PRODUCCIÓN BOVINA DE CARNE

Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción Animal,

Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina

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Medidas contra parásitos y garrapatas

Estudio del CREA Juramento. 2005. La Nación, Sección 5ª Campo, 27.08.05:11.

Introducción

En el norte del país, la intensificación de las explotaciones ganaderas disparó la productividad, pero agravó los problemas sanitarios en los rodeos

Últimamente se están gestando dos fenómenos en la ganadería. Por un lado, la resistencia de los nematodos gastrointestinales a los antiparasitarios; por el otro, la reaparición del problema de la garrapata.

Ante este escenario, Juan Bellocq y Horacio Obregón, veterinarios de Cresud (CREA Juramento), desarrollaron un trabajo para explicar las novedades en materia sanitaria para campos de cría en el Norte del país.

La región en la que Bellocq y Obregón desarrollan su actividad (NEA y NOA) presenta condiciones de temperatura y humedad óptimas para el desarrollo de parásitos. Por eso su control ocupa un rol tan importante en los establecimientos.

Al mismo tiempo, la intensificación de las explotaciones ganaderas -que llevó a reducir los potreros y a aumentar la carga animal- produjo un aumento en productividad, pero agravó los problemas parasitarios.

Sabiendo que la erradicación de la enfermedad es imposible, se debe buscar un sistema de control que elimine la presentación clínica y minimice las pérdidas subclínicas. Se debe recordar que con los tratamientos sólo se afectan al 5 % de los parásitos (presentes en el tracto digestivo) y el 95 % restante (huevos y larvas, que están en el suelo) sólo se controlan con medidas de manejo.

Además, cuando aparecen los síntomas, el animal perdió 20/30 kg. Asimismo, debido a que las lesiones producidas por parásitos en la mucosa intestinal son irreversibles, los novillos tardarán más en terminarse y las vaquillonas necesitarán mayor tiempo para llegar al peso óptimo de entore. En consecuencia, en el Norte se pasa a entorar a los tres años, por lo que el campo debe soportar una categoría improductiva durante un año.

Como los animales de hasta 18 meses son los más afectados, se hace mayor hincapié en los tratamientos de estas categorías. Los adultos, en cambio, adquieren una inmunidad que sólo se quiebra ante situaciones de stress.

Teniendo en cuenta los trastornos que ocasionan los movimientos de tropas, lo mejor es agrupar la mayor cantidad de tratamientos en cada pasada por la manga. Para esto, se empieza con la categoría más crítica, los terneros al pie. En la yerra ya se les aplican 1 a 2 cm3 de endectocida. En caso de realizarse enlatado o destete precoz, se da otra aplicación de endectocida, ya que al independizarse el ternero de la madre, comienza a levantar parásitos.

Tratamiento

La siguiente desparasitada se programa para alrededor del destete, junto al resto de las vacunas. Los campos de cría envían sus machos a los campos de invernada. En tanto, en el establecimiento de cría quedan las terneras para reposición a las que se les aplica un tratamiento antiparasitario preferencial y se realiza desparasitadas en invierno y primavera; luego, se realiza otra más como vaquillona en el otoño siguiente y la última durante el tacto preservicio. Estos tratamientos se controlan con la toma de muestras de materia fecal para el conteo de huevos (HPG), cuyos resultados nos permiten adelantar o atrasar las fechas programadas.

Otras categorías que se desparasitan son las de los toros cuando salen del servicio y van a descanso, y las vacas vacías que pasan a invernada. Al resto no se las desparasita, excepto que estén en condiciones de riesgo.

Un problema que se presenta cuando se realizan servicios largos o destetes tardíos es que el tratamiento al destete llega tarde; por lo que es necesario desparasitar al ternero al pie a mediados de enero.

Los tratamientos se realizan teniendo en consideración el peso de los animales. También se debe controlar el correcto funcionamiento de los aplicadores; este aspecto -entre otros- se trata en reuniones de capacitación del personal.

También se hace hincapié en la calidad de los productos. En las categorías chicas se utilizan los inyectables por la practicidad de su uso, rotando los endectocidas con algún ricobendazol. También se evalúa la eficacia del tratamiento a través de HPG y con el test de reducción del conteo de huevos (TRCH), por si se sospecha de resistencia a un producto.

Si bien se está en camino hacia una resistencia a los tratamientos y no hay nuevas drogas disponibles en un futuro cercano, si se trabaja en conjunto, el desarrollo de la resistencia es evitable.

La garrapata

En el norte existe una multitud de plagas que acosan a los animales, causándoles desde stress hasta la muerte. Entre todas estas plagas, una que tiene mucha incidencia es la garrapata del ganado.

La más frecuente de las especies es la Boophilus microplus, que tiene un ciclo corto y casi sin variantes sobre el animal. Los perjuicios que provoca este parásito son muchos: deterioro del cuero, pérdida de peso por extracción de sangre, reducción del consumo por inyección de toxinas y transmisión de enfermedades como tristeza. Además, es una de las limitantes para la incorporación de animales británicos en muchas zonas.

Para luchar contra la garrapata se debe conocer su ciclo, especialmente el que tiene fuera del animal, cuando se prepara para atacar. Luego de aproximadamente 23 días sobre el huésped, la plaga cae al suelo e inicia una serie de períodos de duraciones variables: preovoposición (se desprende y se prepara para depositar los huevos), ovoposición, incubación (hasta la eclosión de las larvas), y período larvario (donde sube a los pastos y espera que se acerque un animal para infectarlo).

Estas etapas están correlacionadas con el ambiente favorable para su desarrollo. Pero la mayor parte del tiempo la garrapata está fuera del animal. Por lo tanto, si el establecimiento tuvo una carga importante en otoño y se trató tarde, es posible que en primavera se produzcan infestaciones masivas a causa de esa "siembra".

Por lo tanto, es importante el monitoreo durante otoño y primavera, para evitar sembrar el campo con larvas. También es crucial que el producto sea confiable y que el que lo aplica tenga registrada la adecuada concentración del baño, que puede variar mucho en épocas de lluvias.

Estas medidas son útiles para evitar la resistencia a los garrapaticidas, aunque en algunos lugares, como ciertas zonas de Corrientes, la resistencia ya es un hecho.

Otra medida que se debe tomar, es evitar sembrar el campo con cepas de garrapatas resistentes, provenientes de lugares donde existe el problema de la resistencia.

 

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