadores, mochetas, guantes de tacto rectal, pinzas de tatuar,
instrumentos para la castración, entre otros.
Por estas razones, hay Anaplasmosis tanto en las zonas con garrapatas,
como en las zonas libres de garrapatas (sur de Entre Ríos, sur de Córdoba,
centro y sur de Santa Fe, Buenos Aires, La Pampa y San Luis).
¿Cómo
se diagnostican?
No
hay ningún síntoma clínico específico de la Babesiosis y de la Anaplasmosis, por
lo tanto, es frecuente que se confundan con otras enfermedades (Hemoglobinuria
bacilar, Leptospirosis, Botulismo, Rabia paresiante, Carbunclo, Leucosis,
intoxicaciones, fasciolasis, etc).
La
única evidencia para confirmar el diagnóstico clínico de la "tristeza"
es la observación de los parásitos (Babesia o Anaplasma) en los glóbulos rojos
del bovino enfermo o muerto. Para este
fin se realizan extendidos de sangre o improntas de órganos (cerebro, riñón,
bazo), los cuales se colorean y se examinan con el microscopio en el
laboratorio.
Para
determinar si un bovino es portador crónico o tiene defensas (inmunidad) contra
estas enfermedades se utilizan técnicas para detectar los anticuerpos
específicos en la sangre. Las técnicas comúnmente empleadas son la inmunofluorescencia
indirecta, la aglutinación en placa y la inmunoenzimática (ELISA).
¿Cuál es el tratamiento de la "tristeza"?
El
tratamiento de la Babesiosis es distinto al de la Anaplasmosis, por lo tanto es
muy importante confirmar mediante la remisión de muestras a un laboratorio,
cuál es la enfermedad que está afectando a los bovinos.
Para
el tratamiento específico de la Babesiosis se dispone en nuestro país de dos
compuestos:
a)
El Diminazene que se administra a la dosis de 3,5 mg por kg de peso. Esta droga actúa sobre ambas Babesia y tiene
un amplio margen terapéutico.
b)
El Imidocarbo ha demostrado ser muy efectivo como agente terapéutico y también
se lo ha utilizado como profiláctico, ya que se va eliminando y metabolizando
lentamente. La dosis recomendada es 1,2
mg/ kg de peso.
Para
el tratamiento específico de la Anaplasmosis se utilizan las
tetraciclinas. La más utilizada es la
Oxitetraciclina a la dosis de 10 mg/kg de peso.
Se
puede repetir a las 24 y 48 horas. Las Oxitetraciclinas
de larga acción se utilizan a razón de 20 mg/kg de peso y una sola aplicación
en general es suficiente para controlar la enfermedad. El Imidocarbo también es efectivo contra el
Anaplasma marginale. En este caso la
dosis es de 3 mg/kg de peso.
Si
el tratamiento específico es administrado en la fase inicial de la enfermedad,
la mayoría de los animales se recuperan rápidamente. La manipulación de los bovinos enfermos debe hacerse con mucho
cuidado para evitar muertes súbitas.
¿Cómo se previene la "tristeza"?
Para
la prevención de la Babesiosis y la Anaplasmosis se utilizan vacunas vivas que
contienen glóbulos rojos de bovino infectados con Babesia bovis y Babesia
bigemina atenuadas en su patogenicidad y Anaplasma centrale.
El
Anaplasma centrale es una especie naturalmente menos patógena para los bovinos,
pero que confiere inmunidad cruzada parcial contra Anaplasma marginale.
La
vacuna se debe utilizar únicamente en bovinos de 4 a 10 meses de edad.
En
las Estaciones Experimentales Agropecuarias del IN'I'A de Mercedes (Corrientes)
y de Rafaela (Santa Fe) se producen vacunas que están aprobadas por el SENASA.
¿Qué bovinos se deben vacunar?
Se
deben vacunar cada año a todas las terneras de reposición y a los terneros para
recría e invernada, cuando tengan 4 a 10 meses de edad. También es conveniente vacunar a los bovinos
nacidos en zonas libres de garrapatas y que se van a trasladar a las zonas con
garrapatas.
La
vacuna está contraindicado para bovinos adultos, pero en caso de necesidad y bajo
condiciones muy bien controladas por un médico veterinario, puede llegar a
utilizarse.
¿Cuándo se debe usar la vacuna?
La
vacuna se debe utilizar en aquellos establecimientos ganaderos donde habitual o
esporádicamente se presenten casos clínicos de "tristeza" o bien
cuando el análisis de anticuerpos indica riesgos de ocurrencia de brotes.
¿Cómo se determina si es necesario vacunar?
Existe
la tecnología para predecir la ocurrencia de brotes de “tristeza” en un
establecimiento. Para este fin es necesario tomar una muestra de sangre de los
terneros/as a los 7 a 9 meses de edad, para determinar la presencia de
anticuerpos contra los tres parásitos.
Si más del 80% de los terneros a esa edad ya tienen anticuerpos contra
los tres parásitos, no hace falta utilizar la vacuna.
En
cambio, si menos del 80% de los terneros tienen anticuerpos es conveniente
vacunarlos, porque el riesgo de ocurrencia de brotes de "tristeza"
cuando sean adultos, es muy alto.
¿Cuánto dura la inmunidad?
La
inmunidad contra Babesiosis perdura como mínimo 4 años (máximo período
evaluado) y contra la Anaplasmosis es para toda la vida, en ausencia de
reinfecciones. Por lo tanto, se
considera que los bovinos de la región infestada por garrapatas, inmunizados
naturalmente o vacunados, permanecerán inmunes por toda su vida útil, no siendo
necesario revacunarlos
¿Cuán sólida es la inmunidad que
brinda la vacuna?
La
vacuna viva es efectiva para inducir una buena respuesta inmunitaria en más del
90% de los bovinos vacunados. Para el
caso de B. bovis y B. bigemina no existen evidencias en la Argentina de
rupturas de inmunidad o enfermedad en animales vacunados por acción de cepas
antigénicamente diferentes. Distinta es
la situación respecto a la Anaplasmosis ya que en la vacuna se utiliza como
inmunógeno Anaplasma centrale, especie poco patógena para los bovinos y que
brinda inmunidad cruzada y parcial contra A. marginale. La protección cruzada conferida por la
vacuna es efectiva para prevenir las manifestaciones indeseables de la
enfermedad en la mayoría de los animales vacunados.
Ahora
bien, en situaciones especiales (bovinos inmunodeprimidos o estresados) se han
observado algunos casos de rupturas de inmunidad en los animales vacunados. Los casos comprobados de rupturas de
inmunidad ocurrieron siempre en bovinos adultos (toros y hembras preñadas) que
habían nacido en la zona libre de B. microplus y fueron trasladados a la zona
infestada por garrapatas. No existen
evidencias de rupturas de inmunidad en los bovinos vacunados nacidos en la zona
de garrapatas.
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