Julio Garmendia. 2007.
Facultad de Ciencias Veterinarias,
Universidad Central de
Venezuela, Maracay.
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RESUMEN
La ganadería
bovina en Venezuela depende, fundamentalmente, de la utilización de los
forrajes para obtener nutrientes requeridos para mantenimiento, producción y
reproducción. Sin embargo, en nuestro ambiente tropical existen limitaciones
climáticas y de suelo que imponen severas restricciones nutricionales a los
pastos. Esto determina, en la gran mayoría de los casos, un pobre suministro de
biomasa forrajera asociado a un escaso suministro de minerales lo que produce
una deficiente respuesta animal, y como consecuencia, la presencia de sistemas
reproductivos deficientes. Así, la tasa de concepción no es mayor a 45 %, el
porcentaje de abortos puede llegar a ser superior a 10% mientras que la edad y
peso al primer servicio y parto y las ganancias de peso durante el periodo de
crecimiento está muy por debajo de valores considerados eficientes para
mantener una ganadería productiva. Insuficientes cantidades de minerales en el
suelo afectan a los forrajes de dos maneras. La primera es reduciendo la
concentración del elemento deficiente en sus tejidos y a través del bajo
crecimiento de la planta. Sin embargo, la mayoría de las veces se afectan
ambos. También es necesario indicar que muchas veces el aporte adecuado de
yodo, selenio y cobalto en el suelo para óptimo crecimiento vegetal es
insuficiente pare completar los requerimientos de los animales.
Cuando la
limitación nutricional y, especialmente, de minerales, es severa y prolongada,
debido a la presencia de forrajes maduros, de baja calidad o a la ausencia de
forrajes durante el periodo seco, se presentan una serie de alteraciones
funcionales que conducen a la presencia de situaciones de infertilidad. De tal
manera que la forma más práctica de garantizar un comportamiento reproductivo
adecuado de las hembras reproductoras es garantizarles una suplementación
mineral adecuada. Por otro lado, es necesario repetir nuevamente que si el
pasto es de buena condición no se necesita invertir fuertemente en minerales.
Sin embargo, sí el forraje no es de buena calidad es obligatorio utilizar un
suplemento mineral de buena calidad en todo el rebaño durante todo el año.
Palabras
claves: suplementación, bovinos, minerales, reproducción.
MINERALES, PRODUCCION Y
REPRODUCCIÓN BOVINA
La ganadería bovina en Venezuela depende, fundamentalmente, de la utilización de los forrajes para obtener nutrientes requeridos para mantenimiento, producción y reproducción. Sin embargo, en nuestro ambiente tropical existen limitaciones climáticas y de suelo que imponen severas restricciones nutricionales a los pastos. Esto determina, en la gran mayoría de los casos, un pobre suministro de biomasa forrajera asociado a un escaso suministro de nutrientes lo que produce una deficiente respuesta animal, y como consecuencia, la presencia de sistemas reproductivos deficientes. Así, la tasa de concepción no es mayor a 45 %, el porcentaje de abortos puede llegar a ser superior a 10 % mientras que la edad y peso al primer servicio y parto están muy por debajo de valores considerados eficientes para mantener una ganadería productiva.
Las condiciones de oferta limitada de pastos y, por lo tanto, de nutrientes son severas durante la época de verano. Sin embargo, durante le época de lluvias, a pesar de la abundancia de forraje, el rápido crecimiento de los pastos va asociado con una veloz disminución de la digestibilidad de los forrajes. La oferta de nutrientes sigue un patrón cíclico estacionario dependiente de la disponibilidad de agua y de la biomasa forrajera; sin embargo, la deficiencia mineral es generalizada e independiente de la variación de la oferta forrajera.
El contenido mineral de las pasturas representa una limitante muy importante en los sistemas de producción de bovinos. El tipo de suelo, la deficiencia de las prácticas de fertilización, la utilización de suplementos minerales de baja calidad y los aumentos de los requerimientos minerales en los animales determinan, en muchas explotaciones ganaderas, deficiencias crónicas de minerales en los programas de alimentación. Bajo éstas circunstancias los animales presentan desde pobres índices productivos y reproductivos hasta la aparición de síntomas de enfermedades hasta alta mortalidad.
El objetivo de éste documento es presentar las características y necesidades minerales de los bovinos reproductores, el contenido mineral disponible en los pastos y entender las implicaciones de sus deficiencias, la respuesta a los suplementos y su efecto sobre el comportamiento reproductivo de los bovinos.
LOS FORRAJES Y EL APORTE
DE MINERALES
Debido a que el proceso productivo bovino se basa en la máxima utilización del recurso forraje es necesario estudiar todos los factores que afectan el contenido de nutrientes de los mismos.
En la figura
1 se presentan todos los factores asociados a la oferta de nutrientes por parte
de los forrajes.
Fig. 1.- Variación de la composición mineral de los forrajes

