Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto,
provincia de Córdoba, República Argentina
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Ing. Geóg. Hugo Marelli. 2003. INTA EEA
Marcos Juárez.
Hasta hace tiempo atrás,
la sustentabilidad era mencionada muy pocas veces en estudios o literatura
agrícola. Actualmente es una de las palabras más usadas. Hay diferentes
conceptos de sustentabilidad, pero ninguno es generalmente aceptado. Para
muchos, el término transmite la idea de un equilibrio entre las necesidades
humanas y lo concerniente al medio ambiente.
La
sustentabilidad debería ser considerada dinámica porque, finalmente, reflejará
las necesidades cambiantes de una población global en crecimiento.
|
Proceso de degradación del suelo |
Productividad del suelo |
Prácticas de conservación de
suelo |
|
Erosión
del suelo Escurrimiento
de Nutrientes Anegamiento
Desertificación Acidificación
Compactación Encostramiento Pérdida
de la Materia orgánica Salinización
Percolación
de nutrientes Acumulación
de Tóxicos |
-
+ |
Labranzas Conservacionistas Rotación del Cultivo Drenaje Manejo de Residuos Conservación del Agua Terrazas Cultivo en contorno Fertilizantes Químicos Fertilizantes Orgánicos Balance de nutrientes Sistemas mejorados para combinar Suelo,
Clima y Cultivares |
El concepto de Hornick y Parr presentado en el cuadro anterior muestra que la productividad del suelo en un sistema agrícola es dinámica. Esta cambia como resultado de la relación entre los procesos negativos y positivos que ocurren simultáneamente. Un verdadero sistema de sustentabilidad productiva es aquel en el cual los efectos de prácticas de conservación igualan o superan los efectos de los procesos de degradación. Este concepto es igualmente válido para sistemas de producción baja y alta.
Efecto
del clima
El
clima es a menudo el factor más crítico que determina la sustentabilidad de sistemas agrícolas.
Los
procesos más importantes de degradación del suelo son la erosión y la
disminución de la materia orgánica. Cuando las temperaturas aumentan, disminuye
la materia orgánica y se acelera particularmente en suelos con labranza. El
potencial de la erosión eólica e hídrica aumenta en áreas más calurosas. Estos
mismos procesos de degradación se
aceleran en áreas áridas y semiáridas con
regímenes de humedad muy bajos.
No sólo los procesos de degradación del suelo se aceleran bajo regímenes climáticos áridos y calurosos. Los beneficios que pueden derivar de las prácticas de conservación de suelo en estos regímenes son menores que en aquellos de áreas más frescas o húmedas. Por ejemplo, las prácticas de conservación de suelo para aliviar la pérdida de materia orgánica y el control de la erosión del suelo, usualmente involucran residuos de cosecha, pero la disponibilidad de residuos disminuye en gran forma en áreas calientes y áridas.
Efecto
del Suelo
El
suelo es un factor fundamental relacionado al desarrollo sustentable para
sistemas agrícolas.
El
Índice de Productividad (IP) se afirma en la presunción de que el suelo es el
mayor determinante del rendimiento de
cultivos debido a que proporciona el medio ambiente para el crecimiento de la
raíz. Investigadores evaluaron el
potencial productivo relativo de la tierra calculando un IP basado en la
capacidad de disponibilidad de agua del suelo, la resistencia para el crecimiento
y desarrollo de la raíz (densidad
aparente) , y adecuado pH para una profundidad de 1 metro.
Hay
una preocupación creciente sobre el manejo de los recursos naturales,
particularmente la tierra y agua y sobre el cambio climático global debido al
efecto invernadero, causado en parte por la degradación del suelo. La presión
creciente sobre los recursos naturales ha producido la desertificación de
algunas áreas.
La
desertificación fue considerada en principio como el resultado de sequías
prolongadas. Sin embargo, en los años recientes, se ha llegado a la conclusión
de que el mal uso de la tierra es quizás el factor básico, y la sequía es sólo
un factor exacerbado. Dregne estableció
que la pobreza, la ignorancia y la codicia son las causas indirectas de
desertificación. La causa directa es el mal manejo del suelo a través de las
practicas excesivas de pastoreo, tala indiscriminada, métodos de labranza
inapropiados, malos sistemas de distribución de agua, y sobreexplotación de la
tierra. La desertificación es, simplemente, otra palabra para definir la
degradación del suelo pero dentro de un contexto de suelo árido.
