Albrecht Glatzle*. 2006. Conferencia. Congreso
Ganadero CREA, Santiago del Estero.
*Investigador de la Iniciativa para la
Investigación y Transferencia de
Tecnología Agraria Sostenible (INTTAS),
Asunción, Paraguay.
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Introducción
La
habilitación de tierras para implantación de pasturas, realizada de manera
adecuada, no implica un monocultivo a gran escala ni provoca la degradación
indefectible de los suelos; tampoco contribuye a disminuir la biodiversidad,
como sugieren algunos argumentos frecuentemente escuchados
"Al respetar las regulaciones legales vigentes en Paraguay, que
disponen, para habilitar tierras, el mantenimiento de un 25% de reserva natural
con corredores de monte de 100 metros de ancho, entre otros aspectos, se suele
diversificar el agroecosistema, el cual sigue manteniendo la cobertura vegetal
natural o con mínima alteración en un 40% de la superficie total dentro de cada
establecimiento", indicó Glatzle durante una conferencia ofrecida en el
Congreso Ganadero del Norte Argentino, organizado por AACREA en Termas de Río
Hondo, Santiago del Estero.
El investigador paraguayo y menonita señaló que existe evidencia en la
literatura científica de que un paisaje diverso, caracterizado por un mosaico
entre corredores, islas y reservas de monte por un lado, y pasturas sembradas y
tajamares por otro lado, presenta mayor biodiversidad que el monte nativo
cerrado (gráfico 1).
Gráfico 1 Número de especies de vertebrados observadas en ecosistemas
naturales (EN = monte nativo y pastizales inundables) y ecosistemas modificados
(EM = conjunto de islas de monte en pasturas, corredores y bordes de monte,
pasturas con islas, pasturas sin islas y tajamares) de la estancia Alva Mater
(según Carlini et al. 1999).

"Establecimientos
ganaderos, desarrollados según las normas mencionadas, forman parte de agroecosistemas
que son una minoría a nivel mundial y en los cuales la producción no se hace a
costa de sacrificar la biodiversidad ni los recursos naturales", comentó
Glatzle.
En suelos
arenosos en el Chaco Central Paraguayo, especialmente aquellos que han sufrido
una agricultura extractiva durante muchos años, las deficiencias nutricionales
son evidentes. El factor más limitante en estos suelos es el nitrógeno.
"Pero
diez años después del establecimiento de leguminosas herbáceas en una pastura
de Pangola en suelo anteriormente agotado, la misma produjo hasta más que el
doble de peso vivo de ganado por hectárea y año", apuntó el investigador
(cuadro 1).
Cuadro 1. Ganancia animal con y sin leguminosas
en pastura de Pangola (Glatzle 2005)
|
Tipo de Pastura |
Ganancia en
novillos (kg/ha) |
Carga |
|
Pangola solo |
266 (1) |
1,25 UA/ha |
|
Pangola + leguminosas |
624 (2) |
2,5 UA/ha |
Buena Vista, Chaco Central;
Leguminosas: Alysicarpus, Lotononis y Stylosanthes hippocampoides
1) Promedio de 6 años; 2) En décimo año después de la siembra de
leguminosas
"Con
leguminosas herbáceas pudimos reconstituir la fertilidad de suelos arenosos
arables y degradados, y además pudimos alcanzar un nivel de producción igual o
mayor que en un suelo virgen, recién habilitado", explicó.
La
implantación de la leguminosa arbustiva Leucaena también resultó en un aumento
de la producción considerable (cuadro 2). Esto se debe a la mayor carga que
tolera Leucaena y a la mayor ganancia diaria por animal (especialmente en
invierno).
Cuadro 2. Ganancia animal en Leucaena (Glatzle 2005)
|
Tipo de Pastura |
Ganancia en
novillos (kg/ha) |
Carga |
|
Gatton solo |
211 |
1,1 UA/ha |
|
Gatton + Leucaena |
476 |
1,7 UA/ha |
Estancia Río Verde, 15.7.2003
hasta 15.4.2004
La Leucaena leucocephala
"ha tenido un impacto impresionante en el Chaco paraguayo", indicó
Glatzle. El problema de esta planta es que cuenta con un aminoácido no
proteínico (mimosina, que aparece en las semillas, las hojas y las puntas de
los retoños de la planta) que es tóxico para los vacunos e impide que éstos
sigan ganando peso luego de algunos mes de pastoreo continuo.
Sin embargo,
el investigador Raymond Jones, de la Organización de Investigación Científica e
Industrial de la Mancomunidad Británica en Australia (CSIRO), descubrió una
bacteria -presente en el rumen de las cabras- con capacidad para degradar a la
mimosina. Esa bacteria posteriormente fue aislada y actualmente puede
inocularse en el ganado para evitar la intoxicación con mimosina.
"Jones nos
envió la bacteria y la inoculamos en el ganado; las ganancias en el ganado
inoculado con Gatton panic más Leucaena se duplicaron con respecto a las
generadas sólo con Gatton", relató Glatzle (cuadro 2).
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