El suelo, conjuntamente con la especie vegetal y la fertilización, son los factores más comunes que afectan el contenido mineral de las pasturas.
En el cuadro N° 1 se presentan los aportes de minerales de los suelos de sabanas mal drenadas de los minerales en estudio.
Cuadro 1.- Concentración de
minerales en suelos (ppm) de sabanas mal drenadas

Los suelos son ácidos y con bajos contenidos de materia orgánica. Sin embargo,
las mayores limitaciones están representadas por los bajos valores de calcio y
fósforo.
Como se
puede observar en el cuadro no existen deficiencias de los microelementos en el
suelo.
Insuficientes cantidades de minerales en el suelo afectan a los forrajes de dos maneras. La primera es reduciendo la concentración del elemento deficiente en sus tejidos y a través del bajo crecimiento de la planta. Sin embargo, la mayoría de las veces se afectan ambos. También es necesario indicar que muchas veces el aporte adecuado de yodo, selenio y cobalto en el suelo para óptimo crecimiento vegetal es insuficiente para completar los requerimientos de los animales (Underwood, 1977)
En el Cuadro 2 se presenta, de una manera muy general, los aportes de algunos minerales de pastos de buena, mediana y pobre calidad.
Cuadro 2.- Aporte de minerales por calidad forrajera

Un factor muy importante que afecta considerablemente el contenido mineral de las pasturas está representado por la edad de la planta. En el Cuadro 3 se presenta la composición mineral de la guinea de acuerdo a su edad.
Cuadro 3.- Composición mineral de la guinea según
edad.

Es sumamente
importante indicar que el estado de madurez del forraje tiene una inmensa
influencia sobre su contenido de proteína y minerales. Generalmente, hay un
alto contenido de minerales en la planta durante las etapas iniciales de
crecimiento y una dilución gradual a medida que la planta madura, el fósforo,
zinc, hierro, cobalto y molibdeno son los minerales que más disminuyen a medida
que la planta crece y madura.
Por ejemplo,
el cobre baja de 10 ppm a menos de 4 ppm en plantas maduran. Sin embargo, la
disminución más severa se observa en el fósforo. Los forrajes pueden bajar de
0.25 % en las etapas iniciales de crecimiento a valores por debajo de 0.10%
(Chicco y Godoy, 1987).
REQUERIMIENTOS MINERALES
DE LOS BOVINOS
Las
actividades fisiológicas asociadas a la reproducción como presencia de ciclo
estrales gestación, lactación y crecimiento son exigentes desde el punto de
vista mineral y requieren un suministro constante y adecuado de los mismos.
Así, éstos procesos establecen la necesidad de cuantificar los minerales
requeridos ya que condiciones de subnutrición afectan considerablemente la
respuesta animal.
Así, procedo
a revisar los requerimientos minerales de los animales bajo diferentes
condiciones fisiológicas asociadas con la reproducción, determinar el aporte
mineral de las pasturas de diversas calidades y, finalmente, diseñar
estrategias de suplementación que podrían mejorar el comportamiento
reproductivo de los animales del rebaño.
Por ello, se
presentan los requerimientos de algunos minerales esenciales en el proceso
reproductivo como calcio, fósforo, magnesio, cobre y zinc, su aporte en el
suelo, en las pasturas, los programas de suplementación mineral de novillos y
novillas y vacas durante el preparto y durante la lactación.
Cuadro 4.- Requerimientos minerales de los bovinos

