Director: Guillermo Alejandro Bavera,
Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de
Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto,
Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
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Dr. Víctor
Humberto Suárez*. 2005. Motivar, Bs. As., 3(33):10-11.
E.E.A. INTA Anguil.
Este trabajo demuestra que la importante disminución en la eficiencia productiva de las distintas categorías bovinas podría ser controlada en base a la implementación de planes antiparasitarios estratégicos de bajo costo.
Dentro de los parásitos internos de la especie bovina los más patógenos y perjudiciales son los nematodes, los cuales causan la "gastroenteritis verminosa".
Estos "gusanos redondos" presentan una fase parasitaria de su ciclo ubicados en el cuajo e intestino del bovino y otra fase inmadura que se cumple en el medio ambiente; es decir, en las excretas y en el pasto.
Su patogenicidad depende directamente del número de vermes que pueda albergar el vacuno e indirectamente del número presente en los potreros. Los principales agentes que causan esta afección en la región pampeana y centro del país son ostertagia, cooperia, trichostrongylus y haemonchus.
Es lo más impactante pero
poco frecuente, y tiene que ver con el deterioro corporal por pérdida de
nutrientes, diarrea y deshidratación. Las muertes en la región pampeana
se producen bajo el efecto de elevadas infestaciones mixtas (ostertagia,
cooperia y trichostrongylus), durante el primer año de vida del animal.
Por lo general, la mortandad no supera el 3 %.
Las muertes por desinhibición
de ostertagia e infestaciones posteriores que se dan en el verano y en el otoño,
pueden ocurrir en animales hasta los 18 meses de edad.
En un ensayo llevado a cabo en el
INTA Anguil, el grupo libre de parásitos produjo
Otra experiencia demostró
menor tolerancia y resistencia a los nematodes por parte de las razas cebuinas
frente a las británicas. También se observó mayor pérdida
de peso, mayor presencia de casos clínicos y mortandad en terneros Santa
Gertrudis que en los de la raza Aberdeen Angus.
La principal causa de la poca
eficiencia de conversión de pasto a carne es la depresión del
consumo que presentan los animales parasitados. En dos ensayos realizados en la
región bajo infestaciones naturales moderadas, uno en condiciones de
estabulación y otro de pastoreo, se estimó una reducción
en el consumo de alimento del 18 y 25 %, respectivamente.
Además, el desarrollo óseo
y muscular se ve afectado por alteraciones tanto en la digestión como en
la absorción; por la pérdida endógena de proteínas
debido a la inflamación de las paredes gastroentérícas, y
a una menor tasa de utilización energética. Las mayores pérdidas
se producen en los sistemas pastoriles.
La categoría más
afectada es la de terneros de engorde o recría y las mayores pérdidas
ocurren después del destete, durante el primer otoño-invierno de
pastoreo. Son pérdidas subclínicas que van del 9 al 22 %, y que
representan unos 18 a
Estas disminuciones varían
de acuerdo al sistema de engorde a que estén sujetos los terneros. Si
son praderas perennes pastoreadas con alta densidad, el efecto será
mayor que en engordes basados en verdeos anuales o praderas naturales con baja
carga animal.
Ensayos realizados en La Pampa muestran
que por debajo de
El efecto negativo que producen
los nematodes sobre el consumo, el metabolismo proteico y energético y
sobre el balance hídrico de los terneros en esta etapa de su crecimiento,
produce cambios irreversibles que impiden con posterioridad lograr ganancias
compensatorias en la primavera o el verano, cuando los terneros adquieren
inmunidad, produciendo retrasos en los ciclos productivos.
En los engordes a corral, los
distintos niveles de parasitosis afectarán a los terneros hasta la
consolidación de la inmunidad específica y la eliminación
de los vermes.
De acuerdo a observaciones
realizadas en el INTA Anguil, la falta de tratamientos en terneros parasitados
en forma moderada a la entrada al corral afectó su ganancia en un 20 %
durante un lapso de casi 40 días, debido a la infestación
parasitaria contraída previamente en las pasturas.
