Hipomagnesemia: más vale prevenir que curar 

Lic. Bioq. Susana Cseh. 2004. Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, 

Estación Experimental Agropecuaria Balcarce.

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La hipomagnesemia es una de las enfermedades metabólicas que más preocupa a profesionales y productores

Su aparición se presenta preferentemente en vacas de cría, en época invernal, luego de varios días lluviosos, nublados, fríos y la misma coincide con una disminución de los niveles de magnesio (Mg) en la pastura y en sangre.

También puede presentarse en primavera, en forma súbita, luego de un aumento brusco de la temperatura ambiente y de precipitaciones, lo cual conduce a la aparición de rebrotes en el forraje. Bajo estas condiciones el pasto aumenta su contenido de potasio (K), disminuye sus niveles de Mg y de calcio (Ca) y se convierte en potencialmente tetanizante.

Independientemente del momento en que se presente la deficiencia de Mg, es importante estar preparado y contar con adecuadas medidas de manejo y de suplementación.

Como el Mg es un macroelemento, el cual no puede ser almacenado, para luego ser movilizado desde el hueso, de nada sirve el empleo de suplementos inyectables de liberación lenta como preventivos para evitar la aparición de hipomagnesemia. La suplementación deberá hacerse siempre por vía oral, diariamente y durante la época de mayor riesgo para la vaca: desde el último tercio de gestación y hasta el pico de lactación.

Un bovino adulto necesita un aporte diario total de 30g de Mg. Para cumplir con estos requerimientos se pueden utilizar distintos métodos de suplementación:

Suministrar 50g de óxido de Mg/animal/día espolvoreado sobre fardo, rollo, paja, heno. 50g de óxido de Mg son equivalentes a 30g de Mg.     

          Se pueden utilizar rollos magnesiados, a los cuales se les coloca Mg en el interior en el momento de la confección del rollo.

          En zonas con escasas precipitaciones se puede pulverizar el pasto de más de 10cm de altura con óxido de Mg disuelto en agua a razón de 25 a 30 kg de óxido de Mg /ha. Repetir cada 2 a 3 semanas en  período de riesgo.

          En zonas con aguas de baja salinidad y no muy lluviosas, se puede disolver en el bebedero 1,5g de cloruro de Mg por litro de agua de bebida. Esta concentración de sal no afecta la palatabilidad del agua.

          Se puede emplear una mezcla de 25% de óxido de Mg, 25% de fosfato dicálcico, 25% de cloruro de sodio y 25% de maíz molido.

          Si los animales no aceptan el suplemento salado se puede emplear una mezcla en partes iguales de melaza y óxido de Mg. Estas proporciones pueden ser modificadas de acuerdo a las características de las zonas.

Es importante tener en cuenta que el Mg necesita de un buen aporte de energía y  de un adecuado contenido de sodio en la ración para poder ser absorbido eficientemente  a nivel ruminal.

Cuando se empleen comederos para distribuir las sales, debe hacerse de tal manera que todos los animales tengan fácil acceso a ellos evitando que los mismos tengan que recorrer grandes distancias para consumir el suplemento mineral.

Se puede colocar un comedero por cada 50 animales. Se los debe proteger de las lluvias. Es importante mantener fresca la provisión de las mezclas.

Si se utilizan bebederos para suplementar estos tienen que estar limpios y se debe evitar que las sales se diluyan cuando hay lluvias.

Las drogas empleadas deben ser de buena calidad y muy solubles en agua

Como medidas de manejo hay que tener en cuenta que el animal no debe llegar con exceso de peso al momento del parto. Siempre es preferible restringir el consumo o aumentar la carga animal antes de la parición reservando una pastura de otoño, un rastrojo de maíz, un fardo para cuando el animal tenga mayor requerimiento durante la lactación.

Siempre que se haga un cambio de pastura, o alimentación, este tendrá que ser gradual.

Es importante no someter a los animales a encierros y transportes prolongados o situaciones de stress innecesarios.

Sólo recurra a un suplemento inyectable cuando trate de recuperar a un animal caído. En ese caso, recuerde siempre que una vez que el animal se levante, rápidamente deberá ofrecerle Mg por vía oral, hidratarlo, proveerlo de energía y protegerlo del mal clima.        

 

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