Desbalances minerales en producción lechera

INTA MEPROLE*. 2003. Marca Líquida Agropecuaria, Córdoba, Argentina, 13(121):45-47.

*Proyecto de Mejoramiento de la producción Lechera en la Cuenca de Villa María.

Centro Regional Córdoba. EEA INTA Manfredi.

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Introducción

Las carencias y desequilibrios de minerales en la nutrición animal constituyen un problema muy frecuente en ciertas zonas de la región central de la provincia de Córdoba, afectando los sistemas de producción y salud animal (Bavera y Col. 1987 ).

Las carencias y desequilib­rios de minerales producen un cuadro de situación nutricional que se manifi­esta en animales jóvenes, con retardo del crecimiento y proble­mas osteoarticulares (Blood et al, 1986 ; Bingley y Col., 1978, y en adultos, principalmente por pro­blemas reproductivos.(Auza y col., 1982; Gooneratne y col., 1989; Igarza, 1994). Los mas afectados son los rodeos que están alimentados exclusivamente a base de pasturas y/o for­rajes conservados de mala cali­dad, rollos, silos, etc.(Corbellini, 1986), siendo su incidencia más alta, conforme se han intensifica­dos los sistemas de producción y el nivel genético del ganado.(Mc Dowell y Conrad 1984 ; Corbellini, 1985). Estudios preliminares sobre ca­racterización sanitarias y agroecológicos de la zona comprendida en los departamentos de Río Segundo, General San Martín y Río Tercero, han detectado deficiencias combinadas de Cobre y Selenio con severos trastornos productivo del ganado.(Ruksan, 1985).

Entre los problemas de orden téc­nico que presentan los tambos de la zona, se puede destacar la baja eficiencia reproductiva, manifesta­da por demora en la aparición del 1º celo postparto y largo período de seca que oscilan entre los 90 a 120 días, con el con­secuente alargamiento del intervalo entre parto mayor a 14 meses, perjudicando la produc­ción y productividad del rodeo (INTA Meprole, 1995).

La deficiencia de Cobre y Selenio en el ganado ha sido objeto de numerosos trabajos provenientes de los más variadas partes del mundo (Corbellini, 1992). A pesar de su amplia distribución geográfi­ca, existen áreas de localización más puntuales, debido fundamen­talmente a la característica y com­posición de los suelos, aguas y plantas (Ruksan, 1988).

Sobre la base de los anteceden­tes descriptos, se planificó un ensayo de experimentación adap­tativa cuyo objetivo fue evaluar la respuesta de los tratamientos con cobre y/o selenio inyectable sobre los parámetros que hacen a la efi­ciencia productiva‑reproductiva del ganado lechero. El trabajo tuvo como finalidad brindar a los profesionales y pro­ductores de la región central de Córdoba, un elemento de juicio que permita visualizar la conve­niencia o no de aplicar la suple­mentación con minerales.

El ensayo

El estudio fue desarrollado en la cuenca lechera de Río Segundo (Pcia. de Córdoba), durante 3 años consecutivos, con un nivel de producción láctea que se ubicó en un promedio de 9,6 litros de leche/vaca/día. Se utilizaron 80 vacas en ordeñe de similares condiciones en pro­ducción, edad y clínicamente sanas, las que se subdividieron en cuatro grupos:

1.       Grupo 1: (G1), 125 mg de cobre (etilendinitrilotetraacetato de Ca y Cu) cada 4 meses,

2.       Grupo ll: (G2), 400 mg de Selenio (seleniato de Bario) cada 10 meses;

3.       Grupo 111 (G3), dosis combi­nadas de ambos productos con la misma dosis, frecuencia y vía de aplicación

4.       Grupo IV (G4), testigo sin tratamiento

 

La alimentación se desarrolló en condiciones eminentemente pas­toriles, donde el recurso forrajero básico estaba constituido por alfalfa, en tanto avena y centeno por un lado y sorgo y maíz por otro, conformaban los verdeos de invierno y verano, respectiva­mente. Además, fueron suplementados con rollos, silo de maíz y grano de sorgo en otoño‑invierno. Se descartó la presencia de enfer­medades infecto‑contagiosas o parasitarias y se aplicó un mismo programa sanitario y reproductivo a todo el rodeo sin distinción de grupos. Los índices reproductivos, intervalo parto‑servicio (IPS), parto‑con­cepción (IPC) e intervalo entre partos (IEP), fueron los parámet­ros que se utilizaron para medir la efectividad de los tratamientos, los cuales fueron registrados con la colaboración de personal del establecimiento y corroborados a través de un seguimiento ginecológico por tacto rectal en forma periódica. Durante la experiencia, se contó con la colaboración del CICV del INTA Castelar para la realización de análisis de microelementos del forraje y dosajes serológicos de los animales.

