Director: Guillermo Alejandro Bavera,
Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de
Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto,
Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
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> Parasitosis
La Nación, Sección 5ª Campo, Pág. 15.
Cipermetrina más butóxido de piperonilo y clorpirifós. Es
necesario ajustar ciertos parámetros de
evaluación del control, frecuencia del uso de productos y el manejo del ganado
La mosca de los cuernos es un parásito externo que ha sido motivo de preocupación para productores ganaderos y veterinarios desde su aparición en la Argentina en 1991 y generó grandes daños económicos. Por lo tanto, los productores y veterinarios deberán ajustar ciertos parámetros de evaluación del control, frecuencia del uso de los productos y el manejo del ganado, que en su conjunto permiten llevar esta parasitosis a niveles compatibles con la producción.
Según un informe de Biogénesis, de
cualquier manera, no todas las categorías de animales de un rodeo sufren
de igual manera la infestación ocasionada por este parásito.
Agrega, además, que investigaciones del INTA y del Cedivef (Conicet)
ratificaron los resultados de estudios hechos en otros países, donde en
determinadas categorías los daños adquirían mayor
importancia.
Así, coincidieron que: en novillos en
engorde, los últimos 45-60 días eran los más relevantes,
registrándose pérdidas de ganancia de peso frente a lotes control
de entre el 4-6 % (aproximadamente
En cambio, en terneros al pie de vacas no tratadas,
la pérdida era de
Estos datos manifiestan un mensaje claro:
determinadas categorías del rodeo merecen ser tratadas con mayor
frecuencia, mientras que en otras -con el enfoque actual de prevenir la resistencia
o su incremento- los tratamientos deben espaciarse o directamente no
realizarse. Resumiendo, las categorías importantes para la lucha en un
rodeo son las siguientes: vacas en ordeño; toros en servicio y novillos
en los últimos 45-60 días de engorde. En las demás categorías,
los tratamientos deberán ser aplicados con miras a mantener niveles de
infestación compatibles con la productividad, desechando el nivel
(meramente teórico, pero deseado) de animales libres de moscas.
Los conceptos anteriores llevan a la encrucijada de establecer el momento y ante qué nivel de infestación debe instituirse un nuevo tratamiento. El criterio actual es que el nuevo tratamiento debe ajustarse dentro de los siguientes parámetros de evaluación:
¨ "Establecer la infestación en los animales "no atrayentes" del rodeo (evaluar todo el rodeo);
¨ Nunca establecer la parasitación en base a la infestación en toros (que son por sí "atrayentes" por un factor hormonal) o en animales de pelaje negro".
¨ De ser necesario, tratar a los toros separadamente del resto del rodeo, cuando la incidencia en éstos es muy alta, o cuando están en servicio;
¨ Solamente tratar vaquillonas de reposición, novillos de invernada y vacas cuando los niveles en estas categorías superan las 250-300 moscas;
¨
En lo posible, no tratar terneros al pie de sus
madres.
En este contexto, la empresa recomienda aplicar una combinación de cipermetrina con un sinergista que potencia su acción que se denomina butóxido de piperonilo y clorpirifós, que es un fosforado de muy baja toxicidad. Con esta combinación, se indica, se logró mayor eficacia en los tratamientos.
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