Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto,
provincia de Córdoba, República Argentina
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Estación Experimental Agropecuaria
Mercedes, Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria. 2005.
La vacuna está elaborada con cepas vivas atenuadas de Babesia bovis (Babesia
argentina) y Babesia bigemina y Anaplasma centrale, especie
de reducido poder patógeno que confiere inmunidad parcial contra Anaplasma
marginale. Está aprobada por SENASA CERTIFICADO Nº 98153 y ESTABLECIMIENTO
ELABORADOR Nº 8259
La viabilidad de los microorganismos incluidos es indispensable para la
obtención de una adecuada inmunidad, de manera que debe ser conservada como se
indica y la aplicación y posterior control debe realizarlo un Médico Veterinario.
PRESENTACIÓN
Frascos de 300 ml, 120 ml y 60 ml
COMPOSICIÓN
Cada dosis contiene:
Babesia bovis atenuada ........... 10 7 eritrocitos infectados
Babesia bigemina atenuada ......10 7 eritrocitos infectados
Anaplasma centrale ................ 10 7 eritrocitos
infectados
Solución salina balanceada c.s.p... 3 ml
INDICACIONES
Prevención de la babesiosis y la anaplasmosis de los bovinos. Uso exclusivo
en bovinos de 4-10 meses de edad.
DOSIS Y
ADMINISTRACIÓN
3 ml/animal. Subcutáneo o intramuscular.
CONSERVACIÓN DE LA
VACUNA
Mantener la vacuna refrigerada entre 4 -
Previo al uso mezclar suavemente por inversión. NO AGITAR.
Se debe tener en cuenta que el período de vencimiento es muy corto, de sólo
7 días a partir de la fecha de elaboración.
PRECAUCIONES
Se recomienda usar exclusivamente en bovinos de
La multiplicación de los microorganismos produce una reacción postvacunal
leve que generalmente cursa sin manifestaciones clínicas, aunque por razones de
seguridad es conveniente mantener a los animales inoculados en observación. La
reacción por Babesia bovis y Babesia bigemina, ocurre
entre los días 7 al 20 postinoculación y la de Anaplasma centrale entre
los días 40 y 60 postinoculación.
En caso de observarse síntomas clínicos de babesiosis en algún animal se
debe aplicar diminazene 1,5 mg/kg de peso. Si los síntomas continúan, dosificar
con 3,5 mg/kg. Si en cambio las reacciones se deben a Anaplasma centrale administrar
oxitetraciclina 10 mg/kg peso (20 mg/kg si se utiliza una formulación de acción
prolongada). Por razones de seguridad es conveniente revacunar a los animales
que recibieron tratamiento con diminazene a partir de los 30 días de aplicado
el mismo. Se advierte que pueden producirse reacciones post-vacunales severas
(incluso muertes) si se utiliza en bovinos mayores de 10 meses de edad.
Síntomas clínicos de babesiosis y anaplasmosis observados fuera de los
períodos señalados, pueden deberse a cepas de campos, por lo que se aconseja el
control de garrapatas e insectos hematófagos durante los 60 días posteriores a
la vacunación.
RAZONES PARA VACUNAR
Se sugiere la vacunación de los animales en las siguientes situaciones:
a- Protección de Animales totalmente susceptibles que van a ser trasladados
a zonas donde la enfermedad es enzoótica.
b- Para prevenir muertes durante la reinfestación de zonas donde la
garrapata ha desaparecido.
c- Protección de animales en áreas enzoóticas, donde la población de
garrapatas no es suficiente como para que se infecten durante los primeros
meses de vida, cuando todavía son relativamente resistente. (Vanzini,V y col )
RECOMENDACIONES
GENERALES
Debe evitarse la aplicación de prácticas estresantes (castraciones, arreos,
transporte, etc.), como así también el uso de corticoides y la aplicación de
drogas babesicidas y anaplasmicidas, salvo en casos estrictamente necesarios,
durante los 60 días posteriores a la inoculación. El manejo de los animales
durante el período de reacción debe realizarse con precaución.
Una sola dosis confiere inmunidad a la mayoría de los bovinos contra los
tres hemoparásitos. Los animales pueden revacunarse sin contraindicaciones
luego de los 60 días de la primer dosis.