Ahora se
compara los aportes de los forrajes de calcio, fósforo, magnesio, cobre y zinc
de los pastos de diferentes calidades con los requerimientos de éstos minerales
de los animales presentados en el cuadro Nº 2. En éste cuadro se presentan los
requerimientos de calcio, fósforo, magnesio, cobre y zinc de las hembras
reproductoras bovinas y animales en crecimiento y ceba. Aunque los
requerimientos minerales de los animales son más completos que los presentados
utilizaremos los señalados para simplificar la presentación.
Se puede ver
que únicamente los forrajes de buena calidad están en capacidad de aportar
suficientes minerales para cubrir las necesidades de los animales para producir
carne y leche y reproducirse.
Ahora, cuando
se compara el aporte de calcio, fósforo, magnesio, cobre y zinc de los forrajes
de mediana y pobre calidad con los requerimientos de vacas, novillas gestantes
y lactantes se puede comprender porqué la eficiencia reproductiva de nuestros
rebaños es tan baja. El contenido de minerales de las forrajeras de mediana
calidad no es capaz de cubrir los requerimientos de las hembras que se
reproducen e inclusive no aportan los nutrientes requeridos para el
mantenimiento de una modesta cantidad de leche. Bajo éstas circunstancias las
hembras drenan minerales de su organismo para mantener la lactación (Balances
Negativos) y el animal, en la mayoría de los casos, entra en anestro. De tal
manera que la gran mayoría de los forrajes tropicales no están en capacidad de
aportar los nutrientes adecuados para obtener índices reproductivos
satisfactorios.
Se puede
notar en el cuadro que las vacas lactantes y las novillas requieren la mayor
cantidad de minerales.
Dentro del
grupo de vacas, las novillas de primer parto también merecen un cuidado
especial.
Cuando la
limitación nutricional y, especialmente, de minerales, es severa y prolongada,
debido a la presencia de forrajes maduros, de baja calidad o a la ausencia de
forrajes durante el periodo seco, se presentan una serie de alteraciones
funcionales que conducen a la presencia de situaciones de infertilidad como se
muestra en el cuadro Nº 5.
Cuadro 5.- Causas nutricionales de infertilidad

DEFICIENCIAS MINERALES
Las
deficiencias minerales pueden ser simples y condicionadas. Las primeras son
causadas por un suministro inadecuado del mineral en la dieta. En las figuras 2
y 3 se observan los efectos que puede tener las deficiencias de azufre y fósforo
sobre variables ruminales como son la digestión de la fibra y la síntesis de
proteína microbiana que a muy corto plazo van a afectar el proceso
reproductivo.
Fig. 2.- Efectos de la deficiencia
de azufre

