Ing. Agr. Salinas, Aquiles. 2006. E.E.A. INTA Manfredi.
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ganaderos
INTRODUCCIóN
En el actual
marco de la producción agropecuaria, debido a la tecnificación, al mayor uso de
insumos y a la mejora genética entre otras cosas; es notable el incremento de
los rendimientos de los cultivos en los lotes tradicionalmente agrícolas, como
también en aquellos dedicados a la ganadería (carne y leche).
Aunque en
general los suelos productivos de la provincia en su gran mayoría son de buena
fertilidad (física, química y biológica), el mal manejo productivo, y el
incremento de rendimiento sin la reposición adecuada de nutrientes, llevará a
que los mismos vean disminuidas estas propiedades.
Pensando en
la sostenibilidad en el tiempo de los sistemas de producción, se hace necesaria
la implementación de prácticas básicas como siembra directa, rotación de
cultivos y fertilización equilibrada.
Una manera de
prevenir esta situación, es la utilización de una herramienta muy útil, que
consiste en el análisis de suelo, este permite, a través de la toma de muestras
y su posterior análisis químico, en caso de lotes en producción, determinar el
nivel de disponibilidad de nutrientes y a partir de allí, a través del
conocimiento de las necesidades de los cultivos, hacer recomendaciones de
fertilización para lograr mejores rendimientos; y en el caso de campos nuevos,
determinar en primera instancia los distintos tipos de suelos que pueden
presentarse en un establecimiento y a partir de allí, conocer la aptitud de los
mismos.
Un paso
previo y recomendable, es consultar las cartas de suelo de la provincia (escala
1:50.000 o 1:100.000 para los lugares de la provincia donde están editadas).
Dicha
información generada por trabajos realizados por INTA en convenio con la
Provincia de Córdoba, permite diferenciar sitios de muestreo.
Para la
planificación de los sistemas de producción y establecer secuencias de cultivos
y estrategias de fertilización adecuadas, es básico e imprescindible conocer
las características físicas y de fertilidad de los suelos a nivel de predio.
El
diagnóstico de fertilización, permitirá de acuerdo al manejo establecido en el
sistema de producción, hacer una fertilización de balance (aportando lo que le
falta al suelo para llegar a un rendimiento esperado) o bien fertilización de
restitución (agregando la totalidad de los nutrientes que extrae el cultivo).
MUESTREO Y ANÁLISIS DE
SUELO
Un aspecto de
gran importancia, es la toma de la muestra, ya que gran parte de la
confiabilidad del resultado del análisis, dependerá de cómo se la obtuvo.
La forma de
muestreo dependerá principalmente del objetivo del análisis, que puede ser
para:
♦
Conocer la
aptitud del suelo
♦
Diagnóstico
de fertilidad y fertilización
Para
determinar, en un área o lote, la aptitud del suelo es necesario que el
muestreo se realice teniendo en cuenta los distintos ambientes que se observan
(bajos, lomas, pendientes), muestreando por separado los mismos y tomando
muestras compuestas (10 a 12 sub muestras), a las profundidades de muestreo de
0 a 20, 20 a 40 cm y de ser posible una tercera hasta los 60-70 cm.
En este caso
el muestreo en profundidad permitirá detectar o descartar posibles limitantes
como por ejemplo salinidad y/o alcalinidad.
En la muestra
superior (0 a 20 cm) se realizarán, además de pH y salinidad (contenido de
sales solubles), las determinaciones de contenido de materia orgánica,
Nitrógeno Total, Fósforo disponible, etc. y en las muestras mas profundas, se
analizará pH y salinidad, obteniendo de esta forma los elementos necesarios
para un diagnóstico correcto de la aptitud del suelo estudiado.
Por tratarse
de parámetros más o menos estables, de poca variación en el corto plazo, puede
realizarse el muestreo en cualquier momento de año.
Para el diagnóstico
de fertilidad y según qué cultivo se va a realizar, la muestra compuesta
(15 a 20 sub muestras) se tomará de 0 a 20 cm, 20-40 cm de profundidad, aunque
en el caso de gramíneas como trigo, sorgo y maíz, es conveniente también otra
muestra de 40 a 60 cm.
Los
parámetros a analizar, serán además de los señalados para aptitud de suelos, el
contenido de nitrógeno de nitratos, azufre y otros.
El análisis
representa el sector definido como unidad muestral.
Esto es que,
si un mismo lote posee cambios importantes (lomas, bajos; texturas diferentes,
manejo diferente, etc.) se deberán identificar y analizar por separado, según
sus características.
Se deben
excluir del muestreo, zonas erosionadas, zonas de concentración de hacienda,
cabeceras de lotes, cauces de ríos, etc.
En este caso,
se recomienda tomar la muestra lo más próximo a la fecha de siembra.
|
|
|
|
Para la toma
de muestras, si bien se puede realizar con una pala, lo conveniente es disponer
de un barrenador o calador.
♦
Acondicionamiento de las Muestras:
Las muestras
deben estar bien rotuladas (identificando el establecimiento, sector que
representa, la profundidad muestreada), empaquetada en bolsas de laboratorio o
bolsas plásticas limpias y correctamente cerradas y almacenadas (cuidando de
temperaturas elevadas en el caso de análisis de nitrógeno de nitratos (N- NO3-
conservando en heladera hasta llevar a laboratorio):
|
Identificación
de la muestra: (Rotulación) Productor:............................................
Localidad: .................................... Lote: ....................................................Profundidad:.................................
Fecha:..................................................
Cultivo antecesor: ........................ Posición:
(latitud y longitud) en caso de poseer GPS |
Esquema de recorrida de lote (en zigzag)
dejando de lado las cabeceras del lote.

Tenga en
cuenta que por cada 1000 kg./ha de grano producido, los cultivos necesitan en
nutrientes las siguientes cantidades (kg/ha):
|
|
kg/ha de nutrientes/T grano |
|||
|
N |
P |
K |
S |
|
|
Soja |
80 |
8 |
33 |
7 |
|
Maíz |
22 |
4 |
19 |
4 |
|
Trigo |
30 |
5 |
19 |
4.5 |
Del total de
nutrientes consumidos por los cultivos, cuando se fertiliza, parte es aportada
con los fertilizantes, el resto se consume del suelo.
Entre el 45
al 70 % de lo tomado por la planta (según el nutriente), se va con los granos
en la cosecha.
Colaboración
Ings. Agrs: Martellotto, E.; Salas, P.; Giubergia, J.;
Geol. Lovera, E.
Bibliografía
1) Profertil –Vida para nuestra tierra; Análisis de
suelo.
2) Vademecum de campaña (Edición 98 Especial Cambio
Rural).
3) INTA Manfredi, comunicación personal.
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