En
síntesis, una población en crecimiento con altos ingresos y gran consumo de
proteínas animales intensifica la presión sobre los recursos suelo y agua.
Durante décadas pasadas, el adelanto tecnológico ha llevado a un aumento
significativo en la producción de cultivos. Al mismo tiempo, crece la idea de
que algunas de estas tecnologías han activado la degradación medioambiental. La preocupación radica en que, en muchas
áreas, estos sistemas de producción agrícola no son sustentables.
Los
factores más importantes que determinan la sustentabilidad de un sistema son el
clima y el suelo.
El
análisis cuidadoso de estos factores puede revelar una riqueza de información
para formular pautas y políticas. Las interacciones de los recursos, la
tecnología, y política del medio ambiente requieren alcances metodológicos
para:
¨
cuantificar
cómo los recursos del suelo y el clima determinan apropiadas tecnologías
potenciales;
¨
determinar
qué tecnologías seleccionadas tienen impacto sobre el suelo;
¨ desarrollar una estrategia para
seleccionar tecnologías de producción apropiada que enfrenten los objetivos
económicos y metas medioambientales. Algo
que el INTA ha hecho y sigue haciendo.
Además
del énfasis en la planificación del uso sistemático del suelo y manejo de los
recursos, existe la necesidad de supervisar los cambios del suelo como una
parte integral de estrategia de desarrollo agrícola. Esto es particularmente
decisivo cuando se trata de suelos marginales (de baja capacidad de uso
agrícola) muy vulnerables a la degradación química y física.
Los
técnicos de INTA están
documentando cambios en la productividad del suelo, a la vez que proponen
prácticas mejoradas sustentables para
beneficiar a los productores y por ende a toda la sociedad. Estos trabajos de
investigación sirven para la identificación temprana de problemas, lo que
permitirá la aplicación de intervenciones correctivas oportunas para la
protección del desarrollo agrícola nacional.
Es
imprescindible la necesidad de mayor implementación de políticas
gubernamentales correctivas y preventivas para planificar el uso de la tierra.
En ese sentido, el Estado debe ejercer
su poder de policía, y hacer cumplir las disposiciones vigentes. La
planificación preventiva del uso de la tierra debe considerar los atributos y
limitaciones de cada sitio (suelo, clima y topografía), para el desarrollo
agrícola y prescribir a través de INTA y otros organismos el uso apropiado del
suelo tendiente a mantener la sustentabilidad del sistema productivo elegido.
La política y
los programas gubernamentales siempre han tenido su influencia en el uso de los
recursos naturales. Algunas políticas se esfuerzan en alentar el desarrollo de
los recursos proporcionando capital económico o de bajo costo como ayuda
técnica, y/o acceso a establecimientos
de infraestructura (caminos, canales, y puertos). Otras políticas evolucionan
en la respuesta a los problemas con respecto a la manera en que son usados los
recursos naturales: la conservación y las políticas medioambientales que están
relacionados con consecuencias físicas y biológicas del uso de recursos,
zonificación o división por zonas, implementación de impuestos, etc; otras
políticas tienen impactos en el uso de
la tierra, y una variedad de otras se relacionan con el control y propiedad de
los recursos naturales.
Las sociedades
democráticas adoptan nuevas políticas o adaptan las existentes cuando emerge un
consenso generalizado sobre la necesidad de encontrar un equilibrio entre los
objetivos fundamentales del país y los programas y políticas productivas del
gobierno, o cuando se establece la existencia de un mejor modo de conseguir
algún objetivo deseado, como por ejemplo alcanzar los 100 millones de toneladas
de granos dentro del marco de la sustentabilidad.
La política de
conservación de los recursos naturales suelo
y agua está en el centro de lo que
será como uno de los mayores desafíos de esta centuria. La Argentina,
menos que nadie puede escapar de él.
Sustainable Agricultural Systems. C. A. Edwards, et al. (Soil and
Water Conservation Society) 1990.
Soil Management for
Sustainability. R. Lal, et al. (Soil and Water Conservation Society) 1989.
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