Resultado y discusión

En el Cuadro 1 los valores segui­dos por igual letra, dentro de columna, no difieren significativa­mente (P<0,05) Lo presentado en el Cuadro l muestra que los gru­pos que recibieron cobre solo o combinado con Selenio, tuvieron una mejor respuesta reproductiva en relación al grupo con Selenio solo, aunque sin ser significativo entre ellos, no obstante, entre los grupos tratados vs. el testigo la diferencia fue estadísticamente significativa (P<0,05), la cual nos estaría indicando que la respues­ta al tratamiento con ambos mine­rales son complementarios, con tendencia a ser prioritario el efec­to del cobre.

 

Cuadro 1.- Promedio y desviación estándar de las variables reproductivas

Grupos IP

1º Ser.

IPC

IEP

G1

39 ±16 B

66 ± 27 B

354 ± 20 B

G2

49 ±12 B

76 ±18 B

364 ±18 B

G3

42 ±19 B

71 ±15 B

353 ± 24 B

G4

77 ±14 A

118 ± 22 A

414 ± 36 A

CV

31

26

7

 

Situación similar fue observada por Ricciardino y col. (1991), al señalar que el Selenio se podría interrelacionar con otros mine­rales (Cu, Zn) y Vitaminas (E, C), produciendo efecto positivo ante su aplicación. Ruksan (1985), efectúa una revisión sobre la defi­ciencia de cobre en nuestro país, llegando a la conclusión que se la puede considerar, como la mas importante para el ganado en pastoreo y se presenta junto con la deficiencia de Selenio en la mayoría de los casos, aunque no siempre (Viejo y Casaro, 1993).

Del cuadro 2, se desprende que los parámetros alcanzados en el grupo tratado significó una mejora productiva promedio de 40 a 60 días de lactancia, equivalente a más del 10 % de producción de leche. Esta estimación de ganancia, se debería exclusivamente al mejoramiento de los índices reproduc­tivos y por ende, al incremento en el período de lactancia.

 

Cuadro 2.- Relación entre el promedio de los grupos tratados y el testigo

en los indicadores productivos y reproductivos

Parámetros

Grupos

Diferencia

Testigo

Tratado

IEP.

13,8 meses

12,2 meses

1,6 meses

Dur. lactancia

8,8 meses

10,16 meses

1,36 meses

Prod. x lactancia

2.534 litros

2.926 1itros

392 1itros

Período seca

4 meses

2 meses

2 meses

 

Además, podrían entrar a jugar otros factores favorables, como el aumento del nivel de producción diaria y el estado sanitario del rodeo,(Igarza, L.,1994). Pero para evaluar estos aspectos, se deberían tener datos de muchos animales en un buen número de rodeo y con período de obser­vación más prolongada. Por otro lado, dada las marcadas variaciones estacionales en la oferta forrajera del área de ejecu­ción del trabajo, fue factible la ocurrencia de cambios en el volu­men y calidad de los forrajes pro­ducidos. Ello sin duda, generó cambios apreciables en el nivel nutricional del rodeo lechero, provocando alteraciones en la producción indi­vidual de los vientres.

Conclusiones

Bajo las condiciones en que se realizó el ensayo, nos permite concluir que los tratamientos con cobre y/o selenio en zona carac­terizada con carencia, provocó una notoria mejoría en la perfor­mance reproductiva y por ende en la producción y productividad del rodeo lechero. Si bien no es posible dar "rece­tas" de aplicación masiva en todas las situaciones, ya que cada establecimiento tiene sus peculariedades de manejo, ali­mentación y patología que deben ser detectadas y correctamente diagnosticada por el médico vete­rinario. Estos resultados ratifican una vez más la necesidad de incluir a los minerales en los programas sani­tarios y nutricionales del ganado en zonas caracterizadas como deficientes, si deseamos lograr un estado óptimo de producción y rentabilidad.

 

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