Guillermo A. Bavera. 2006. Suplementación mineral y con nitrógeno no
proteico del bovino a pastoreo,
3ª edición, Ed. del autor, Río Cuarto, 384 pag., Capítulo I:13-19.
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mineral
La salud del bovino se debe considerar como la resultante del sistema suelo-planta-animal-manejo, y el agravio de la misma en pastoreo debe buscarse en deficiencias de nutrimentos del suelo o del pasto y/o deficiencias en el manejo del suelo, el pasto o el animal. Entre esas deficiencias se encuentran los minerales y su manejo.
Los elementos minerales constituyen solamente de un 4 a 6 % del cuerpo del animal vertebrado, pero debido a las diversas funciones que cumplen en el organismo, son muy importantes en el campo de la bioquímica nutricional.
Un elemento mineral se considera esencial para el animal cuando:
♦ Siempre está presente en concentraciones semejantes en cada individuo sano de la misma especie.
♦ En la misma especie sigue el mismo patrón en los diferentes tejidos que lo contienen.
♦ Una deficiencia del mismo en la dieta consumida produce en el animal cambios bioquímicos definidos en los tejidos y síntomas clínicos y/o subclínicos característicos.
♦ Los síntomas clínicos y/o subclínicos de deficiencia y cambios bioquímicos en los tejidos pueden prevenirse o eliminarse con la adición del elemento a la dieta (suplementación mineral) y/o por vía parenteral (medicación).
Por lo tanto, una enfermedad carencial se define como los estados deficitarios de uno
o mas componentes minerales de la alimentación que no llegan a cubrir los
requerimientos del animal, siendo consideradas
estas carencias, desbalances e
interferencias en la nutrición mineral como enfermedades metabólicas.
Se han identificado más de 60 elementos en las
cenizas de los tejidos de los animales superiores, pero a muchos de ellos no se
le ha determinado la función exacta dentro del organismo (Domínguez, 1993), si es
que la tienen, ya que algunos pueden ser contaminaciones.
Podemos
enumerar las funciones de los minerales esenciales en cuatro grandes grupos:
1) componentes del esqueleto;
2) componentes de los tejidos blandos, líquidos corporales y funcionamiento
celular;
3) actuación en acciones enzimática y hormonales, y
4) componentes y actuación en la actividad microbiana ruminal.
El
conocimiento de las funciones de cada uno de los minerales es de gran importancia,
no solo para corregir las deficiencias y disminuir sus efectos negativos en la
salud y producción, sino también para evitar intoxicaciones que se pueden
causar por forrajes con excesos de alguno de ellos, o al implementar
estrategias de suplementación, por las interacciones entre los minerales, especialmente
cuando se trata de ciertos oligoelementos.
Los macroelementos o elementos mayores que son esenciales para los procesos fisiológicos en los rumiantes se encuentran en el organismo en concentraciones altas (por encima de los 70 mg/kg peso vivo) y son: fósforo (P), calcio (Ca), sodio (Na), cloro (Cl), azufre (S), magnesio (Mg) y potasio (K). Los requerimientos de estos minerales se determinan en gramos/día y el aporte que hacen los alimentos se expresa en porcentaje o en g/kg de materia seca. En general tienen, entre otras más, una función plástica (forman parte de los tejidos: huesos, músculos, tendones).
Los oligoelementos,
elementos menores, microelementos o elementos traza se encuentran en el organismo animal en cantidades
muy bajas (menos de 70 mg/kg peso vivo) y son: cobre (Cu), cobalto (Co),
manganeso (Mn), cinc (Zn), iodo (I), hierro (Fe), selenio (Se), molibdeno (Mo),
flúor (F), cromo (Cr), níquel (Ni) y silicio (Si). Su requerimiento se da en
mg/día y el aporte por los alimentos en mg/kg de materia seca, en ppm (partes
por millón) o en porcentaje. En general
tienen una función reguladora en el metabolismo.
El arsénico (As), aluminio (Al), vanadio (V), boro (Bo), bromo (Br), rutenio (Ru), estroncio (Sr), bario (Ba), cadmio (Cd), litio (Li) y estaño (Sn), han sido encontrados como esenciales para una o más especies de animales pequeños, y existe la posibilidad que lo sean también para los rumiantes, pero hasta el momento no se han encontrado deficiencias de ellos en ningún tipo de rumiantes y no existe información que sugiera que puedan causar problemas prácticos (Actualizado de Loosli y Beltrán, 1978). Es muy posible que existan otros oligoelementos esenciales, pero afortunadamente sus requerimientos son tan pequeños que su deficiencia es sumamente improbable porque esas cantidades pueden ser siempre provistas por los alimentos.
Cuadro 1.1.- Concentración
promedio de minerales en el organismo
|
Mineral |
% |
|
Calcio |
1,90 |
|
Fósforo |
0,90 |
|
Potasio |
0,25 |
|
Azufre |
0,20 |
|
Sodio |
0,15 |
|
Cloro |
0,10 |
|
Magnesio |
0,05 |
|
Oligoelementos |
0,04 |
Cuadro
1.2.- Algunos de los principales efectos de las deficiencias y excesos de
minerales en rumiantes
|
Deficiencia de Efecto |
P |
Ca |
ClNa |
S |
Mg |
K |
Cu |
Co |
I |
Mn |
Zn |
Se |
Fe |
F |
Cr |
|
Reducción del crecimiento |
X |
X |
X |
X |
|
X |
X |
X |
X |
|
X |
X |
X |
|
X |
|
Descenso producción de leche |
X |
X |
X |
X |
|
|
X |
X |
X |
|
X |
|
|
|
X |
|
Disminución apetito y
digestibilidad |
X |
|
X |
X |
X |
X |
X |
X |
X |
|
X |
|
X |
|
|
|
Disminución fertilidad |
X |
|
|
|
|
|
X |
X |
X |
X |
X |
X |
X |
|
|
|
Anemia |
|
|
|
|
|
|
X |
X |
|
|
|
X |
X |
|
|
|
Cojeras |
|
|
|
|
|
|
X |
|
|
|
X |
X |
|
|
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|
Deformación pezuñas |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
X |
|
|
|
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|
Problemas de equilibrio |
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|
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X |
|
X |
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Alopecia |
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|
X |
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Decoloración del pelo |
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|
|
|
X |
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