Fig. 3.- Efectos de la deficiencia de fósforo

Sin embargo,
muchas veces los minerales son ofrecidos en cantidades suficientes para cubrir
los requerimientos de los animales, pero se presenta la deficiencia. Esto se
debe a interferencias entre diversos factores que hacen al mineral incapaz de
ser utilizado por el animal.
Las
interferencias minerales son muy importantes y, quizás, las más desconocidas en
relación a la nutrición mineral en los trópicos. Estas interferencias ocurren
en el suelo, en la planta, en los alimentos y en el animal.
Las
interferencias en el suelo más importantes se relacionan con los altos niveles
de hierro y aluminio los que interactúan con el fósforo, elemento muy
importante en la reproducción. El complejo formado de Fe-Al-(Ca)-P impide la
utilización del fósforo del suelo por lo que el contenido del mineral es bajo,
generalmente acompañado por altos niveles de hierro. Por otro lado, en suelos
alcalinos hay poco movimiento de algunos microelementos excepto el selenio y el
molibdeno.
Las
interferencias minerales en los animales mostradas en la figura 4 son sumamente
importantes ya que el exceso de un mineral puede interferir en el metabolismo
de otro elemento mineral. Sin embargo, a veces un mineral puede ayudar a la
metabolización de otro mineral. El cobre es un constituyente de una enzima
denominada Ferroxidasa l, la cual es necesaria para la movilización del hierro
hepático.
Fig. 4.- Interferencias minerales en
el animal

Cuando
elementos minerales poseen configuraciones electrónicas similares, generalmente
compiten por las proteínas, transportadoras en sangre interfiriendo entre si,
como es el caso del hierro, cobre, zinc y cadmio.
Finalmente,
hay interacciones de tipo molecular. En este caso, la presencia de dos o más
iones forman una molécula con poca o ninguna actividad biológica como es el
caso de las uniones de fósforo y aluminio y del cobre, azufre y el molibdeno.
En las
deficiencias minerales hay descenso de los niveles normales de los elementos en
fluidos y tejidos. Inicialmente hay alteraciones metabólicas asociadas a
disminución de la capacidad reproductiva del animal. Sí la deficiencia es
prolongada se presentan signos clínicos asociadas al anestro. Si la deficiencia
no se corrige se presentan muertes en el rebaño.
SUPLEMENTACIÓN PARA
MEJORAR LA REPRODUCCIÓN
La disponibilidad de nutrientes asociada con la oferta forrajera y la época de las pariciones debe ser el instrumento a considerar en la aplicación de cualquier programa reproductivo. En la gran mayoría de las explotaciones ganaderas no se logra sincronizar el momento en el cual se presentan los máximos requerimientos de los animales al momento cuando los forrajes poseen las máximas ofertas nutricionales. Es por ello que en muchas ocasiones es necesario acudir a los programas de suplementación alimenticia.
Se justifica la suplementación debido a que existen numerosas deficiencias nutricionales en las forrajeras tropicales naturales o introducidas. Estas deficiencias son muchas, tanto en calidad (desbalances de nutrientes, relación energía:proteína, macro y microminerales las cuales limitan la digestibilidad y el consumo voluntario) como en cantidad por baja oferta de la biomasa forrajera durante la época seca y en la que no se alcanzan a cubrir los requerimientos animales (Garmendia y Chicco, 1988)
La suplementación se recomienda en las siguientes circunstancias:
1.- Cuando la oferta forrajera es de baja calidad (baja proteína y
minerales);
2.- Cuando existen limitaciones energéticas durante los periodos preparto y
posparto, dado que un balance energético negativo antes del parto afecta la
condición corporal del animal y en el posparto influencia la secreción
hormonal, esenciales para el reinicio de la actividad cíclica reproductiva.
3.- Cuando se tiene un bajo aporte de proteína en la dieta, esencial para
una adecuada tasa de preñez en vacas y novillas.
4.- Cuando se tienen animales que no han culminado su crecimiento y están
gestantes para garantizar la viabilidad del becerro y el reinicio de los ciclos
reproductivos posparto.
5.- Cuando se tiene vacas lactantes que pierdan rápidamente peso y
condición corporal y se encuentran en una época crítica de limitación de
forrajes (verano) y
6. - Cuando en la dieta el contenido de fósforo es menor a 0.20 % ya que se
afecta al consumo voluntario y la fermentación ruminal de la materia seca,
causando desbalances en la producción de gases ruminal y de proteína
microbiana, afectando la reproducción.
SUPLEMENTACIÓN MINERAL
En América Tropical se
han reportado resultados satisfactorios en la reproducción del rebaño
simplemente por la práctica de sustitución de la sal común o ganadera por un
suplemento mineral completo. Los porcentajes de pariciones en diversas regiones
tropicales del mundo tuvieron incrementos desde 10 al 50% (McDowell y col.,
1984), los abortos disminuyeron de 10% a menos de 1 % (Miles y McDowell, 1983),
mientras que en un estudio realizado en el Estado Bolívar por Botacio y
Garmendia (1997) demostraron como la suplementación mineral aumentaba las
ganancias de peso en novillas, además de incrementar las preñeces y disminuir
el intervalo parto-concepción y el número de abortos (Cuadro 5). Pérez (1999)
comprobó, en Barinas, como la suplementación mineral, acompañada de la semilla de algodón, durante los últimos 90 días de
gestación mejoraba los índices reproductivos en vacas de doble propósito.
Cuadro 5.- Efecto de la suplementación mineral
completa sobre índices reproductivos (%) en bovinos a pastoreo