RECOMENDACIONES SOBRE
EL MANEJO DE BOVINOS VACUNADOS CONTRA BABESIOSIS Y ANAPLASMOSIS EN ÁREAS DONDE
ESTAS ENFERMEDADES SON ENDÉMICAS
Los bovinos de razas especializadas de origen europeo y criados en zonas
templadas sufren estrés alimentario y / o climático cuando son trasladados a
áreas subtropicales o tropicales.
Las vacunas vivas utilizadas para prevenir la babesiosis y la anaplasmosis
bovinas son efectivas para inducir una sólida respuesta inmunitaria en más del
90 % de los vacunados. La máxima expresión y mantenimiento de su potencialidad
inmunológica se logra en vacunos sanos, mantenidos en condiciones favorables de
alimentación y ambientales.
Para el caso de B. bovis y B. bigemina no existen evidencias
en la Argentina de rupturas de inmunidad o enfermedad en animales vacunados por
acción de cepas antigénicamente diferentes. Estudios realizados en América del
Sur han demostrado que no habría diferencias antigénicas significativas entre
Babesia de los distintos países de la región, por lo que se considera que la
protección obtenida por los bovinos vacunados es suficiente para soportar el
desafío natural bajo condiciones de campo.
Distinta es la situación respecto a la anaplasmosis, enfermedad producida
por Anaplasma marginale. En la vacuna se utiliza como inmunógeno Anaplasma
centrale, especie poco patógena para los bovinos y que brinda inmunidad
cruzada parcial contra A. marginale. La protección cruzada conferida por
la vacuna es efectiva para prevenir las manifestaciones indeseables de la
enfermedad en la mayoría de los animales vacunados.
Sin embargo esta inmunidad puede ser insuficiente en bovinos sujetos a
estrés o bien cuando el desafío de organismos patógenos es elevado. Para
mantener en un máximo la protección conferida por la vacuna utilizada se recomienda:
1. Los bovinos deben disponer de alimento y agua de
buena calidad en cantidad suficiente.
2. Deben disponer de sombra abundante.
3. Se debe controlar la presencia masiva de garrapatas
e insectos hematófagos sobre los bovinos en los primeros
4. Durante ese período se deben observar diariamente
para detectar cualquier indicio de enfermedad.
5. En caso de observarse un bovino enfermo y si se
sospecha babesiosis y / o anaplasmosis, antes de cualquier medicación es
conveniente tomar muestras de sangre de los capilares (punta de la cola u
oreja) y de la yugular (con anticoagulante) para confirmar el diagnóstico en un
laboratorio.
6. En caso de muerte de un animal, también es
conveniente la toma de muestras para la confirmación del diagnóstico por un
laboratorio.
7. Las buenas condiciones de alimentación y manejo
deben extremarse cuando los bovinos comiencen su etapa productiva (lactancia
y/o servicio).
Además, debe tenerse en cuenta que la primera parasitación por Boophilus
microplus, la garrapata común del bovino, produce un efecto inmunosupresor,
que puede afectar la respuesta de los bovinos al desafío con las cepas
patógenas de Babesia spp. y A. marginale. (Mangold, Atilio, 2003)
IMPORTANTE
El laboratorio no se responsabiliza por los daños y perjuicios ocasionados
por una inadecuada conservación o uso no indicado de esta vacuna.
Para mas información dirigirse a:
Grupo de Sanidad Animal - E.E.A INTA Mercedes - ealcaraz@ibera.net -
bcetra@ibera.net
Elaborado por:
ASOCIACIÓN COOPERADORA INTA - Estación Experimental Agropecuaria, Mercedes,
Ctes.
Casilla de Correo Nº 38, 3470 - Mercedes (Corrientes). Tel. (0773)
20392/21115 - FAX (0773)21115
Anaplasmosis bovina. Alcaraz, Elva., Noticias y
Comentarios.
Babesiosis y Anaplasmosis bovina Diagnóstico,
Epidemiología y Control. Vanzini, V.R; Ramírez, L.M.
El diagnóstico de babesiosis y anaplasmosis bovina.
Mangold Atilio. www.inta.com.ar/balcarce.
Disponible el 23 de febrero de 2004.
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