Grupo de Sanidad Animal.
2001. Instituto
Nacional de Tecnología Agropecuaria, E.E.A. Balcarce.
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mineral
La
hipomagnesemia (tetania de los pastos, mal de los avenales) es un desorden
metabólico de los rumiantes, que ocurre en regiones templadas, con clima frío y
húmedo, en sistemas de producción que basan la alimentación del ganado en el
pasto.
Los síntomas
clínicos observados son agresividad, marcha tambaleante, temblor muscular,
convulsión y muerte.
La
deficiencia se produce por una combinación de factores: falta de aporte
adecuado de magnesio al organismo, exceso de requerimientos y una baja
capacidad de movilización de las reservas por parte del animal.
La época con
mayor ocurrencia de casos agudos se presenta a fin de invierno-principios de
primavera, coincidiendo con una alta tasa de crecimiento del pasto. Este
contiene una alta proporción de agua y al ser consumido por el animal, la
absorción de magnesio disminuye por una mayor tasa de pasaje. Además en estos
pastos hay deficiencia de energía, y como la absorción de magnesio en rumen es
de tipo activa (o sea requiere energía), se absorbe menos. A esto se suma una
movilización de la grasa del animal para aportar energía, con el uso de
magnesio como cofactor de diferentes enzimas, lo que disminuye su concentración
en sangre.
Asimismo,
esta etapa de crecimiento de pasto coincide con el estado fisiológico de las
vacas en donde los requerimientos aumentan debido a un flujo del mismo hacia la
leche (fin de gestación-principio de la lactancia).
La
composición de la pastura también tiene importancia: las gramíneas tienen una
menor concentración de Mg y Ca que las leguminosas. También el incremento de
potasio estacional y el exceso de fertilización nitrogenada pueden contribuir a
la ocurrencia de Hipomagnesemia.
La mayor
susceptibilidad se presenta en bovinos adultos, en los cuales la capacidad de
movilización de sus reservas de Mg es nula y depende por lo tanto de la ingesta
diaria.
Las
situaciones de stress, como movimientos de hacienda y encierres, desencadenan
la aparición de casos agudos, los cuales generalmente terminan con la muerte de
los animales.
Debido a su
corto curso, pocas veces hay tiempo para tomar medidas y detener la mortandad y
generalmente se aplican luego de comenzada la misma.
En general
los animales que más frecuentemente se ven afectados son los que están en mejor
estado, ya que la movilización de grasa provocaría una captura de Mg y por
consiguiente una disminución del Mg sérico.
El principio
de la prevención consiste en asegurar un aporte diario total de 30 g de
Mg/animal adulto durante el período susceptible. Para ello existen diferentes
métodos que se describen a continuación:
♦
Pulverización
del pasto de más de
♦
Suministro
con rollos o fardos (50 grs de MgO/animal, equivalente a 30 gr. de Mg)
♦
Melaza
líquida con MgO. Si bien es menos conveniente que suplementos secos porque se
aglutina en condiciones de humedad, aumenta la palatabilidad del MgO y aporta
energía lo que mejora la absorción de Mg.
♦
Mezclas
minerales o piedras para lamer, contienen MgO en proporciones aproximadas de 10
a 50 %; no es un procedimiento seguro porque el consumo es voluntario y este
mecanismo tiene una altísima variabilidad entre animales.
♦
Mg en el
agua de bebida: concentración no mayor de
♦
Administrar
una fuente energética para mejorar la absorción del Mg.
♦
Tener en
cuenta la concentración de Mg de las sales comerciales. Si se utilizan bateas o
comederos para administrar las sales, distribuirlos de forma tal que todos los
animales tengan acceso a ellas.
♦
Reservar
pasturas de otoño, rastrojos de maíz y fardos o rollos para suplementación de los
animales en el período de riesgo (Mayo a Septiembre, periparto y lactancia).
♦
Evitar que
los animales lleguen al parto con exceso de peso. Ajustar aumentando la carga
animal por ha, o restringiendo el consumo.
♦
Al
realizar un cambio de pastura o alimentación el mismo deberá ser gradual.
♦
Evitar las
situaciones de estrés y encierres prolongados
♦
Aumentar
la frecuencia de recorridas en el período de riesgo con el objetivo de detectar
tempranamente los animales caídos o con signos y poder tratarlos a tiempo.
♦
Como único
tratamiento para estos animales se recomienda el suministro de una fuente
energética (concentrado de maíz, acompañado de compuestos precursores de la
neoglucogénesis o glucosa por vía parenteral) y una fuente de Mg inyectable.
♦
Los
macroelementos, en particular el Magnesio, deben siempre ser suministrados por
vía oral para que tengan una acción preventiva. Los productos inyectables, aún
los de acción prolongada, permanecen en circulación como máximo 3 días siendo
eliminados por orina, por lo que sólo pueden utilizarse para el tratamiento de
un animal con signos de hipomagnesemia, y no se aconseja su uso con fines
preventivos.
♦
También se
debe asegurar la adecuada hidratación del animal.
La
formulación de Mg para administrar por vía parenteral puede ser de las dos que
se mencionan a continuación:
♦
♦
400 ml
glutamato o aspartato de Mg al 25% vía endovenosa.
Para poder
realizar un diagnóstico de laboratorio, se deberán muestrear animales con y sin
síntomas (

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