Los
resultados reproductivos obtenidos con la suplementación mineral en las sabanas
del estado Guárico se muestran en las figuras 5 y 6 (Acevedo y Garmendia,
1994).
Fig. 6.- Tasa de pariciones en fincas piloto

De tal manera
que la forma más práctica de garantizar un comportamiento reproductivo adecuado
de las hembras reproductoras es garantizarles una alimentación adecuada en el
periodo alrededor del parto y durante el crecimiento para impedir cambios de
peso y condición. Por otro lado, es necesario repetir nuevamente que si el
pasto es de buena condición no se necesita invertir fuertemente en suplementos.
Si es obligatorio utilizar un suplemento mineral de buena calidad (Chicco y
Godoy, 1996).
BIBLIOGRAFÍA
CONSULTADA
Acevedo, D. y J. Garmendia. 1994. Efecto de la
suplementación mineral y de la proteína sobrepasante sobre el crecimiento de
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Botacio, R. y J. Garmendia. 1997. Efecto de la
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Anim. 5(Supl. 1): 245-247.
Chicco, C.F. y S. Godoy. 1987.
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Venezuela. Facultad de Ciencias Veterinarias. Maracay, Venezuela. pp 47-103.
Chicco, C.F. y S. Godoy. 1996. Estrategias para la
suplementación mineral de los bovinos de carne a pastoreo. En: D. Plasse, N.
Peña y R. Romero (Eds). XII Cursillo sobre Bovinos de Carne. Universidad
Central de Venezuela. Facultad de Ciencias Veterinarias. Maracay, Venezuela. pp
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Garmendia, J.C. y C.F. Chicco. 1988. Manejo
alimenticio para mejorar la eficiencia reproductiva de bovinos de carne a
pastoreo. En: D. Plasse y N. Peña (Eds). IV Cursillo sobre Bovinos de Carne.
Universidad Central de Venezuela. Facultad de Ciencias Veterinarias. Maracay,
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McDowell, L.R., J. Conrad, G.
Ellis, J. Loosli. 1984. Minerales para Rumiantes a Pastoreo en Regiones tropicales.
Departamento de Ciencia Animal. CIAT. Universidad de Florida y Agencia de los
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Miles, W. y L.R. McDowell.
1983. Mineral deficiences in the llanos rangeland of Colombia. World Animal
Review. 46:2.
Pérez, N. 1999. Efecto de la suplementación en
preparto con semilla de algodón y una mezcla mineral sobre el comportamiento
productivo y reproductivo en vacas de doble propósito. Tesis de Magíster
Scientarum. Postgrado de Producción Animal. Facultades de Agronomía y Ciencias
Veterinarias. UCV. Maracay. 73 p.
Underwood, E.J. 1977. Trace
Elements in Human and Animal Nutrition. 4 Ed. Academic Press. Londres.
545 pp.
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