En vacunos de engorde mayores al año
de edad (sobreaño), por lo general en novillitos o vaquillonas, se
observan pérdidas subclínicas en aquellos planteos pastoriles
intensivos o con restricciones alimenticias, donde la hacienda se engorda en
pasturas perennes, cuya contaminación se eleva desde la primavera hacia
febrero-marzo, momento en donde estas categorías de animales de
aproximadamente 18 meses sufren pérdidas en la ganancia de peso del
orden del 7 al 11 % (unos 15-
Estas pérdidas pueden
magnificarse en aquellos casos donde la inmunidad de esta categoría está
poco consolidada debido a tratamientos supresivos previos. Son ocasionadas por
reacciones de hipersensibilidad por parte del hospedador, el cual reacciona mal
ante la desinhibición de las larvas hipobióticas de ostertagia
ostertagi o frente a la ingestión de larvas infestantes provenientes de
las pasturas contaminadas.
Por otra parte, y si bien sólo
a partir del 4º o 5º mes de vida los vermes ingeridos por los
terneros al pie de la madre serían de consideración, los experimentos
llevados a cabo en el INTA Anguil bajo distintas condiciones de manejo arrojan
diferencias de 10 a
Las mismas podrían basarse,
en principio, en una mayor producción de leche de las madres
desparasitadas preparto, ya que en todos los ensayos se observan diferencias
entre lotes de terneros al comienzo de la lactancia, cuando aún las
infestaciones son ínfimas.
Luego, en segunda instancia a los
cinco meses de edad de los terneros, la causa de las diferencias serían
los niveles de infestación parasitaria de los terneros ya que se
observan respuestas favorables al tratamiento de los mismos.
En la región pampeana,
Biondani y colaboradores observaron un 5 % más de producción láctea
en el lote tratado. Sin embargo, mundialmente los datos experimentales a campo
son contradictorios y difíciles de evaluar por las variables en el
manejo de los tambos. Encuestas a campo (Ploeger y otros, 1989) confirman no
obstante, el efecto positivo del tratamiento preparto sobre la producción
de leche y la correlación negativa entre títulos anti-ostertagia
o anti-cooperia y la producción de leche. Las mejores productoras o las
vaquillas de primer parto serían las que más ven perjudicado su
rendimiento. Adrichen y Shaw reportan que vaquillonas parasitadas durante la
recría produjeron
Los nematodes gastrointestinales
afectan también la calidad de la res. En la Argentina, resultados
presentados por Garriz en 1987
muestran una reducción del 4 % al 20 % en el
tejido muscular de las carcasas de novillos que sufrieron respectivamente
parasitosis moderadas a graves. En un ensayo en el INTA Anguil en animales que
padecieron una grave infestación durante el primer otoño invierno
de vida se observó también una reducción del 8 % en el
porcentaje total de hueso a la faena a los 18 meses de edad.
En cuanto a la susceptibilidad
frente a otras patologías, ensayos del INTA Anguil señalarían
un efecto depresor no específico (inmunomodulación) de los parásitos
sobre la respuesta inmune del huésped. Bovinos con infestaciones
moderadas y vacunados con Brucella abortus (Cepa 19) presentaron menores y
menos persistentes títulos antibrucélicos postvacunales que el
ganado desparasitado. Se ha observado en la región casos de parasitosis
asociados con fiebre aftosa, sarna o carencias de cobre. En la zona, lotes sin
desparasitar mostraron menores niveles de cobre en sangre que los lotes
tratados.
Se observó en el INTA
Anguil que las vaquillonas A. Angus tratadas mensualmente, obtuvieron madurez
sexual y peso de servicio (
Las parasitosis aumentan los
costos de producción al causar pérdidas por menor desarrollo óseo
y muscular, a raíz de un menor aprovechamiento proteico y de una menor
tasa de utilización energética, sumada a una disminución
del apetito, lo cual lleva a un ineficaz aprovechamiento de las pasturas,
alargando los ciclos de producción, dando menor rentabilidad y
eficiencia al sistema. Frente a estas pérdidas, la implementación
de planes antiparasitarios estratégicos, con costos prácticamente
insignificantes mejoraría la rentabilidad del negocio.
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